Carmen Calvo ha tenido hoy una importante agenda en Sevilla en la que ha participado en diferentes actos en los que ha dado una clase magistral de política y ha demostrado que el marketing y las estrategias son bases secundarias. La política es lo que ha hecho hoy la vicepresidenta del Gobierno, tal y como han indicado algunos de los presentes en algunos de los eventos. Por ejemplo, Miguel Ángel del Pino comentó que las campañas electorales habían perdido la esencia de la cercanía y, tras escuchar a Calvo, afirmó que ese era el modo en que realmente se ganan las elecciones.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha sido la ponente en una conferencia coloquio organizado por el Grupo Joly de comunicación en Sevilla. La política cordobesa ha derrochado espíritu y coherencia democrática en su intervención en la que ha ponderado un hecho importante: España está viviendo un tiempo nuevo con el gobierno de coalición progresista donde hay más y mejor democracia. Además, para la vicepresidenta, para afrontar los retos a los que se enfrenta la política en estos nuevos tiempos es necesaria una nueva visión desde el diálogo, la diversidad, la sostenibilidad y la igualdad.

Una feminista histórica como Carmen Calvo no podía dejar su conferencia si hacer mención al papel de las mujeres en este nuevo tiempo y ha afirmado claramente que «Sin la participación efectiva de las mujeres no va ser posible la sostenibilidad de la democracia», palabras que demuestran que en la lucha por la igualdad real hay que conocer de dónde se viene y, sobre todo, hacia dónde se va con el bagaje de años de lucha que se va actualizando con la adaptación de las teorías igualitarias de género en base a los nuevos tiempos. Carmen Calvo ha demostrado con estas palabras que no es una de esas feministas que se han quedado anquilosadas en teorías de hace más de medio siglo o que, al contrario, se mueven por movimientos que dividen, en vez de sumar, la lucha de la mujer por lograr la igualdad real y definitiva.

En referencia al Día de la Mujer, la vicepresidenta ha afirmado que «El 8M se ha ido abriendo paso en el calendario político de cualquier lugar del mundo, porque sin el ejercicio del poder de las mujeres no es posible desarrollar la democracia que tanto trabajo ha costado alcanzar y que los españoles hemos madurado y fortalecido en 42 años».

Calvo ha repasado los temas más importantes de la actualidad política y social de España. Como no podía ser de otro modo, la situación de Cataluña ha estado sobre la mesa y la vicepresidenta ha puesto la democracia por encima de los intereses partidistas e ideológicos. «La pregunta no es si hay otra alternativa al diálogo para buscar una salida a Cataluña, la pregunta es quién va a ayudar y quién no… Y la segunda, ¿por qué no ayudan?», ha afirmado Calvo. Estas palabras lo que demuestran es que el conflicto catalán jamás se va a resolver utilizando a la Justicia como ariete contra el independentismo, sino a través del diálogo, el entendimiento y el acuerdo, aspectos que fueron clave durante la Transición y, sobre todo, en el proceso de paz de Euskadi (de esto Jesús Eguiguren y yo sabemos en primera persona). Además, ha añadido que «si alguien tiene una idea mejor que el diálogo y la salida de un acuerdo que nos permita mantener la unidad territorial de España con Cataluña que lo diga. El resto de las fórmulas no han funcionado».

Además, la vicepresidenta ha enmarcado la situación del conflicto catalán como una herencia recibida del Ejecutivo de Mariano Rajoy, una hipoteca que Pedro Sánchez ha recibido y que no tiene más remedio que solventar a través de una mesa bilateral de diálogo entre instituciones que, al fin y al cabo, son las que tienen capacidad de decisión.

En referencia a las diferencias existentes entre el PSOE y Unidas Podemos, Calvo las ha enmarcado dentro de la normalidad democrática y como una prueba superada de un fenómeno, el de un gobierno formado por dos partidos, que es inédito en España: «Hemos superado otra prueba, la de un gobierno de coalición, que es capaz de buscar puntos de apoyos en otras fuerzas en el Congreso». La vicepresidente, también ha reconocido que seguirá habiendo diferencias entre ambos partidos, lo cual entra dentro de la lógica de un Ejecutivo formado por dos formaciones políticas con distintas sensibilidades y formas de entender la acción de gobierno.

Lo que sí ha dejado claro Carmen Calvo es que el encontronazo por la ley de libertad sexual no ha precipitado la reunión de la mesa de seguimiento del pacto, sino que se trata de una convocatoria ordinaria: «Se ha convocado cuando toca, que es cada quince días […] Un buen pacto es aquel del que todos salen medio contentos y medio tristes, porque han alcanzado algo y porque se han quedado fuera otras cosas que querían. Los pactos entre vencedores y vencidos no lo son y no se cumplen, porque los vencidos nunca se adaptarán a serlo».

La capacidad de análisis político de la vicepresidenta ha quedado patente cuando ha alertado de la pérdida de la perspectiva histórica porque en la actualidad se impone el adanismo o la visión a corto plazo. «Estos últimos años también han sido pruebas de resistencia para nuestro sistema político. La democracia resiste y es capaz de dar cauce a cualquier situación que se le presente, pero nadie está a salvo de que las cosas retrocedan», ha dicho.

Carmen Calvo tampoco ha esquivado los retos económicos a los que se enfrenta el Gobierno y ha hecho hincapié en los temas que más preocupan a la ciudadanía: «Nuestro modelo de producir como la 8ª potencia agrícola del mundo, requiere esfuerzos generosos y nobles de la política. Hay asuntos en los que no cabe confrontación y necesitamos proteger los fondos de la #PAC y el presupuesto de la UE para nuestra agricultura», ha destacado Calvo en referencia a la crisis del campo.

En lo tocante a la importancia de las políticas sociales, la vicepresidenta ha sido contundente: «El Gobierno se va a esforzar en mantener responsabilidad fiscal y equilibrio económico. Necesitamos restañar heridas producidas por la crisis y reformas estructurales que nos permitan transformar la economía en la dirección justa: la redistribución y la generación de empleo», todo un ejemplo de coherencia política, un aspecto que no se estudia en las escuelas de marketing, sino que da la experiencia y el respeto a la ideología que se representa.

Carmen Calvo también ha estado presente en la lectura del manifiesto del Día de la Mujer, ha afirmado que «Miles y miles de mujeres y hombres saldrán a las calles este domingo, con el mensaje de que no hay democracia sin igualdad: será una vez más la mejor cara de nuestro país», dando una nueva muestra de compromiso con la igualdad real y con la lucha de las mujeres.

En definitiva, una magistral lección de política de Estado.

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