“He sido un hombre afortunado en la vida, nada me resultó fácil“. Este pensamiento es del gran neurólogo y padre del psicoanálisis Doctor Sigmund Freud.

Para Freud el motivo principal de la existencia es la búsqueda del placer y según él, esto lo hacemos desde que nacemos, el bebé, el niño y después el hombre siempre se moverán en la misma dirección, buscarán lo que le resulta agradable y evitaran el dolor. Para él en esta búsqueda actúan tres elementos. Por un lado el principio básico de ir al placer, el mundo manifestado que nos ofrece infinitas posibilidades. En el lado opuesto, el segundo principio: la inercia de dejar las cosas como están y asumir solo los riesgos básicos para subsistir. Por último y tercer principio: las reglas de juego que hay entre estos dos principios anteriores, reglas de juego que vienen determinadas por las normas de conducta, educación familiar y social. Este último principio cumple la función de censura, pues crea un filtro entre el deseo y lo considerado correcto.

Si se ha tenido una educación familiar muy estricta, unas vivencias difíciles, una cultura y religión dominante opresoras, es muy normal que este último principio sea más que un filtro, sea un tapón, que no nos permita el correcto desarrollo de nuestra capacidad de disfrute y por consiguiente aparezca el desajuste emocional, el conflicto y la frustración.

Cuando soñamos, los tres principios de Freud que aparentemente en la vigila están separados y funcionan independientemente, se encuentran dentro de la mente del soñante, señor y único creador de todo el universo onírico.

Hace un año recibí de una conocida, un sueño o mejor dicho, algo que sucedía cuando soñaba y su comentario, que relato tal y como me los escribió ella:

Cuando tengo sueños agradables, se acaban bruscamente y todo es oscuridad.

Comentario de ella:

Es como si estuviese viendo una película y por un fallo técnico se acabase de golpe y me quedase en la sala a oscuras.

Según lo anteriormente expuesto y aunque yo no soy muy freudiano, pues no estoy del todo de acuerdo que exista siempre un censor interior; me ayudó mucho en la interpretación, la oscuridad repetitiva en sus sueños.

Interpretación:

Parece evidente que esta mujer ante los placeres que le ofrece la vida (sueños agradables), tiene un censor, un impedimento interior muy fuerte (acaba bruscamente), que la deja perdida, frustrada y desconectada (todo es oscuridad).

Ella, ya casi sabe cuál es la solución, manifestada en su comentario, pues quizá tenga una postura vital muy cómoda, pasiva (viendo una película), que hay algo en su construcción, en su educación, como persona íntegra (edificio y sistemas del cine), que la censura, que no la deja terminar de disfrutar (fallo técnico).

No tengo ni idea donde está el error, ni cómo tiene que indagar, eso es algo que solo le corresponde a ella, muy probablemente le resultara difícil encontrarlo, pero si cambia su actitud de mero observador, busca y actúa con determinación lo descubrirá y solucionara.

Solo entonces podrá decir, como Sigmund Freud, que es una mujer que se sabe afortunada, que ahora puede disfrutar plenamente de su vida, pues lo tenía muy difícil.

 

Buenas noches, felices sueños.

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