Tal y como publicamos en Diario16, un accionista minoritario ha remitido diferentes cartas al consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, en las que solicitaba información sobre determinadas presuntas relaciones entre la entidad, sus dirigentes y el mundo del narcotráfico. En estas páginas, también informamos sobre un informe de la CIA en el que se mencionaba explícitamente cómo se enviaba dinero procedente del tráfico de drogas a una oficina del Santander en Panamá.

En su momento, personajes como Pablo Escobar, Juan Ramón Matta Ballesteros, Jorge Luis Ochoa Vázquez, Gilberto Rodríguez Orejuela y Miguel Ángel Félix Gallardo de los carteles de Medellín, Cali (Colombia) y Guadalajara (México) fueron clientes del Santander.

Esos narcos montaron en los años 80 la mayor red de tráfico de cocaína entre Colombia y Europa, a través de España, y entre Colombia y los Estados Unidos, a través de México, con el llamado «trampolín mexicano» que fue montado por el capo hondureño Juan Ramón Matta junto a sus socios Pablo Escobar, los hermanos Ochoa y Miguel Ángel Félix Gallardo, para el transporte de la cocaína desde Colombia a los Estados Unidos a través de México.

Matta Ballesteros residió en Madrid desde finales de la década de los 70 y 1985 jugando al golf en La Moraleja y viviendo a cuerpo de rey en una lujosa casa en la urbanización Las Lomas, en Boadilla del Monte, muy cerca de la actual Ciudad financiera del Santander.

En 1987 la revista Forbes calculó la fortuna de Matta Ballesteros en 2.000 millones de dólares. En la actualidad cumple condena de 12 cadenas perpetuas en Estados Unidos por narcotráfico y el secuestro, tortura y asesinato de un agente de la DEA.

Matta llegó a exportar el 65% de la cocaína desde Colombia a España. Junto con los hermanos Ochoa del cartel de Medellín y Gilberto Rodríguez Orejuela del cartel de Cali, que se asentaron en Madrid, montaron la entrada de la droga a Europa a través de las rías gallegas desde Colombia, algo que fue corroborado por el director de la DEA, John Lawn.

Matta Ballesteros tenía entre sus socios españoles para el blanqueo de capitales del cartel de Medellín a los hermanos asturianos Fernández Espina y el gallego Jesús Louzao, junto a los que creo diversas sociedades dedicadas a los concesionarios de vehículos de alta gama, el sector hotelero con hoteles en Colombia, Panamá y España y la explotación de concesiones de aparcamientos municipales.

Matta tuvo diversas cuentas en una sucursal de Gijón del Banco Santander con más de 3,6 millones de dólares de las que él era el único autorizado para disponer de su saldo bajo el sobrenombre de Jairo Ríos Vallejo. Dichas cuentas garantizaban créditos concedidos por el Santander a la sociedad hotelera Celuisma, SA. Matta también disponía de cuentas en Banesto, sucursal del Paseo de la Castellana 7, con un saldo superior a los 4,6 millones de dólares.

En la misma sucursal del Santander, Gustavo de Jesús Gaviria Rivero, primo de Pablo Escobar, tenía la cuenta 730816 con un saldo de 2,2 millones de dólares.

Por otro lado, podemos recordar el «caso Casablanca» por el que el Banco Santander se vio involucrado en una investigación de las autoridades de los Estados Unidos por el blanqueo de capitales de los narcos mejicanos.

No se puede olvidar el incidente en el que una avioneta cargada de 273 kilos de drogas se estrelló en 2008 en la finca Los Castaños de la familia Botín en Luciana Ciudad Real, finca en la que existe un aeródromo junto al que estaban esperando diversos vehículos para cargar las drogas.

Además, está la relación del empresario Arturo del Tiempo Marqués condenado por tráfico de drogas y que estuvo vinculado con el Santander siendo consejero delegado de Vista Capital, participada al 50% por la entidad cántabra y que fue consejero delegado de Gestiones y desarrollos patrimoniales y consejero de Santander Carbón Finance.

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