En España, el término Terrorismo de Estado es algo que se relaciona normalmente al uso de grupos armados parapoliciales españoles en los años 80, bajo el nombre de los GAL. Estos tenían como único fin luchar contra la organización criminal ETA. Se les llama de Estado ya que los GAL tuvieron la colaboración de altos funcionarios del Ministerio del Interior español, entonces dirigido por el PSOE del presidente Felipe González, mediante utilización de métodos ilegítimos por parte de un gobierno

Si nos desplazamos temporalmente hasta la actualidad, se puede perfectamente reinterpretar el término Terrorismo de estado y aplicarlo al trato que está aplicando el Estado Español sobre Cataluña. No en el sentido de ordenar matar a la gente, pero si poniendo en riesgo de manera intencionada la seguridad de la población. Tomando solo como pruebas las palabras que han dicho los propios ministros, los datos oficiales y la hemeroteca policial del 1 de octubre, los hechos son muy preocupantes.

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, desvelo en el Senado el gasto que le ha supuesto al Estado el despliegue policial para frenar los intentos de celebración de referéndum del pueblo catalán. El ministro, cifra en 87 millones de euros el coste de la operación Copérnico. Zoido dijo que “Las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado tuvieron que apartar uno a uno a cuantos se colocaban como parapeto para impedir su acceso a los locales”, como justificación a la excesiva fuerza que usaron los agentes y que dejó un total de 1.066 heridos.

En las siguientes imágenes, se ve cómo un mando policial aporrea a la multitud tras recibir la orden de uno los agentes al mando. Estos, atacan a la gente que les espera con las manos en alto. Los antidisturbios inician la carga y golpean de forma indiscriminada entre gritos de desesperación de los votantes.

Si el señor Zoido considera que eso está más que justificado, permítame que le explique que esto es terrorismo de estado contra una población que solo hacía cola para votar “Si” y también para votar “No”. No existe justificación alguna que no sea la política, las imágenes de violencia y resistencia contra los agentes son inexistentes. Y esto no es algo del PP, es una cuestión de estado ya que si todos estuviesen seguros de que las cargas fueron adecuadas y normales, el PP, PSOE, el Tribunal Constitucional y el Senado no se hubiesen opuesto en bloque y negado a la creación de una comisión de investigación de las cargas policiales. Algo esconderán si tanto miedo tienen a que se investigue algo que la propia Helena Catt, directora ejecutiva de la Comisión Electoral de Nueva Zelanda, resumió como violaciones de los derechos humanos por parte de las fuerzas policiales.

En su momento, se llegó a ridiculizar en los medios a Marta Rovira por decir en una entrevista que el estado les había advertido, que en caso de DUI, podía haber un escenario de “violencia extrema y muertos en las calles, que el estado estaba preparadísimo y no iba a dudar”. Se dijo que el Govern exageraba, que era todo falso y no fue hasta dos meses más tarde que la ministra española de Defensa, María Dolores de Cospedal, aseguró que el “ejército estaba preparado para actuar en Catalunya”, evidenciando así que Rovira no mintió en sus declaraciones.

Si todo lo anterior no fuese ya preocupante y alarmante, hay que sumarle que el CNI tuvo hasta 3 reuniones con el que fue su confidente y a la vez ideólogo de la célula terrorista que dejó 15 muertos en Barcelona y Cambrils el 17 de agosto de 2017. ¿Qué clase de Estado mantiene contacto con terroristas que posteriormente asesinan en medio de la calle a sus ciudadanos? ¿Qué clase de Estado oculta información necesaria para luchar contra el terrorismo a una policía autonómica? No creo que tenga que ser yo quien dé respuesta a estas preguntas.

El estado español no solo está poniendo en riesgo la integridad de los independentistas, está atentando contra todos los ciudadanos. Aunque lo hagan según ellos, en nombre de la unidad y bajo los criterios constitucionales, las tácticas que están usando son de todo menos morales y democráticas. Termino con una gran frase que dijo el ilustre Ernest Margall en el Parlament el 17 de enero: “El Estado español no sabe ni quiere saber nada de reconciliación. No sabe ganar, saben derrotar, no saben compartir, saben humillar y castigar”.

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Nacido en 1997, en Barcelona pero residente en Igualada desde hace una década. Estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Barcelona. Empezó su relación con el mundo de la información alrededor del 2014 en Youtube, colgando videos de actualidad deportiva y política. En 2016 se pasa al formato escrito y crea el medio de información en Twitter “Football Leaks Spain”, con el objetivo de desenmascarar y explicar todo lo relacionado con el fraude fiscal en el mundo del fútbol. Ese mismo año empezó a colaborar como redactor de opiniones y crónicas deportivas en los diarios digitales Segundo Anfiteatro y Futbolistas. En la actualidad, es militante en activo de las Juventudes d’Esquerra Republicana, las JERC.

7 Comentarios

  1. Y tanto, estas son las tempestades sembradas por los vientos que desencadenó un tal M.Rajoy allá por 2006, con su recogida de firmas contra el Estatuto de Cataluña. Gracias señores del PP por promover la unión y la hermandad entre las Españas. Toda acción tiene su reacción.

  2. Algún día la historia o tal vez la ciencia deberá explicar cómo es posible, que tanta gente en un solo día, pase de querer a España a odiarla después de entrar en shock por defender algo tan básico y legítimo.

    No hay día que no recuerde aquellas horas de sentimientos encontrados. Luchando con las manos en alto y recibiendo porrazos en la cara junto amigos y familiares.

    El no poder ver nada español por relacionarlo solo con una policía a la que estimaba y ahora sólo odio con toda mi fuerza.

    Esta fractura tal vez la arreglen los políticos, pero gente como yo ni olvida ni perdona. España murió el día que la policía cantaba el a por ellos como si de terroristas se tratase.

    SPAIN IS DEAD.

  3. Felicitats Joan. Es pot dir més alt, però no més clar.
    Ara falta que algú ho llegeixi a l’altra banda.

  4. España esta en una dinamica antidemocratica que usa el aparato del estado para manejos turbios. Pero todavia muchos lo aplauden con las orejas.

  5. ¿Por qué dicen España cuando deberían decir Partido Popular? ¿Por qué dicen Catalunya cuando deberían decir sector independentista? ¿Por qué no hablan de la enorme corrupción que hay en Catalunya desde hace décadas? ¿Por qué no atacan la dictadura de CiU (y sus herederos) en Catalunya durante tantos años? ¿Por qué nos quieren engañar haciéndonos ver que partidos catalanes de izquierdas y derechas gobernarían de la misma manera? ¿Por qué ocultan que también los Mossos se han excedido en numerosas ocasiones? ¿Por qué no dicen que los partidos catalanes han legitimado la actual Constitución española desde hace muchos años y han participado activamente en su aplicación?
    Un poco de decencia, hombre!

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