El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) ha constatado que el tratamiento del “caso Gabriel” por parte de algunas televisiones ha incurrido en un “sensacionalismo extremo” que podría haber “quebrado derechos fundamentales de personas” que, circunstancialmente, se han visto involucradas en este suceso.

El Consejo ha trasladado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) -autoridad competente sobre las televisiones de ámbito nacional- un informe que revela graves incumplimientos deontológicos en este caso, así como una queja recibida en la Oficina de Defensa de la Audiencia (ODA), en la que se denuncia un «linchamiento diario movido únicamente por el afán de dar noticias rápidas y captar audiencia«.

En respuesta a la alerta social que estaba generando entre los propios periodistas, se decidió realizar un informe sobre la cobertura mediática de este caso –desaparición y asesinato de un menor en la provincia de Almería y detención de la asesina confesa-.

Posteriormente, el CAA recibió una queja en la ODA por vulneración del derecho al honor, la imagen y la intimidad de la persona detenida por quebrantar la orden de alejamiento hacia la madre del menor, así como de su familia.  En ella se denunciaba la manipulación informativa con fines comerciales y para alimentar el espectáculo televisivo, vulnerando el principio fundamental de veracidad al seguir vinculando a esta persona con la desaparición y muerte del menor en los magacines matinales de Antena 3 y Telecinco.

Estos programas ignoraron todas las peticiones realizadas por la familia para que se rectificasen las informaciones que estaban difundiendo en torno a esta persona y denuncia además acoso mediático. Después de analizar 69 horas de contenidos de los informativos y otros programas no netamente informativos de La1 de TVE, Antena3, Telecinco, LaSexta, Cuatro, Canal Sur TV e Interalmeria emitidos en tres días clave del desarrollo del suceso: el 6 y 7 de marzo, en pleno proceso de búsqueda del menor y cuando, ante la falta de novedades, algunos medios se dedicaron a analizar la figura de la persona detenida por quebrantar la orden de alejamiento pese a estar ya excluida de la investigación; y el día 12 de marzo, posterior a la detención de la autora confesa de la muerte del niño.

En los programas de entretenimiento de La 1, La Mañana, Antena 3, Espejo Público, y de Telecinco, El Programa de Ana Rosa, hubo un abultado tiempo dedicado a la cobertura de este caso. En ‘La Mañana’ ocupó el 70% del tiempo de emisión los días 6 y 7 de marzo; mientras que el 12 de marzo, día posterior a la detención de la asesina confesa, Espejo Público y Sálvame se dedicaron casi íntegramente a este asunto.

Ante la falta de novedades informativas, algunos programas alargaron la cobertura de la noticia repitiendo contenidos irrelevantes, con conexiones en directo sin valor informativo y difundiendo rumores sin contrastarEspejo Público y El Programa de Ana Rosa asumen como propio un papel investigador para la resolución del caso.

Los magacines de La 1, Antena 3 y Telecinco del 6 y 7 de marzo difundieron de forma reiterada el nombre y apellidos completos, edad, lugar de residencia, historial clínico y farmacológico, así como el rostro parcialmente pixelado de la persona detenida por romper la orden de alejamiento que le había sido impuesta hacia la madre del menor, pese a que días antes los investigadores del caso habían descartado por completo su implicación. 

Los informativos de Antena 3 también continuaron relacionando a esta persona con la desaparición, difundiendo informaciones falsas sobre el curso de la investigación.

El Programa de Ana Rosa, llegó incluso a emitir una reconstrucción de una reportera que realizó el trayecto en coche con un cronómetro entre la localidad de residencia de esta persona y Las Hortichuelas -lugar de desaparición del menor- para comprobar su coartada.

Mientras que en Espejo Público emitieron como «muy fiables» los testimonios de unos vecinos que transmitían falsedades ya descartadas por la investigación, que arrojaban sospechas de forma tendenciosa sobre esta persona.

Contenidos sexistas, racistas e incitación al odio

El Consejo también ha encontrado un tratamiento mediático cuestionable en torno a la mujer detenida por la muerte del niño y que, finalmente acabó confesando su autoría. Se ha constatado la difusión de comentarios y estereotipos sexistas y discriminatorios, especialmente alarmantes en Espejo Público y Sálvame. En este programa se utilizaron imágenes de reacciones violentas contra la detenida como reclamo para el pase a la publicidad.

En el informativo de Cuatro y en Sálvame se justificaron las manifestaciones de odio hacia la asesina confesa, que se produjeron tras su detención, y que en algunos casos se expresaron mediante violencia física y verbal, llamadas a la venganza y apelación a la pena de muerte, y se vincularon con el debate sobre la prisión permanente revisable.

Informativos contagiados del sensacionalismo de los magacines

El Consejo Audiovisual de Andalucía ha aprobado una decisión en la que alerta de un preocupante deterioro en el ejercicio de la función de informar sobre tragedias personales con gran impacto emocional en la opinión pública, con un abuso del sensacionalismo y el morbo en detrimento del rigor, la precisión, la moderación y la responsabilidad informativa que exige el tratamiento informativo de la desaparición de un menor, especialmente en las circunstancias y desenlace de este caso.

Así mismo, el Consejo reprocha que algunos programas televisivos utilicen todo tipo de recursos para llenar horas de programación y captar audiencia, obviando con absoluta impunidad derechos tan esenciales como la veracidad informativa, el honor, la intimidad y la imagen de las personas, o la separación entre información y opinión.

El CAA llama la atención sobre el contagio por parte de los espacios informativos de prácticas que son deplorables y olviden el deber de diligencia en la comprobación de la veracidad de la información, reproduciendo los rumores y especulaciones que se alimentan en los programas de entretenimiento.

Así, el Consejo considera preocupante que las empresas periodísticas supediten el rigor y la calidad de la información a los índices de audiencia, comprometiendo el prestigio y la credibilidad de sus telenoticiarios. Para el CAA, resulta imprescindible que los presentadores de ámbito nacional y sus programas de mayor audiencia asuman los códigos, guías y normas deontológicas de los que disponen los periodistas para garantizar un tratamiento informativo riguroso y responsable en asuntos de interés general como las desapariciones de personas, donde su colaboración es fundamental.

Linchamiento mediático sin ánimo de rectificar

Algunos programas de televisión han podido vulnerar el artículo 4 de la Ley General de Comunicación Audiovisual, sobre el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen de personas que, circunstancialmente se han visto involucradas en este caso. En concreto, cita el Consejo en su decisión, el hombre detenido por quebrantar una orden de alejamiento ha sufrido un «verdadero linchamiento mediático por parte de algunas televisiones, sin ánimo de rectificar cuando estaba descartada su relación con el caso».

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1 Comentario

  1. Fue terrible! Qué sensacionalismo de quién se cree que hace periodismo serio. Lo de los programas de TV por la mañana fueron horribles

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