Si me está usted leyendo, lo reconozco, estoy empleando mis recursos para una pataleta que se ve que es lo único que nos resta a los tontos de los contribuyentes, y no todos gozamos de esta oportunidad. Como puedo: lo hago, por si ayuda a crear caldo.

No sé si han intentado pasar la ITV de un coche. El 12 de julio (en realidad antes) intenté solicitar cita en una de las dos empresas a menos de 80 kilómetros de mi casa que gestionan esta documentación pública (curioso caso de oxímoron o contradicción poética) para cumplir con mis obligaciones. La cita más pronta que me dieron fue para el 10 de agosto a las 14:32 de la tarde, me bajé mi pdf justificatorio con los datos, y el día 9 me enviaron al móvil un sms recordándome esa cita proporcionada por ellos, no por mi libre elección.

Pues esta mañana, día 10, me para la Guardia Civil de Tráfico y un señor muy serio y no muy amable me conmina a que aparque allí al lado; me pide la documentación y comienzo cordialmente a explicarle la situación que estamos viviendo de colapso de las ITV y las fechas… ni me mira a la cara, se retira con los papeles y me ordena, así, que permanezca junto al coche (muy americano eso) dejándome con mi conversación… a medias; vuelve y me multa con 200 euros por no haber pasado la revisión, le vuelvo a explicar lo del colapso, trato de mostrarle el pdf y el sms para pasar la revisión dos horas y pico más tarde ese mismo día… me dice que le da igual, que él sólo entiende que no la tengo pasada y por tanto no cumplo la norma. Le explico que sí, que lo sé, pero que no es mi responsabilidad el atoramiento de los talleres, que voy en dos horas a mi cita y que la norma a rajatabla a veces es más injusta que su propia intención, a lo que me sigue respondiendo que no existen bases de datos cruzadas para comprobar si eso es verdad y que, por tanto, no le interesa, le propongo que vea el sms y me insiste en que no le importa…

Le dije, “Summum Ius, summa Iniuria” y me lanzó una mirada desafiante, percibí que no había entendido no ya el latinajo (pedante por mi parte) sino ni siquiera la existencia del latín ni de la idea de la Justicia de fondo, y me contestó en tono desabrido y con cierta gravedad: “¡Cómo!”… Repliqué: “La norma aplicada sin valorar las circunstancias a veces es más injusta que el incumpliento”, le dije que me parecía un exceso de celo, a lo que me espetó: “No me insulte”, como indicándome por dónde no debía ir… aclaré que una valoración perdsonal sobre su actuación, respetuosa… La conversación cambió de tono radicalmente (soy un puto cobarde y he visto muchos vídeos en la tele), aunque le seguí insistiendo contumaz en que me parecía un exceso de celo, que entendía que no cumplía la normativa pero porque las propias entidades (como ha estado ocurriendo con el DNI) no ofrecían garantías para cumplir los plazos; me espeta que no es lo mismo, le pregunto que por qué y me dice “¡Porque no! ¡No es lo mismo!”.

He de decir que, entregada la multa, su pareja se me acercó un poco preocupado y amable y correcto, miró el sms, me dijo que sabía lo que pasaba y que él mismo pedía la cita con dos meses de antelación y se lo recomendaba a sus amistades, porque sabía lo que había. Incluso me facilitó información para unas posibles alegaciones. En fin, actitud encomiable y en todo contraria a la de su compañero, a quien no contradijo, como es lógico, pero hay un lenguaje no verbal que lo explica todo…

Pues llego a casa, me dispongo a alegar y a pagar sobre la marcha para rebajar la multa: y veo que si pago no puedo alegar, que el pronto pago y la rebaja del 50% son el caramelo para ahorrar renunciando a tus derechos, salvo la vía judicial, claro. Esto es, si se calla usted la boca: le cobramos la mitad, y aquí no ha pasado nada, se jode pero le sale más barato.

Señor Ministro del Interior y su compañero de toda la vida a cargo de la DGT, ¿entienden que haya indignados en España (añadan miles de cosas más)? ¿Cuál es mi garantía de defensa? ¿Cómo es posible que el organismo sancionador no tenga ninguna relación de cruce de datos, en la era de Internet, con quien otorga los permisos? ¿Cómo no regulan plazos para, con la norma en la mano, dar flexibilidad a quien quiere cumplir, en función de los hechos? ¿Corresponde a la ciudadanía driblar a los organismos públicos asumiendo que no pueden garantizar los medios para cumplir las normas (por las que sancionan rigurosamente, eso sí)? ¿Piden a sus agentes limitar su “amabilidad” a recordar la literalidad de la Ley sin valorar las situaciones (imagine una diarrea terrible al borde de una autopista)?

Sólo sé que sobre las 12 me colocaron 200 euros de multa por una documentación solicitada un mes antes sin otra posibilidad y que a las 15 horas mi coche circulaba con todos los perejiles en regla. Una vez más, como ciudadano, se me queda cara de gilipollas, pagando, claro.

Les animo a colgar cosas parecidas como comentario aquí abajo, a ver si conseguimos que alguien normal nos explique qué coño pasa en este país.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es

3 Comentarios

  1. La prioridad de la DGT es recaudatoria y ese fin predomina en sus despliegues. Si hacen un control de alcoholemia y lo pasas siguen buscando como sangrarte e incluso se inventan los motivos. Lo digo por experiencia propia. Sólo queda pagar porque la indefensión es total.

  2. Este país necesita una “ITV” en todos sus estamentos, desde abajo a arriba, necesitamos hacer limpieza y comenzar desde CERO, con nuevas leyes, nueva Constitución, etc.
    En fin, una revolución

  3. Preguntas mucho (“¿qué coño pasa en España?”, aunque dices “en este país”), no porque sea muy complicado explicarlo, sino porque es algo ya aburrido y algo largo de explicar.

    Básicamente es la cobardía, la falta de ética, la estupidez (negarse cerrilmente a desaprender toda la basura falsa, doctrinaria, supersticiosa, marginadora, vil, etc., y luego aprender correctamente una serie de conceptos), la corrupción moral hasta la médula de cualquier don nadie (que expresan sentimientos como “si roban es normal, pues todos lo haríamos si pudiéramos”); también está la auténtica basura de creerse que en esta horrible y corruptísima España tenemos “democracia”, “Constitución”, “separación de poderes”, “representación política del votante”, “sociedad civil libre y fuerte”, “libertad política colectiva” etc., etc., etc.: NADA DE TODO ESTO (ni de muchos otros factores) EXISTEN NI NUNCA HA EXISTIDO EN ESTA HORRIBLE Y CORRUPTÍSIMA ESPAÑA y, por tanto, este tipo de atropellos, abusos, expolios y demás porquerías es lo que existen.

    ¿Lo entendió?

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