El pasado 12 de febrero salió un camión fletado por UGT Madrid con destino al puerto de Barcelona, con ayuda en artículos de primera necesidad y alimentos para ayudar a los deportados del campo de Refugiados de Moira en la isla de Lesbos (Grecia), dentro de la campaña “La indiferencia nos hace cómplices”.

El sindicato madrileño a través de los puntos de recogida de ayuda establecidos en la Comunidad de Madrid y durante el periodo de la campaña, lograron recoger un total 14 pallets, con artículos de primera necesidad y no perecederos, como son alimentos para bebés, higiene íntima de la mujer, artículos para los niños, tiendas de campaña y carritos para los bebés, entre otros productos, ya que más del 60% de la población refugiada son mujeres y niños de corta edad. Para ellos la situación es, si cabe más dura. No hay leche maternizada, no hay pañales ni compresas.

Sin comida, sin productos básicos de higiene, sin asistencia médica, huyeron de guerras, del hambre, de persecuciones… dejando atrás sus raíces y se encontraron en este infierno dantesco en el que su supervivencia depende de la ayuda que las personas libres, ciudadanos de un mundo libre y rico podemos hacerles llegar.

El drama migratorio que comenzó hace casi cinco años en el Mediterráneo, sigue produciéndose en silencio. Sin duda el mayor éxodo humano desde la Segunda Guerra Mundial, que sigue atravesando mares para llegar hasta Europa donde soportan situaciones inhumanas miles de personas después de huir de la guerra en Siria o el terror talibán en Afganistán.

Se producen a diario situaciones de tensión entre las personas recluidas en el campo de Moira provocadas por la precariedad de las instalaciones y la falta de soluciones. Algunos esperan meses, durmiendo en tiendas de campaña, pasando frio y penurias, hacinándose hasta 20 personas. Se han informado de refugiados que han tardado hasta dos años esperando su traslado a Atenas u otras ciudades griegas que lamentablemente depende de la nacionalidad de los refugiados.

Desde UGT Madrid, llevan años “advirtiendo de las consecuencias de la falta de medios y del total abandono de estas personas que llaman sin éxito a las puertas de Europa”. El sindicato denuncia casos de desnutrición, trasmisión de enfermedades, inseguridad y, sobre todo, un grave deterioro de la salud mental de personas que cargan con graves traumas, como se puede comprobar tras estudiar los últimos informes de Médicos Sin Fronteras.

Para Ana Sánchez de la Coba, secretaria de igualdad de UGT Madrid, todos los líderes de la UE “son responsables de este drama humanitario. Han dejado la asistencia de miles de personas casi totalmente en manos de organizaciones de ayuda humanitaria”, ha señalado.

“Están eludiendo sus responsabilidades y además aplican una política de contención de la migración que claramente no funciona y genera más sufrimiento y riesgo para las personas que afea que la UE sólo envíe personal de FRONTEX, la agencia de control de fronteras de la UE en lugar de recursos materiales y humanos para esta crisis humanitaria”, ha señalado Ana Sánchez de la Coba.

Es por eso que desde UGT Madrid ha querido dar respuesta a la llamada de socorro de los cooperantes españoles que trabajan en el Campo de Refugiados Moira en la isla griega de Lesbos.

La camapaña “La indiferencia nos hace cómplices”, ha sido promovida entre otros por La Mar de Onuba, Móvil Kitchen o Amal, y la colaboración de distintos medios independientes, ha conseguido reunir más de 60 palets, lo que hacen tres sontenedores llenos. con el apoyo

1 Comentario

  1. Resulta admirable que los sindicalistos y las sindicalistas del sindicato vertical ugt, que roba a manos llenas, que está inmerso en multitud de casos de corrupción en toda España, aunque el articulisto no se «entere», que ha cambiado el grito de «a las barricadas» por «a las mariscadas» ahora nos muestre su «jeta» más amable repartiendo una limosna entre sus más allegados, eso sin duda alguna. Con la mitad de lo que tenía el Sr. Lanzas debajo del colchón, «mi hijo tiene dinero pa asar una vaca», con la centésima parte de los que se llevaron de la minería asturiana, con la milésima parte de lo que han robado de los curso de formación (junto con los empresarios, esto también hay que decirlo), etc, etc.. llenamos más palets para ayudar a mucha más gente necesitada y además no hay que pedirlo fuera, ya lo tienen ellos. El día en que dejemos de financiar sindicatos y organizaciones empresariales, partidos políticos y a la iglesia católica, España empezará a ser un país libre de verdad. Alea Jacta Est

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