Donde las dan las toman. Este refrán resume a la perfección el último tic autoritario que la presidenta andaluza, Susana Díaz, ha mostrado con la renovación unilateral por parte del ejecutivo andaluz del Consejo Consultivo, ante la estupefacción de la oposición parlamentaria, incluido Ciudadanos, su compañero de viaje en esta legislatura, que todos auguran será más corta de los previsto, aunque desde el Gobierno andaluz se intenta desviar la atención negando la mayor.

PP, Podemos e IU critican la “cacicada” de Díaz y Ciudadanos le reprocha las formas pero no el fondo

Susana Díaz va lanzada en busca de unos nuevos comicios autonómicos con todas las encuestas a favor y no quiere que nada ni nadie la frene. Por eso ha sentado especialmente mal en el palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta, que la acusación ejercida por el Partido Popular en el juicio de los ERE irregulares –que sienta en el banquillo de los acusados en Sevilla a dos ex presidentes andaluces, varios ex consejeros y una docena de ex altos cargos socialistas– haya solicitado la presencia de la presidenta andaluza en el juicio como testigo por sus “amplios conocimientos” en el sistema de ayudas sociolaborales durante su etapa como consejera de la Junta mientras gobernaba el ex presidente andaluz José Antonio Grin del Consejo Consultivoerno andaluz anuncia por sorpresa la renovacincia de la presidenta andaluza en el juicio como testigo.esñán, imputado por malversación y prevaricación. El fiscal no se ha adherido a la solicitud, por lo que no tiene visos de prosperar la intención de que Susana Díaz haga el ‘paseíllo’ en el juicio de los ERE como testigo. Pero la represalia no se han hecho esperar.

Pocos días después de este movimiento en el juicio de la pieza política de los ERE, el Gobierno andaluz anuncia por sorpresa la renovación del Consejo Consultivo, decidida de forma unilateral por el ejecutivo autonómico, que es el que en definitiva tiene esta potestad, aunque rompe de cuajo con la tradición de ser consensuada con la oposición parlamentaria. Además de dejar fuera a los dos representantes propuestos por el Partido Popular, ha nombrado por sorpresa a Mar Moreno, senadora socialista y ex consejera de Educación y Presidencia bajo el gobierno de Griñán.

Un decreto del Gobierno andaluz sirve para nombrar a profesionales con una experiencia en el campo del Derecho superior a diez años. El caso de Mar Moreno precisamente no cumple en absoluto este perfil.

Esta renovación por sorpresa del Consultivo se produce después de que este órgano le haya propinado varios varapalos al Ejecutivo de Susana Díaz, entre ellos el dictamen en contra de la Ley de Formación Profesional de Andalucía, aplazada actualmente, y también contra el decreto de selección de los empleados de la Junta para ejercer como peritos judiciales en auxilio de los tribunales, que tuvo el voto en contra de uno de los representantes propuestos por el PP y ahora cesado de su cargo en el Consultivo.

Hasta la renovación de este martes aprobada por el Consejo de Gobierno de la Junta, la comisión permanente del Consultivo, que estaba conformada desde 2011, contaba con cinco representantes propuestos por el PSOE y dos por el PP.

La nueva composición del Consultivo estará compuesta por la citada senadora socialista y el ex presidente Rafael Escuredo, además de Ángel Rodríguez Vergara (catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Málaga y doctor en Ciencia Política por la Complutense de Madrid), María Jesús Gallardo (catedrática de Derecho Administrativo de la Universidad de Jaén), Juan Moreli Hernández (catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad de Huelva), y Begoña Álvarez (ex delegada provincial de Justicia y funcionaria de carrera de la Diputación de Granada que renueva por no haber agotado su mandato).

La oposición parlamentaria en Andalucía no ha ahorrado calificativos a esta decisión del Gobierno de Díaz: “cacicada”, “despotismo”, “partidista”… El diputado de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha subrayado que el Consejo Consultivo de Andalucía se renueva con perfiles “profundamente políticos”, en referencia a las designaciones de las ex consejeras Mar Moreno o Begoña Álvarez. Maíllo asegura que “se ha traspasado una línea” con esta decisión unilateral del Gobierno socialista de Susana Díaz. Y desde Ciudadanos, que apoya el gobierno en minoría del PSOE, se intenta tirar por la calle de en medio tildando de “rocambolesco” que los partidos quieran colocar a expertos de su órbita política en este órgano pero al mismo tiempo defendiendo la potestad del ejecutivo andaluz y criticando las formas en que se ha ejecutado la renovación.

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