En la Comunidad de Madrid se produjeron en 2017 (último dato conocido) un total de 1.936 agresiones a sanitarios, en su gran mayoría profesionales de Enfermería (el 51,24% del total). El problema, ‘una lacra’ en opinión de SATSE Madrid, debería ser una de las prioridades de cualquier Gobierno pero la inacción es la tónica dominante en la actualidad.

Los datos del Registro Madrileño de Agresiones y Conflictos (REMAC) muestran un incremento sustancial de agresiones a profesionales sanitarios ya que se han pasado de 1.287 en 2016 a 1.936 en 2017. La agresiones verbales, que representan el 72’6% de las denuncias son las más comunes, seguidas de las amenazas (el 50’31%). Las agresiones físicas representan el 15’81%, produciéndose lesiones no graves en casi el 15% de las ocasiones.

A pesar de la importancia de dotar al Sermas de una herramienta ágil para atajar las agresiones a los profesionales sanitarios, el protocolo, diseñado y listo desde hace meses, sigue esperando a su publicación. “El sentir de muchos profesionales es que están abandonados y que, cómo no afecta a la atención sanitaria de forma clara, es un problema que no tiene ningún tipo de prioridad para los responsables de la Consejería de Sanidad”, indica Verónica Díaz Sánchez, responsable de Salud Laboral de SATSE Madrid.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorLa Casa Internacional de las Mujeres de Roma está en peligro
Artículo siguientePiden reforzar la protección de los menores cuando son empadronados por un solo progenitor
Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

11 + 6 =