Nota aclaratoria: Estas palabras que transcribo en forma literal, me han llegado a través de un mensaje de voz por WhatsApp, se indica fueron grabadas por un juez de Madrid y puestas en este canal de información. Creo ante todo que independientemente de su origen, suponen una forma de pensamiento alternativo, crítico con la actual situación de confinamiento y acción policial en algunos aspectos relevantes, aportando motivo de reflexión en la crisis del Coronavirus, el Estado de Alarma Y SU CUMPLIMIENTO. Por su interés periodístico, me ha parecido interesante incluirlas para su difusión en Diario 16, por lo que supone un análisis entre otros muchos de algunos aspectos relevantes de la realidad social actual en España. Se puede estar a favor o en contra de estos comentarios pero seguro que a nadie les dejará indiferente. Vaya por delante la inmensa labor desarrollada por todos los funcionarios públicos y mi más sentido pésame por nuestros fallecidos, pues un poco son de todos.

Literalmente dice: “. Desde el sábado 14 de Marzo estamos todos los españoles, inocentes y culpables bajo arresto domiciliario, sin juicio ni defensa, si hubiera graves disturbios callejeros con vandalismo y agresiones todos entenderíamos que se declarase el estado de alarma para esa zona y que se restringiese la circulación de los vecinos, a un problema  policial una solución policial, no entenderíamos en cambio que ese mismo problema se intentase atajar mediante la vacunación masiva de la población, nos quedaríamos perplejos si eso pasase. Sin embargo nos encontramos frente a un problema sanitario para el que junto a medidas sanitarias que serán o no las adecuadas, nos han metido en el mismo saco como si tal cosa, medidas policiales severísimas sin justificación sanitaria alguna y lo que me deja perplejo es que la mayoría no solo las acepta sino que las aplaude de un modo absolutamente acrítico.”

El Real Decreto llega a la conclusión de que los ciudadanos no podemos pasear o correr por la vía pública ni siquiera solos y en breve con una franja horaria. Igualmente tampoco podemos viajar en coche con las personas con las que compartimos la casa y hasta la cama, aunque si podemos viajar en taxi. Pues va a ser que yo no tengo las luces suficientes para entenderlo.

“Las autoridades bávaras que han impuesto restricciones a la circulación permiten salir, hacer deporte o pasear siempre que se haga en solitario o con familiares o las autoridades francesas que exigen que el ejercicio sea individual. Probablemente estas autoridades están tan locas o mal informadas como yo.”

“Quien por ejemplo sale a correr al parque sin acercarse a nadie no es que sea difícil, es que es prácticamente imposible que se contagie si está sano o que contagie a otro si está infectado, algún integrista me dirá que riesgo hay, remoto pero lo hay, cierto. Los prevencionistas sabemos que el riesgo cero no existe, la vida es un riesgo en si misma, pero me atrevo a afirmar que ese riesgo residual del que sale a pasear o correr es cien veces menor que el de quien sale a comprar al supermercado o se monta en un taxi por muy aseado que sea el taxista.”

“Y eso sin hablar del riesgo para la salud mental y física, que supone el confinamiento y el sedentarismo, prefiero asumir el otro riesgo que este. Resulta patético ver cómo a una chica que corría por un parque la detienen con una violencia que solo se justificaría si fuese un asesino múltiple armado, o como multan a un abuelo que saca a su nieto a tomar el sol o a dos horribles criminales que fueron sorprendidos nada menos que nadando en una playa solitaria o paseando en bici de madrugada. En todos los casos la gente abucheando a los delincuentes. Los presos vigilando la cárcel con más celo que los propios carceleros.”

“Sino sentimos sonrojo al ver estos bochornosos espectáculos, es que estamos intoxicados, intoxicados de miedo y de ignorancia o propaganda. El coronel Pedro Baños, experto en inteligencia militar, dice que si no nos damos cuenta de que nos están lavando el cerebro es que ya lo han conseguido, vaya si lo han conseguido. Debemos reflexionar seriamente sobre las restricciones de derechos que estamos dispuestos a aceptar bajo cualquier pretexto y repito no digo que la epidemia no sea un problema grave, digo que las medidas policiales draconianas que se nos han impuesto carecen de justificación sanitaria. Sino somos capaces de verlo, mañana, bajo cualquier otra excusa real o ficticia volverán a restringirnos los más elementales derechos. Y tragaremos porque ya estaremos insensibilizados y no sabremos reaccionar.”

“Mis últimas palabras son para los agentes de la autoridad, a los que les ha tocado bailar con la más fea . Supongo que sabrán que la mayoría de las denuncias que circulan estos días no son por infracción del Real Decreto del Estado de Alarma que carece de  rango legal para establecer nuevas infracciones, sino del artículo 36.6 de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana que tipifica como sancionable y -leo textualmente-  la desobediencia o la resistencia  a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones, así como la negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus   agentes o la negación de datos falsos o inexactos en los procesos de identificación. Dicho en román paladino, si Uds., por poner un ejemplo paran a un corredor le ordenan que se vaya para su casa que es lo que debe hacer, y se va, no ha cometido la infracción antedicha y si Uds., a pesar de todo lo denuncian como si lo hubiera cometido, son Uds los que están cometiendo, no una infracción, un delito de prevaricación o falsedad, podrán Uds., engañar a un ciudadano que no conoce las leyes, podrán engañar al juez que no estaba presente, pero en cualquier caso habrán cometido un delito, además de   un perjurio, porque juraron, cumplir y hacer cumplir las leyes.

Nota del articulista: En mi opinión el trabajo desarrollado por todas las fuerzas de seguridad –muchas de ellas todavía sin los medios suficientes para no resultar contagiados- es impecable y cumple con la normativa dada para el Estado de Alarma, no obstante hay determinados casos en los que el tratamiento dado al ciudadano pudiera suponer una extralimitación y abuso de funciones que debe ser perseguido como sancionable. Más que nunca el buen desarrollo de la justicia pasa por la aplicación de la ley en forma equilibrada y con sentido de la proporcionalidad.

Asimismo  y siempre desde mi punto de vista, la aprobación del estado de alarma, debería haber tenido en cuenta con un mayor protagonismo a las comunidades autónomas, un mando único desde el Gobierno Central, impide una visión  más descentralizadora necesaria para una toma de decisiones más equilibrada y una mejor interpretación de las normas judiciales, haciendo entre otras cosas más eficaz el trabajo de las policías de diferentes ámbitos.

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Félix Lareki Garmendia es donostiarra afincado en Bizkaia. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Bilbao. Su carrera profesional fundamentalmente la ha desarrollado en Xerox España S.A.U. Posee una profunda experiencia en recursos humanos, formación y dirección de grupos de trabajo. Ha impartido múltiples seminarios orientados al desarrollo de habilidades relacionadas con la gestión y el conocimiento de personas así como de la comunicación. Ex profesor de la Escuela Superior Universitaria de Marketing en la Cámara de Comercio de Bilbao, del Master de Marketing y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del País Vasco UPV - EHU. Durante 8 años ha estado en política en el País Vasco. Miembro de federaciones deportivas y activo deportista, presidente de asociaciones cívicas, Vice presidente de la Asociación Internacional Aulamar para personas discapacitadas para el disfrute por las mismas de la navegación a vela, a través de una goleta bergantín adaptada específicamente para ellas. Tiene publicados varios libros con ESIC Editorial. Su lema es “pasión por el arte y las personas”, lector empedernido, escritor y analista social. Desde hace dos años colabora con Diario16 como articulista habitual, sobre temas sociales, políticos y de opinión.

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