Pool Moncloa / Fernando Calvo.

“España debe continuar avanzando. Debe continuar progresando. Desde la tolerancia y el respeto, desde la moderación y el sentido común, excluyendo la política de la crispación, creciendo y creando empleo de calidad, redistribuyendo la riqueza, consolidando y reconociendo, no los derechos y las libertades que hemos logrado durante estos últimos 40 años, sino también ampliando la capacidad y el perímetro de esos derechos y esas libertades. Fortaleciendo la cohesión social y la cohesión territorial como único garante para conservar y preservar la unidad de España. Por este motivo, les anuncio, que… he propuesto la disolución de las Cámaras y la convocatoria de elecciones generales, para el día 28 de abril.”

Con estas palabras, el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocaba las elecciones generales para el próximo 28 de abril, tras el rechazo a los Presupuestos Generales del Estado que había presentado en el Congreso.

Los meses de gobierno del PSOE se pueden caracterizar por algunos de los siguientes puntos:

  • Gobierno legítimo. Frente al slogan de las derechas insistiendo en la ilegitimidad del Gobierno, dentro de su estrategia de incremento de la crispación, en junio del año pasado triunfó la primera moción de censura en España, al amparo de la Constitución y concretamente a través del artículo 113. Por tanto, España ha contado con un gobierno elegido por la mayoría de los diputados, y dotado de la legitimidad democrática y constitucional, necesaria que da una moción de censura.
  • Un gobierno para la mayoría en minoría. Frente al reducido número de diputados del grupo socialistas en el Congreso, el gobierno ha tenido como objetivo gobernar para la mayoría y unir a los españoles. “Dar una respuesta colectiva a los desafíos de la sociedad española: la digitalización y la revolución tecnológica, el empleo y el impulso empresarial, el cambio climático y la despoblación, la sostenibilidad de nuestro Estado del Bienestar, la fortaleza de nuestras instituciones democráticas, y singularmente del Estado Autonómico, la igualdad de género y la lucha contra las desigualdades y la exclusión social, la educación de nuestros hijos, la salud de nuestros seres queridos y las pensiones de nuestros mayores.”
  • 13 leyes aprobadas y más de 25 Reales Decretos ley. En estos meses, el gobierno ha centrado su tarea en tres ejes: la consolidación del crecimiento económico que tiene que ser respetuoso con el medio ambiente y la creación de empleo digno; la reconstrucción de nuestro Estado del Bienestar para redistribuir los frutos del crecimiento y reforzar nuestras instituciones democráticas. Este trabajo se ha concretado en la aprobación de 13 leyes en el Congreso de los Diputados y más de 25 Reales Decretos Ley.
  • Bloqueo por parte de la oposición. El PP y Ciudadanos han utilizado su mayoría en la mesa del Congreso para bloquear leyes que tenían votos para ser aprobadas en el hemiciclo. Se ha bloqueado la tramitación de la ley de la eutanasia, la derogación de la ley mordaza, la derogación de la reforma laboral, la modificación del voto rogado para permitir la participación de los españoles que viven en el extranjero, la ley de igualdad laboral, la ley sobre bebés robados, las prácticas académicas universitarias externas, la pobreza energética, la protección a los desempleados, la sostenibilidad del sistema de pensiones.
  • Un gobierno dialogante. Un diálogo, especialmente con los nacionalistas que en ocasiones no ha sido entendido, pero que como señalaba Pedro Sánchez, “nosotros dentro de la constitución y la legalidad estamos dispuestos a hablar, a dialogar y a encontrar una solución. Dentro de la constitución todo, fuera de la constitución nada.” Un diálogo, que en ningún momento ha contado con la lealtad institucional que el PSOE dio al anterior gobierno en la oposición.
  • Bloqueo de unos Presupuestos Generales del Estado buenos para los ciudadanos. Unos presupuestos expansivos, los más sociales en una década, después de años de recortes y austeridad. Unos Presupuestos sociales que hubieran revitalizado, por ejemplo, el sistema de dependencia, la protección por desempleo a los parados de larga duración, las políticas de alquiler para que los jóvenes, la educación, el empleo.

Independientemente de lo que se opine de la labor de este gobierno, estamos en la hora de la decisión de los ciudadanos. En un escenario, con tanta fragmentación electoral, son los españoles y las españolas, con derechos a voto, los que van a decidir, por activa (votando) o por pasiva (no votando), el gobierno de España.

La pregunta es clara, ¿Quién quieres que sea el presidente de España? ¿Cómo quieres que sea España los próximos años? ¿Qué derechos y servicios públicos deseas tener? ¿Qué futuro quieres para ti y para los tuyos?

De cómo se respondan a estas preguntas dependerá el voto. O quizás no, si todo lo invaden los sentimientos. Veremos.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre