Andalucía es distinta y siempre está siendo vilipendiada desde otras comunidades autónomas, sobre todo las que tienen la renta per cápita más alta del Estado que, al igual que ocurre en otros países, no quieren entender el concepto de solidaridad ni, por supuesto, el reparto justo de la riqueza. Los andaluces son calificados desde ciertas partes del país a través de estereotipos que no se corresponden en absoluto con la realidad que vive el pueblo en las ocho provincias andaluzas.

Por eso es fundamental que Andalucía, una de las regiones históricas de España, disponga de un grupo parlamentario progresista propio en el Congreso de los Diputados, un grupo que dé voz a los andaluces, que defienda los interés y luche por cubrir las necesidades de todo el pueblo andaluz, del mismo modo que el resto de comunidades históricas lo tienen. Cataluña está representada por el grupo de Esquerra Republicana y durante mucho tiempo también por el de Convergencia i  Unió; el País Vasco por el PNV, que tiene grupo propio, y por Bildu que está en el Mixto; Navarra tiene a los parlamentarios de Navarra Suma y Galicia dispone de la presencia de diputados de En Marea. Incluso, hay comunidades autónomas que no están catalogadas como históricas que disponen de políticos cuya única misión es defender los intereses del pueblo de sus territorios: Cantabria (PRC) o Canarias (CC).

Sin embargo, Andalucía, la comunidad con un mayor número de habitantes —un 18% de la población de España— no tiene un grupo propio en el Congreso de los Diputados porque los parlamentarios andaluces están distribuidos, principalmente, en los grandes partidos que practican una política más «estatal».

Por esta razón, la propuesta de Teresa Rodríguez de presentarse a las elecciones con la marca Adelante Andalucía para disponer de un grupo parlamentario dedicado a las necesidades del pueblo andaluz no sólo debe ser enmarcada en las diferencias entre Pablo Iglesias (porque Podemos se ha convertido definitivamente en la formación que actúa en base a la voluntad del «gran líder») y Rodríguez, que son muchas, por cierto, sobre todo en lo referente a la coherencia que se espera de un político que se autodefine como de izquierdas, sino que responde a una verdadera necesidad del pueblo andaluz.

Las reivindicaciones de Andalucía no pueden ser tratadas siempre dentro del ámbito de la política nacional y el Parlamento autonómico tiene una serie de competencias que no alcanzan para cubrir las verdaderas necesidades del pueblo andaluz. Por esta razón Adelante Andalucía dará el paso al frente y podrá ofrecer a los andaluces algo que desde el año 1982 no ha tenido: llevar la voz andaluza a los órganos de decisión del Congreso con un grupo parlamentario propio.

Además, debido al liderazgo que tiene Andalucía en el Feminismo con los foros de la igualdad que han recorrido toda la comunidad autónoma y el curso de verano «Feminismo e Igualdad Real» celebrado en la Universidad de Cádiz, esta propuesta podría representar a todos esos grupos, movimientos y asociaciones feministas que no se sienten representadas por otros partidos.

Teresa Rodríguez no ha planteado ninguna locura y no se trata de una especie de nuevo nacionalismo periférico, como desde la derecha se podría llegar a calificar. Nos hallamos ante una situación absolutamente lógica desde el punto del progresismo real, no del que se enmarca en el caudillismo y el sometimiento a la voluntad del líder, del político que pisa la calle todos los días y no tiene problema en hablar con los ciudadanos que le interpelan y, no sólo oye, sino que escucha, analiza y plantea soluciones en los órganos de decisión de un Estado de derecho, soluciones que se justifican en el servicio al pueblo.

¿Qué ha hecho Pablo Iglesias por Andalucía? Nada, y eso que tiene a parlamentarios andaluces. Por esta razón, Adelante Andalucía, vaya con Podemos, vaya con Íñigo Errejón, o vaya como una candidatura independiente se convertirá, de obtener el apoyo del pueblo, en la voz que necesitan los andaluces, la voz que haga que las reivindicaciones de Andalucía se escuchen en todo el Estado y que, de una vez por todas, no se califique a su ciudadanía en base a estereotipos falsos y ridículos. El himno andaluz dice en una de sus estrofas «Los andaluces queremos / volver a ser lo que fuimos / hombres de luz, que a los hombres, / alma de hombres les dimos». Con Adelante Andalucía, esa voz silenciada del pueblo tronará en el Congreso de los Diputados para luchar por la justicia social que lleve a los andaluces y andaluzas a alcanzar la libertad para ellos, para España y para la Humanidad.

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2 Comentarios

  1. » Vilipendiada desde otras comunidades autónomas, sobre todo las que tienen la renta per cápita más alta del Estado que, al igual que ocurre en otros países, no quieren entender el concepto de solidaridad ni, por supuesto, el reparto justo de la riqueza.» No se lo cree ni usted. Es una mentira bien gorda, amigo. En Andalucia tienen los dos partidos politicos que han governado y goviernan el PP y el PSOE, han hecho lo que han querido. Y andalucia se ha beneficiado. Menos lobos, caperucita.

  2. Andalucía, como España. Unos , muchos,andaluces pasándolas moradas y otros, bastantes menos. con las alforjas llenas. Como España, Como León y Castilla, como Cataluña, como Madrid, etc…¿En qué se distinguen?

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