Durante este 2020 muchos hemos dispuesto de más tiempo para leer. Nuestro tiempo de ocio, con motivo del confinamiento, se ha vuelto más íntimo y reflexivo y, quizá, una de las pocas cosas positivas de lo que venimos viviendo desde hace ya demasiados meses es que mucha gente ha retomado el hábito de la lectura. Por eso, y para acabar este año extraño, he decidido proponeros un calendario de Adviento monográfico. Única y exclusivamente propongo libros que guardan relación con el crimen, visto desde distintas ópticas y momentos históricos, porque es el tipo de historias que más he leído durante estos meses. Espero que estas recomendaciones sean de vuestro agrado.

1. La Hija del Tiempo, de Josephine Tey

Josephine Tey es una de las pioneras del género. Ahora que sus novelas se están reeditando, ya que hasta hace poco su obra era casi desconocida en nuestro país, creo que es un buen momento para acercarse a esta obra en la que su protagonista, desde la cama de un hospital, trata de resolver un crimen histórico en la Inglaterra de Ricardo III.

2. Misery, de Stephen King

Es, sin lugar a dudas, mi novela favorita de este autor. Para aquellos que piensen que Stephen King sólo es un escritor de best-sellers, los animo a que lean esta novela que es una reflexión sobre la literatura más que interesante. El protagonista, Paul Sheldon, lo pasa realmente mal cuando una fan suya lo recoge en mitad de la carretera tras haber sufrido un accidente de coche.

3. Del asesinato considerado como una de las bellas artes, de Thomas de Quincey

Libro muy polémico en su momento, sigue siendo una obra de referencia para todo aquel que quiera asumir el reto de escribir una novela sobre crímenes. La prosa de Quincey es deliciosa y su sentido del humor es desternillante. En el libro cuenta anécdotas muy jugosas sobre filósofos que tuvieron que enfrentarse a la muerte y da un repaso a la crónica criminal más truculenta de su época.

4. Suspense, Patricia Highsmith

¿Qué quieren que les diga? Cuanto más leo a Patricia Highsmith más me gusta su obra. Este libro es una obra a mitad de camino entre la reflexión teórica y la autobiografía literaria. Nos cuenta qué elementos utilizaba la autora para crear tramas interesantes. Un imprescindible para los amantes de Tom Ripley.

5. Laëtitia o el fin de los hombres, de Ivan Jablonka

Cambio de tercio. Jablonka pone a las víctimas por delante de su asesino en esta crónica descarnada sobre un caso real ocurrido en Francia. Porque aquí las protagonistas indiscutibles del libro son Laëtitia y su hermana, y la fascinación por el mal no es el clásico reclamo para que el libro consiga lectores, sino todo lo contrario. Muy recomendable.

6. Estudio en Escarlata, de Arthur Conan Doyle

Primera novela de Sherlock Holmes. Una delicia donde vemos al mítico personaje por primera vez, con sus manías, sus excentricidades y su enorme sagacidad. Hay un largo entreacto en la novela que nos manda al estado de Utah con la comunidad mormona, que nos abre una ventana, durante unas páginas al menos, para ver al Conan Doyle narrador más allá de las historias detectivescas.

7. Tenemos que hablar de Kevin, de Lionel Shriver

Esta escritora consigue ponernos en la piel de la madre de un asesino en masa que provoca una matanza en su instituto al estilo de lo ocurrido en Columbine. Una reflexión desgarrada sobre la maternidad, la familia y la culpa.

8. Las chicas, de Emma Cline

Una de mis favoritas de la lista. Primera novela de Emma Cline en la que nos cuenta la historia de una joven que se siente fascinada por las chicas que acompañan al gurú de una secta (un trasunto de Charles Manson). Una prosa de gran calidad que me atrapó desde la primera página.

9. Los Mares del Sur, de Manuel Vázquez Montalbán

Una de Vázquez Montalbán tenía que entrar en esta lista. Los Mares del Sur, desde mi humilde punto de vista, es lo mejor de Pepe Carvalho. Aquí Vázquez Montalbán está en estado de gracia.

10. El Adversario, de Emmanuel Carrere

Al igual que Laëtitia o el fin de los hombres, esta novela de Carrere es una crónica de un caso real. De hecho, Carrere nos tiene acostumbrados a esta técnica periodística en muchas de sus obras, de entre las que destacaría Limonov. El Adversario es una novela imprescindible.

11. Plenilunio, de Antonio Muñoz Molina

Es una novela triste, muy triste. El ambiente irrespirable de una pequeña ciudad de provincias queda perfectamente descrito en las páginas de Plenilunio. Está tan bien escrita que a veces abruma. Para leer en pequeñas dosis y disfrutar de cada palabra.

12. Reflejos en un ojo dorado, de Carson McCullers

Otra de mis escritoras favoritas. Sus cuentos son imprescindibles y esta novela, que fue adaptada al cine por John Huston, cuenta una historia donde quedan representados todos los comportamientos y tendencias sexuales que queráis imaginar.

Y hasta aquí la primera parte del calendario de Adviento Negro de 2020. En la próxima entrega completaremos este calendario que, esperamos, sea útil para la elección de alguna de vuestras próximas lecturas.

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