Son “posiciones”. Se expresan en áreas como financiación: justa y voluntaria o injusta e impuesta; leyes: catalanas o españolas; lengua: catalana o castellana; independencia o dependencia, etc.

Recordemos. Aporto el modelo “Harvard” de resolución de conflictos como referente objetivo. Lo uso como consultor y con buenos resultados cuando se utiliza la razón por encima de las actitudes ideológicas, identitarias, viscerales, etc. Invito al lector a que acompañe a un teórico “observador” imparcial que aplique este Método. Hasta ahora: Premisas para resolver conflictos:

  1. ¡Predisposición al acuerdo! ¿Existe? ¿Qué demuestra una y otra parte?
  2. ¡Mutua capacidad de respuesta!¿Hay coincidencia suficiente?
  3. A:¡Separar a las personas! Trato integrador, persuasivo, empático. ¿Quién lo aporta? ¿Solucionan el “problema” o… lo generan y agravan?
  4. B: Concretar los problemas! ¿Cuáles son las “causas críticas” reales?
  5. Negociar por BENEFICIOS MUTUOS, no por POSICIONES.

¿Qué son “posiciones”?

Ejemplo: alquiler de un piso, El arrendador fija cantidad, condiciones: 1000 € mes y aval bancario. Arrendatario: ¡No!. 800 € y dos meses de aval. Son “posiciones”. Pero hay “intereses” a convertir en “beneficios comunes”. Arrendador: un inquilino que pague puntualmente y conserve bien el piso. Arrendatario: un propietario que atienda cualquier incidencia para disfrutar del piso en condiciones. Si mantienen “posiciones”, acuerdo difícil o imposible… a no ser que la “necesidad” obligue. Riesgos: pagos atrasados, mala conservación. Reparaciones lentas, nulas. “Tras” las posiciones hay “intereses”, beneficios deseados o a defender.

El observador del método Harvard preguntaría: ¿Por qué Cataluña defiende sus posiciones? ¿Por qué lo hace España? ¿Cuál es el objetivo final de las mismas?

¿Cuáles son las “posiciones” claras en el conflicto Cataluña/España?

Para Cataluña: Preservación de su “esencia”, identidad histórica, lengua, leyes. Optimizar la calidad de vida por lo que genera con trabajo, iniciativas empresariales. Autogestión de sus recursos. Justicia social avanzada. Ser sujeto político como lo era antes desde el Tratado de Nueva Planta. Defender la Constitución del 78, no la de ahora. Estatutos aprobados por su parlamento. No el “cepillado” o “recortado” por el estado español. Flexibiliza sus posiciones.

Para España: Defensa a ultranza de su “unidad”. ¡Constitución, ley! (Su interpretación actual) Desde hace siglos: materialización de un modelo de España “castellana”. Centralización. Gestión de recursos económicos de Cataluña. Subordinación de todos los estamentos de Cataluña a los españoles. Decisión sobre las infraestructuras importantes, leyes. Imposición del castellano. Endurece sus posiciones.

Son “posiciones” enfrentadas. Si no se modifican, ¿qué opciones quedan…? ¿“imposición vía judicial, legal, ¡por la fuerza! de España sobre Cataluña? ¿Independencia unilateral como único recurso…?

¿Existen “BENEFICIOS” cara al acuerdo?

Los reiterados incumplimientos por parte española han originado el conflicto. La actual situación no es negociación entre iguales sino entre dominante y dominados. Ahí están la historia, hemerotecas, hechos objetivos. Para resolverlo, el método Harvard pregunta: ¿Qué beneficios ofrece la actual situación? Para España, muchos y claros. Para la opinión mayoritaria de los catalanes, muy pocos. ¿Qué ofrece España a los catalanes para que quieran permanecer, ¡voluntaria y satisfactoriamente! con España?¿Qué ofrece España a los catalanes que supere a los beneficios que la independencia les apaortaría? No hay oferta. Sí, pérdidas importantes si intenta independizarse. O como “ahora” o peor. O mucho peor. No hay beneficios para los catalanes. ¿Y si se independizan? Según expertos internacionales, sobre proyección de datos objetivos, Cataluña tiene mucho a ganar y situarse como un moderno estado europeo, con buen nivel de vida, democracia real, justicia social avanzada, desarrollo integral de su identidad, libertad. Objetivamente, parece tener poco a ganar con la dependencia. La realidad lo demuestra ¿En qué beneficia a España no resolver el conflicto y obligar a la dependencia con los recursos actuales de jueces, leyes, intervención, policías? Agravaría el problema. ¿Qué “posiciones” está dispuesta a modificar España para ofrecer beneficios a ese 80% que quiere un referéndum, o al 48% que quiera ya la independencia? Sólo un 34% opta por la dependencia. ¿Qué posiciones puede modificar Cataluña? De independencia a dependencia pactada ya es mucho pero si se justifica, compensa. ¿Está dispuesta España a modificar suficientemente sus posiciones para perder lo menos posible pero mantener beneficios con una Cataluña que quiera continuar unida? No parece. ¿Entonces…?

¿Qué diría un observador imparcial que aplicara el método Harvard?¿Qué conviene más a catalanes y españoles? ¿Mantener posiciones enfrentadas, inamovibles, o buscar el MAYOR BENEFICIO COMÚN? ¿O… la menor pérdida posible para ambas partes? ¿Es posible el acuerdo? ¿Qué aconsejaría ese experto en el modelo Harvard?

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Ejecutivo en multinacionales y consultor en España y Sudamérica en Desarrollo Organizacional, Planificación Estratégica, Marketing Estratégico, Comercial, Ventas. Desarrollo Directivo.

1 Comentario

  1. A ver.
    Si un tren sale de Madrid a Coruña a las nueve de la mañana, como se llama el maquinista? Garzón…? Es fácil esa cabala?, o se trata quizá de alguna ecuación imposible…? Pues no se dá el conflicto por la actuación de unos dirigentes políticos en momento y lugar concreto, sino por la misma voluntad de una- simple pero clara- mayoria. Que la mayoria electa de los políticos manejan a su vulgar capricho. El escenario es corrupto e ilegal como la propia carta constitucional hispana que nadie votaba. O acaso los españoles no tuvimos nuestra propia carta en el siglo XX… ? 82 años han pasado sin que fuese repuesto el orden constitucional y, mientras, hemos enterrado la historia de un estado multinacional y repuesto la tradicional vergüenza borbónica. Urnas: la solución al conflicto que no saben en Harvard, pasmón.

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