Al grito de “libertad, libertad”, los vecinos de los barrios bien de Madrid se han echado a la calle para protestar contra el supuesto recorte de libertades por el estado de alarma. Lo que en un principio iba a ser una cacerolada de ricos desde los balcones del barrio de Salamanca se acabó convirtiendo en una manifestación no autorizada de cientos de personas dispuestas a contagiarse el coronavirus, las unas a las otras, en una especie de alegre suicidio colectivo. En realidad se ha demostrado que el confinamiento decretado por el Gobierno aplana la curva epidemiológica de la que cada día nos habla el doctor Fernando Simón, es decir, es una herramienta preventiva de primer orden para frenar la expansión del bicho de Wuhan. Sin embargo, las derechas han terminado convirtiendo lo que es una medida científica eficaz, la única que funciona a falta de una vacuna o un tratamiento, en una cruzada medieval contra el comunismo bolivariano que solo está en sus mentes fanatizadas.

Pablo Casado y Santiago Abascal se han empeñado en hacer creer que España es Venezuela, que este es un régimen chavista y que el objetivo último del decreto de estado de alarma es imponer el bolchevismo soviético en nuestro país. Estamos ante un nuevo montaje propagandístico, una inmensa falacia y una grave irresponsabilidad, cuando no una supina estupidez. Pero la demagogia barata va calando y el miedo es libre. Lo que ha ocurrido en las últimas horas en el barrio de Salamanca, milla de oro y sede del plácido balneario biuti madrileño, escapa a una mínima comprensión racional. Arremeter contra un Gobierno que solo trata de salvar vidas humanas para hacerlo pasar por un gabinete estalinista es absurdo, delirante, estúpido.

“¡Abajo los comunistas!”, gritaba uno de los manifestantes con un pañuelo de seda anudado al cuello. “¡Pedro Sánchez, dimisión!”, gritaba una rubia de impecable peluquería. Aquello se había ido de madre, una calentura descontrolada de cacerolas rabiosas y rojigualdas al viento se había apoderado del personal mientras la Policía hacía la vista gorda. La algarada callejera había cuajado cual Motín de Esquilache, solo que en el siglo XVIII los amotinados eran los de las clases populares que pedían pan a Carlos III y ahora son los pudientes, los bucaneros de la bandera pirata del Lacoste, los corsarios de los puertos caribeños y suizos y los que se niegan a pagar más impuestos. Las derechas avivan el incendio de la pandemia porque les va bien con este infierno, porque dan por bueno el precio de unos cuantos viejos muertos y porque ellos, jóvenes robustos y bien alimentados de piscina y gimnasio, tienen por delante muchos años de champán y buena vida.

No, esta revuelta de Rolexs y billeteras de piel nada tiene que ver con aquellos chambergos y capas largas raídas de Esquilache. Aquí no es el pueblo el que sale a la calle a pedir comida y libertad, sino una voz en off de privilegiados y burgueses que avivan la revuelta por un solo motivo: pasar a una nueva fase, no en la desescalada, sino en su particular Operación Ogro para volar la Moncloa por los aires en un estallido de fiebres y esputos. Las derechas españolas, bien prietas las filas, o sea bien alineados sus ejércitos de bots y millonarios concienciados, trabajan para sembrar un cosechón de virus que termine por colapsar la Sanidad pública, dándole la estocada definitiva a Sánchez. Arriba ricos de la Tierra, en pie bien nutrida legión. La Internacional del dinero ya está aquí, desfilando por las calles de Madrid y dejando tras de sí el putrefacto hedor del Chanel.

No cabe ninguna duda. La de Salamanca es una revuelta esperpéntica y casposa, una parodia a la inversa de la lucha de clases donde ya no se invoca a Marx y a Lenin sino a Adam Smith y a Amancio Ortega, donde los de arriba reclaman libertad mientras los de abajo perecen infectados por la plaga, el paro y el hambre. Esta reunión no autorizada de cacatúas opulentas, de gente huraña y enferma por el mal del dinero que por rencor ya no aplaude a los sanitarios al atardecer, es la demostración palpable de que las élites sienten pánico al Estado de Bienestar que les rascará el bolsillo más pronto que tarde con nuevos impuestos y tributos. Ellos, los patriotas de la clínica privada y el aborto en Londres; ellos, los más firmes detractores de la Seguridad Social, que es cosa de comunistas y perdedores, tal como dice Trump, son los mayores agentes patógenos para este país, para la libertad, para la democracia.

Los revolucionarios ricos, los ridículos fantoches estirados del monóculo y la gomina, más algún que otro aprendiz de Goebbels que propaga el bulo y la semilla del odio en la sombra, son los mismos que aplauden las ocurrencias chuscas y las tontunas de su líder regional, Isabel Díaz Ayuso, a salvo y a cuerpo de reina en su blindada suite principesca, o sea el pisazo que le ha puesto el empresario Sarasola. La Virgen Dolorosa del PP llora lágrimas de cocodrilo por los miles de madrileños muertos y contagiados, como una mater amatísima tallada por el artista MAR, pero a la hora de la verdad corre a refugiarse de la peste en su Trump Tower del Manhattan castizo, que para algo ella es la “trumpita” pródiga del populismo yanqui en España.

Esa hipócrita cacerolada de millonarios (seguramente serán cacerolas de oro, que ellos no comen en cualquier hojalata) da asco y miedo. Mucho miedo. Solo faltó que apareciera Pablo Casado con un megáfono en la mano en medio de la muchedumbre, como un nuevo golpista iluminado Juan Guaidó, para exigir elecciones y el exilio de Pablo Iglesias. Todo se andará.

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16 Comentarios

  1. Al ver como reacciona la derecha pidiendo libertad y dimisión del gobierno que lleva cuatro meses y el trato que reciben estos fascistas en los medios de comunicación , he decidido que de ahora en adelante todo lo que digan de Venezuela es verdad.

  2. El gobierno deberia haber mandado a la policia nacional, tomarles nota, multarlos y reprimirlos. Pero todavía hay clases y los sociatas no tienen valor para enfretarse a los que luego les daran un trabajito por ser buenos chicos y no dar la lata.

    • Eso…. los que no estamos de acuerdo con el gobierno ni su gestión… según tú.. debemos ir a la cárcel!!!…. a que te suena esto?… a mi me suena a una dictadura… comunista…claro

  3. Rep:Bueno,nada nuevo bajo el sol,el barrio de Salamanca de Madrid siempre fue un barrio pijo,de gente pija,de derechistas y ultraderechistas.Ya alla por la epoca de la transicion,45 años atras,concentraba las manifestaciones fascistas y franquistas de Madrid en contra de la democracia.Hoy sigue siendo un barrio exactamente igual,los de entonces se han hecho mayores o han muerto,pero quedan sus hijos,nietos y demas que siguen la misma tonica ultraderechista.

  4. Diario 16, sois lo más patético que hay, como es posible que un “periódico” por no decir blog de pacotilla, ponga ese titular?
    No podéis obtener visita de alguna forma menos ridícula?
    Para eso estudias una carrera, para acabar escribiendo eso? Vaya tela, cuando hacéis este ridiculo cómo miráis a vuestra familia al llegar a casa?

  5. Vaya titular y noticia ,se nota el complejo de inferioridad del periodista al redactar la noticia.En esa manifestacion ricos de verdad ,muy pocos .Por cierto en barrios más humildes como Vallecas es donde más multas han puesto por saltarse el confinamiento

  6. Cuanto miedo hay en el que escribió esta noticia jajaja! Tranquilos que ya venimos de camino… San Martin se acerca. Menudo inepto hay que ser para hacer escribir semejante basura y ademas publicarlo en un “diario”. Qué ridiculo. Yo no se a quien quereis engañar porque ni en vuestra casa se creen este titular. Se ven los descapotables en la manifestación, se palpa la riqueza ……… ya nos hemos cansado de tanto ladrón de guante blanco que cuestan vidas de compatriotas y familiares con su nefasta gestión. Empezará por el barrio Salamanca pero dios sabe como acabará. Tiempo al tiempo.

    • Pues acabará con un rebrote y un incremento en el número de muertos… Miedo debería dar tanto irresponsable suelto. Quién se «cobra vidas» es una infección por un virus que ha provocado una pandemia MUNDIAL que no entiende de fronteras ni banderas. Qué me dices de los muertos de UK? Y de los de Brasil?
      Dáis pena y vergüenza ajena. Tenéis el cerebro comido con tanto fanatismo. Cuándo por cansinos acaben gobernando (muy a mi pesar), los «patriotas» os darán una patada en el culo a más de la mitad de corderitos que ahora les defendéis.
      Todo lo que escupáis ahora nos caerá en la cara a todos.

  7. Madre mía que mal está este periodico, las tonterías que hay que leer… Cómo podéis publicar algo así? De verdad pensáis que alguien se cree esto? Sin comentarios, espero veros cerrando en 3,2,1…

  8. Lo que debería hacer el PP es poneros una querella por acusarles de querer propagar el virus. Es una indignidad. O sea, que según vosotros, el virus solo atacaría a gente de izquierda ¿no?
    En fin, lo dicho. Ojalá una querella y quebréis, sinvergüenzas. Y seguid así, queréis llevarnos a una guerra civil. Y al final lo conseguiréis.

  9. Esto es un falso periodismo, una extensión de Podemia y su entorno, cofinanciado por los gobiernos bolivarianos.

    Os queda muy poco de contar mentiras y tratar de lavar el cerebro a los españoles

  10. Para mentiras y bulos se lleva la Palma las derechas junto con los cavernícolas Cuando el artículo noes desagrado lo pagan con el mensajero mejor dicho el periodista En el Japón hay sitios que tu pagas y Te dicen loque tu quieras oir y sipagas más telodan por escrito

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