La plataforma “#NiValleNiAlmudena. Madrid sin Franco”, ha celebrado un acto público reclamando  que el dictador sea exhumado de Valle de los Caídos y que no sea enterrado en la catedral de la Almudena.

Tomaron la palabra los secretarios generales de CCOOy UGTde la Comunidad de Madrid, JaimeCedrúny Luis Miguel López Reíllo respectivamente. Mauricio Valiente, tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Marian Beitialarrangoitia, diputada de EH Bildu, Èric Batallerdiputado de Compromís, Eva García Sempere, diputada de Izquierda Unida, Joan Tardà, diputado de ERC y Antonio Gómez Reino, diputado de Podemos-En Marea.

Fotos Agustín Millán

“Una democracia no puede honrar a un dictador”, asegura la plataforma  que el mes pasado envió una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez,al cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, y a la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, en la que subrayan que el entierro de Franco en la catedral madrileña “supondría una vejación y una humillaciónpara las miles de víctimas del franquismo, para sus familias, y para el conjunto de la sociedad”.

La coordinadora está formada por asociaciones de ‘memoria histórica’, vecinales, sindicatos y partidos políticos de izquierda, que se muestran en contra de que los restos del dictador permanezcan en el Valle de los Caídos, y también se niegan a que sea enterrado en la cripta familiar de la familia Franco en La Almudena.

En la carta, la coordinadora justifica su rechazo porque “Franco fue un general golpista que instauró una dictadura y secuestró la soberanía nacional por la fuerza durante 40 años. El máximo responsable de un régimen de represión y terror ejercido ,de múltiples formas , sobre cientos de miles de personas.

El entierro de Franco en La Almudena, un lugar público a pocos metros de la Plaza de Oriente, donde la dictadura organizaba los actos de exaltación del régimen, supondría una vejación y una humillación para las miles de víctimas del franquismo, para sus familias, y para el conjunto de la sociedad. La catedral y el centro de Madrid se convertirían en un centro de peregrinación de los nostálgicos del franquismo y de los fascismos europeos, y como respuesta, en un lugar de movilización antifascista.

Ello tendría consecuencias enormemente negativas para la imagen de Madrid, y para la convivencia de los vecinos y vecinas de la ciudad, y sus visitantes. Una democracia no puede honrar a un dictador, como han expresado reiteradamente los organismos internacionales de Derechos Humanos. Solicitamos de ustedes, desde las diferentes responsabilidades que ejercen actualmente, que tomen las medidas necesarias para que Franco no sea enterrado en la catedral de La Almudena tras su salida del Valle de Cuelgamuros.

En el acto todos los presenten se han opuesto frontalmente a que se produzca el enterramiento en la Almudena, y “hacemos un llamamiento público a la ciudadanía para que exprese su desacuerdo y se movilice, con el fin de impedir que se consume tal escarnio”.

No es difícil imaginar que los ultras y cabezas rapadas seguidores de los equipos de fútbol extranjeros empiecen a acudir a la Almudenaen sus visitas a Madrid(puesto que no existen lugares similares en el resto de Europa, ni legislaciones tan complacientes como la nuestra con las demostraciones públicas de exaltación fascistay neonazi). ¿Qué opinará de ello el arzobispado? ¿Y los hosteleros del centro de Madrid? ¿La alcaldesa seguirá pensando que “el Ayuntamiento no tiene nada que decir”?

La sociedad y el Estado español tienen una deuda inconmensurable con las víctimas y sus familias, y también tienen un serio problema con los restos del franquismo (que no es sólo el cadáver de Franco). La salida prevista del dictador de su monumentofaraónico en Cuelgamuros constituye la oportunidad de zanjar esta cuestión. La responsabilidad de que ahora se produzca un cierre en falso, que será en todo caso provisional, será en primer lugar del Gobierno, pero también de la Iglesia.

Jaime Cedrún , como anfitrión, ha recordado que el edificio donde se celebraba el acto fue propiedad de los sindicatos verticales franquistas y que lleva el nombre de Marcelino Camacho en honor del que fuera luchador incansable por los derechos de la clase trabajadora por lo que sufrió las cárceles franquistas.

Fotos Agustín Millán

En su alocución, el secretario general madrileño de UGT Luis Miguel López Reíllo dijo “No quiero a Franco en ninguna parte… bueno si: en una cuneta.” Y terminó dando vivas a la República Española.

Fotos Agustín Millán

 Mauricio Valiente, tercer teniente alcalde del Ayuntamiento de Madrid y co-portavoz regional de Izquierda Unida subrayó que sería inimaginable que Hitler, Mussolini o Petain tuvieran un mausoleo en el centro de Berlín, El Vaticano o París.

Fotos Agustín Millán

Joan Tardá diputado de Esquerra Republicana de Catalunya, fue posiblemente el más aplaudido de los oradores. Especialmente cuando recordó que en la actualidad hay presos políticos y exiliados en Cataluña o cuando reivindicó “la lucha armada de los combatientes antifascistas catalanes y españoles en la II Guerra Mundial”

Fotos Agustín Millán
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3 Comentarios

  1. Pues yo sí que iré a rendir mis respetos a Franco a la Catedral de la Almudena por haberles ganado la guerra a los asesinos Comunistas y Socialistas de hace más de 80 años. Y mucha gente como yo.

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