Qué es

Los tics son pequeñas contracciones musculares en el párpado, de corta duración, involuntarias, rítmicas, que no dejan secuelas ni son síntoma de ninguna enfermedad grave. Aunque ¡ojo! A veces esas palpitaciones se notan desde fuera, y mucho. El párpado puede cerrarse del todo y después volverse a abrir de forma repetitiva, como si le guiñáramos el ojo a nuestro interlocutor. ¿Romántico? Pues no. Una faena, más bien.

 

Por qué se produce

Un tic en el ojo puede venir provocado por un problema momentáneo en los ganglios basales o un exceso puntual de dopamina en el cerebro. O bien, ser la consecuencia de nuestro estilo de vida y malos hábitos alimentarios como por ejemplo:

El estrés. Si tienes tics oculares con cierta frecuencia debes analizar tus niveles de estrés. Ya sabes que un poco de estrés resulta motivador para el trabajo. Pero mucho o muy prolongado en el tiempo, bastante negativo. Puede causar ansiedad, nerviosismo, depresión, ira, falta de concentración, insomnio, dolores de todo tipo, temblores, fatiga y, cómo no, tics en el ojo. Remédialo con ejercicio físico, meditación, una dieta saludable y más vida social. Nada es tan importante como tu salud. 

Dormir poco. No descansar bien por las noches también contribuye a la aparición de los tics nerviosos. Por eso sería recomendable que cenaras temprano un menú bajo en grasas, tomaras infusiones relajantes y apagaras todos los aparatos eléctricos que tuvieras cerca de la cama (incluido el móvil).

Consumir estimulantes. Beber café, alcohol y fumar pueden llevar a que tu párpado tenga esas desagradables e inoportunas palpitaciones. Modera su consumo o sustitúyelo por infusiones el día que tengas una cita importante. Muy recomendables las de Artemisa o pasiflora, al influir directamente sobre el sistema nervioso central y, al mismo tiempo, relajar los músculos.

Forzar la vista. Ver demasiado la tele produce a veces fatiga visual, cuyos síntomas son el picor, la sequedad ocular, la visión borrosa y los clásicos espasmos oculares. Evítalos alejándote de la pantalla durante 5 minutos cada hora o haciendo ejercicios oculares. Por ejemplo, uno de ellos es mirar a lo lejos durante diez minutos. Así relajarás el músculo filiar, tanto rato fijo en la pantalla.

Comer mal. La dieta pobre en potasio, magnesio y calcio es otro factor de riesgo para las enfermedades oculares y, con ello, la aparición de los tics. Debes mejorarla tomando más pescado azul, huevos, aceite de oliva, fruta, verdura, cereales y frutos secos.

 

Trucos caseros 

Si tuvieras ese tic justo antes de una cita importante, aún podrías solucionarlo aplicando alguno de estos sencillos remedios: 

Masajea el ojo. Para relajar los músculos de la zona ocular y eliminar las palpitaciones, debes masajear los parpados con los dedos índice y corazón. Deben ser movimientos circulares de 30 segundos en cada párpado. Primero en el inferior y después en el superior.

Parpadea durante medio minuto. Otro truco efectivo es el de parpadear rápidamente durante 30 segundos. Con esto lograrás rebajar la tensión del párpado y lubricar el ojo, lo que casi siempre acaba eliminando el tic.

Cierra los ojos con fuerza. Apretar el párpado durante un minuto también elimina o, al menos, alivia el pequeño espasmo. Esto se debe a que, con la presión, el ojo se relaja y aumenta su musculatura. Repite el ejercicio 4 ó 5 veces, o hasta que remita el problema.

Hazte una pequeña hidroterapia. Si el problema del tic aparece en casa y esperas visita, aún puedes recurrir a dos sencillos trucos con agua. En primer lugar, puedes ponerte en el ojo un cubito de hielo envuelto en un trapo limpio durante 10 segundos y repetir la operación hasta seis veces. O bien, combinar el truco del cubito de hielo con una bolsa de agua caliente (también vale una compresa impregnada en manzanilla o infusión de lavanda). La contracción y dilatación de los vasos sanguíneos mejorará la circulación de la zona y relajará el ojo. 

Échate colirio. Como los ojos mal hidratados son más propensos a los tics, prueba con un colirio o suero fisiológico que, previamente, te haya recomendado el oftalmólogo.

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1 Comentario

  1. El nombre técnico es blefaroespasmo y, aunque por norma general no reviste gravedad, hay algunos casos en los que puede ser indicativo de una patología subyacente y conviene visitar al oftalmólogo para que valore. Estos casos son:
    – El temblor en el ojo hace que los párpados se cierren por completo.
    – El parpadeo involuntario se produce en ambos ojos a la vez.
    – También aparecen pequeños espasmos en otras áreas del cuerpo o en la cara.
    – El temblor en el párpado minimiza la visión.
    – Existen antecedentes familiares de patologías de esta índole.

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