El socio de gobierno de Susana Díaz no ve con buenos ojos la política de nombramientos de la Junta.

No se anda con medias tintas la presidenta andaluza, Susana Díaz, a la hora de encontrarle nuevos destinos a sus ex consejeros salientes tras la reciente crisis de gobierno en el ecuador de su mandato, que se ha saldado con el cese de los titulares de las consejerías insignias de las denominadas ‘joyas de la Corona’, es decir, Educación, Salud y Empleo.

Si el Consejo de Gobierno del pasado martes 27 de junio aprobó un cómodo nuevo destino para la ex titular de Educación, Adelaida de la Calle, la misma que dijo poco antes de su cese que el aire acondicionado no es bueno para los escolares, esta semana toca el turno a otro ex consejero saliente, el de Empleo, José Sánchez Maldonado, que después de dejar a la comunidad andaluza con unas tasas de paro que siguen rozando el 30% de la población activa será nombrado nuevo rector de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

La oposición parlamentaria en Andalucía ha criticado esta política de nombramientos del Gobierno andaluz, e incluso el presidente y portavoz de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, ha criticado “esa forma de proceder y actuar” de Susana Díaz, sin entrar a discutir la valía personal y profesional de los ex altos cargos cesados y reingresados en otros departamentos con fuerte presencia pública, como son la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) y la Universidad Internacional de Andalucía.

De este modo se cumple el principio de peculiares ‘puertas giratorias’ creado en Andalucía por el ejecutivo socialista de Susana Díaz. El cargo público saliente no va a la empresa privada sino que vuelve a ocupar un puesto en un organismo con gran presencia pública pero mucho más tranquilo y alejado de los focos y la presión que requiere un gobierno autonómico.

Adelaida de la Calle.

Este lunes, el consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, anunció que el Pleno del Consejo Andaluz de Universidades (CAU), reunido en Sevilla, someterá al trámite de audiencia el nombramiento de Sánchez Maldonado al frente de la UNIA.

La Ley Andaluza de Universidades especifica que “el rector o la rectora, que deberá ser catedrático o catedrática de universidad, será nombrado mediante Decreto del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, a propuesta del Consejero o la Consejera competente en materia universitaria, oído el Consejo Andaluz de Universidades”. Es decir, la decisión parte de nuevo de la propia Susana Díaz y su equipo de Gobierno andaluz, como sucedió la pasada semana con Adelaida de la Calle.

El portavoz parlamentario del Grupo Socialista, Mario Jiménez, lejos de asumir las críticas de la oposición, subraya que “cada uno puede opinar lo que quiera”, porque considera que “es al Gobierno de Andalucía a quien le corresponde la elección de aquellas personas que considera más cualificadas para ponerlas al frente de determinadas responsabilidades”.

José Sánchez Maldonado.

Distintos son los casos de otros dos ex consejeros salientes con la última remodelación del ejecutivo andaluz. El ex titular de Justicia, Emilio de Llera, ya ha anunciado que se reincorpora a la carrera fiscal de donde procede y el ex titular de Salud, Aquilino Alonso, que ha tenido que ver cómo varios altos cargos de su departamento eran cesados sucesivamente tras las multitudinarias protestas de ciudadanos contra su política sanitaria, volverá a su carrera profesional vinculada con la sanidad.

La ex titular de Educación preside la Corporación Tecnológica y el ex de Empleo la Universidad Internacional de Andalucía

El dirigente de Izquierda Unida en Andalucía y portavoz parlamentario, Antonio Maíllo, recuerda que los ex consejeros reingresados en otros cargos públicos por decisión del ejecutivo andaluz, “no han salido de la Junta de Andalucía por petición propia” y añade que “es una práctica habitual en el PSOE”. “Los puertos de Andalucía son los cementerios de elefantes de los consejeros jubilados y recorriendo sus direcciones se hace un repaso por la historia del PSOE de los 80 y 90”, recuerda Maíllo a modo de ejemplo.

Curiosamente, la última dimisión en uno de estos puestos ha procedido de un alto dirigente del nuevo PSOE de Pedro Sánchez, el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que hasta su reciente nombramiento como secretario de Relaciones Institucionales y Administraciones Públicas del PSOE ha ocupado el puesto de director gerente de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía, nombrado directamente por la propia Susana Díaz, enemigos íntimos desde sus inicios como concejales en el Ayuntamiento de Sevilla.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × 1 =