Me reúno con un ex-alumno que lleva casi una década fuera de España; le llamaré Pablo, trabaja con la migración (ya olvidada por aquí) que viene huyendo hasta llegar a las islas griegas, en concreto trabaja con grupos de riesgo de suicidio por su experiencia con tortura, violaciones, persecución, detenciones…

Llega a su pueblo por Navidad, un pueblo que lleva a gala ser tradicionalista y católico, un pueblo caritativo repleto de actuaciones solidarias: repartos de alimentos y otros bienes, actos recaudatorios, limosnas organizadas, gentes que acuden al pobre, pero Pablo afirma que no se puede creer lo que se encuentra, cómo ha ido virando la ideología en los últimos años, porque una cosa es la caridad que calla conciencias y otra la consciencia de conocer cuáles son los problemas que originan los movimientos de población.

Él, que vive a diario recibiendo allá en una isla griega, la primera que se encuentran estos tropeles de desgraciados con las circunstancias más terribles que podamos imaginar de miseria, delincuencia o delincuencia organizada por quienes deberían protegerles; él, Pablo, que se enfrenta a diario en su trabajo con el extremo de la degradación humana al borde del colapso y el suicidio, no puede entender cómo se ha deslizado entre nosotros el discurso que vincula la inmigración a la destrucción de nuestra forma de vida: primero porque creía que nuestra forma de vida tenía que ver con la dignidad humana y la Justicia, por lo que no termina de asumir que hayamos concluido tan fácilmente que nuestro sistema sea sólo el placer consumista, el dinero y para cada cual lo que le toque sin más, y que eso lo promuevan partidos políticos que dicen defender la paz y la convivencia; segundo, porque proviene de un entorno católico que tiene claros sus principios humanistas… para olvidarlos absolutamente cuando se les toca el himno o la bandera o la unidad de España, cuando se les toca la idea de raza y el cristianismo, se les toca la familia patriarcal o la sexualidad meramente reproductiva, o se les plantea la separación entre iglesia o Estado o las tradiciones del pueblo a proteger para salvar la idiosincrasia y la definición de lo que somos…, dicen.

Y resulta que él, casi una década fuera, trabajando por esos ideales de solidaridad en los que se educó, en la búsqueda de esa dignidad y esa Justicia que estudió en su bachillerato y etapa universitaria, él que se ha comprometido y vive todo eso en la trinchera de primera línea de un joven culto que se ha enfrentado al mundo… se encuentra excluido del ideario del pueblo del que salió.

¿Qué ha pasado en España? Nada distinto, quizá, de lo que está ocurriendo en el resto del planeta. Zombies. Ya lo he dicho alguna vez, el cine y las series de zombies son una expresión ¿inconsciente? del miedo al fenómeno migratorio. Albergo una duda sobre lo casual del mismo porque está sirviendo para conformar una mentalidad apocalíptica en la cual: vivir en un sitio sellado contra el extraño agresor de fuera es el ideal; y matar, directamente destrozando la cabeza del foráneo y con indiferencia total a su sufrimiento, porque en realidad se le hace un favor liberándolo de su vida inferior, se está convirtiendo en una cotidianeidad. ¿Es algo calculado? Si no lo es… lo parece.

Hay una guerra en marcha sin ejércitos, de momento al menos en nuestras tierras. Es la invasión de los pobres, empujados por el sufrimiento más atroz, que tiene dos causas: la tradicional, esto es, el abuso consentido y promovido por las potencias económicas que vivimos de la sangre de los desgraciados del mundo y sus recursos, indiferentes cuando no tolerando o imponiendo dictaduras y corrupción que impiden la dignidad; y la segunda, me dice Pablo, y me asegura que por aquí no tenemos en absoluto consciencia: el calentamiento global, zonas enormes del planeta se han degenerado hasta no permitir la forma de vida tradicional de agricultura, ganadería y pesca, islas enteras desaparecen, desertización, deforestación, verdulería y carnicería industriales… la presión para abandonar estas zonas de la Tierra es fruto del descontrol en la explotación del medio y somos nosotros los causantes. Nos protegemos de nuestras víctimas, ¿podemos ser más hijoputas?

Todos estos partidos que vinculan la migración al peligro son los nuevos nazis, los judíos nuevos son los desplazados condenados a vagar por el planeta sin destino cuando no amenazados. ¿Dónde estamos? ¿Somos del bando genocida o peleamos por la Justicia y la vida?

No voy a caer en la demagogia, no se trata de gastar el dinero en campos de refugiados en la puerta de casa; se trata de frenar las tres fuentes del sufrimiento: la explotación de la mujer, el consumo antiecológico como motor de la economía y una política mundial que no está sancionando la falta de libertad de pensamiento. He aquí la labor gigantesca de nuestra política, todo lo demás, es reacción conservadora: nacionalismos, desarrollismo, endeudamiento, gestión… es otra vez la hora de las ideas, del compromiso intelectual… gente como Pablo necesita saber que una parte de la Humanidad les da soporte para poder asomarse a la dignidad y la Justicia. Miremos el debate público, pongámonos nuestros abrigos de piel y nuestras gorras con calavera… es lo que somos.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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