El gobierno ha anunciado 350.000 nuevas plazas en los próximos tres años. El grueso de las mismas irá a Sanidad, Educación y Justicia. Unos exámenes que contarán con miles de personas (las solicitudes de información en academias han subido un 25%) dispuestas a darlo todo por conseguir una plaza. Sin embargo, solo un 20% logrará aprobar una oposición. De cada cinco personas, cuatro acabarán dejándolo. ¿Cuánto cuesta opositar? ¿Qué tiempo tardan los candidatos en conseguir una plaza? ¿Cuántas horas de estudio hay que dedicar al día? ¿Cómo compaginar una oposición con el ocio, la familia, los amigos, la pareja…? ¿Cuál es la clave del éxito?

“Encontrar opositores en Instagram ha sido una gran suerte porque gracias a ellos este camino se me hace un poquito menos duro”

Dema York lleva tres años opositando al cuerpo de Inspección de Hacienda y durante todo este tiempo ha sido capaz de crear un blog, afianzar una comunidad en Instagram de más de 25.000 seguidores @demayorquieroserfuncionario y escribir un libro De mayor quiero ser funcionario (Confidencias y consejos de una opositora) de Editorial Arcopress. La opositora más famosa de la red nos da sus claves personales sobre cómo prepararse y superar todas las pruebas a las que se tiene que enfrentar un opositor en los años que dura esta experiencia.

-Una de las futuras funcionarias más famosas de la red  … ¿cómo llegas a convertirte en una #opositora con miles seguidores fieles?

Ha sido cuestión de estar en el lugar y en el momento adecuado. Soy una opositora que se ha refugiado en Instagram en pleno auge de esta red social y de las comunidades de estudiantes.

Mis fotos no son bonitas, pero creo que lo que sí hago es motivar a la gente a estudiar gracias a mi constancia, la cual he tenido que desarrollar debido a la oposición.

 

-Y a pesar de las horas de estudio, sacaste tiempo para escribir un libro. Cuéntanos, ¿por qué surgió la experiencia?

Tomé la decisión de escribir el libro del mismo modo que  la decisión de opositar: sin pensar mucho en donde me estaba metiendo y dejándome guiar por las ganas que tenía de cumplir un sueño.

Sabía que me iba a costar sacar tiempo para escribir, pero era una oportunidad única que no quería dejar escapar. Con el paso del tiempo no recordaré si durante unos meses podía descansar una hora o dos al mediodía, pero seguro que no me arrepentiré de haber escrito mi primer libro.

 

-Parece una pregunta sencilla pero creo que tiene un trasfondo. ¿Cómo llegas a convertirte en un opositor?

Me parece muy interesante que saquemos este tema a colación. Uno no “nace” opositor, sino que se “hace”.

Para sobrevivir a la oposición uno tiene que desarrollar una serie de habilidades de las que es muy probable que careciese con anterioridad: paciencia, sacrificio, madurez, constancia y resignación, por mencionar algunas. La experiencia también es fundamental, ya que hasta que no llevas un tiempo opositando no terminas de entender todo lo que implica y cómo funciona este pequeño Universo.

 

-Opositar pasa factura e implica sacrificios económicos, de falta de tiempo, emocionales…incluso imagino que de salud, ¿verdad?

Sí. La lista de sacrificios es larga. Vamos a intentar resumirlos:

Económicos: No solo no puedes trabajar y ganar un sueldo, sino que tienes que hacer frente a gastos de temario, actualizaciones, academia, desplazamientos, etc.

De salud: Dolores de espalda, de cuello, de articulaciones, pérdida de visión, estrés, sedentarismo, falta de vitamina D, aislamiento social, excesos de cafeína que no siempre sientan bien al estómago, alteraciones del sueño y nerviosismo. Eso es solo mi experiencia, pero supongo que cada opositor sufrirá sus propios achaques.

 

-Un trabajo seguro y de por vida, ¿ese es el principal motivo por el que una persona decide hacerse funcionario?

Todos los motivos son válidos, pero ese no es mi caso. Para mí es una cuestión de vocación. No creo que sea la única en esta situación. Hay muchos empleos que solo existen en el Sector Público y no hay otra forma de acceso que no sea oposición.

Yo quiero ser Inspectora de Hacienda porque creo que la distribución de la riqueza es la base para la igualdad y el progreso en una Sociedad.

 

-Competís contra miles de personas y eso tiene que ser una parte que hay que trabajar mentalmente, no es cierto?

Esa es otra de las aptitudes que se ejercitan en la oposición. Yo pienso que debes considerar a los demás opositores como compañeros y no como rivales. No obstante, creo que es algo que se debe tener presente en todos los aspectos de la vida.

“Lo que más odio como opositora es que me digan cómo tengo que hacer las cosas o que fiscalicen mis decisiones cuando, en ninguno de los dos casos, he pedido una opinión”

Supongo que en mi caso es más fácil decirlo porque el mayor obstáculo de mi oposición no es el número de competidores al que nos enfrentamos, sino la dificultad de dominar el propio temario.

En cualquier caso, yo creo que es fundamental tratar a nuestros compañeros como nos gustaría que nos tratasen a nosotros. Primero debemos ser buenas personas y después, opositores.

 

-¿Cómo se almacena en el cerebro tanta información?

Con paciencia y muchos repasos. Creo que en la primera vuelta al temario no debes obsesionarte con la perfección o con recordarlo todo (porque se te va a olvidar a la semana siguiente), sino que es mejor tratar de avanzar en el temario. El conocimiento se va consolidando con los repasos.

No creo que sea tanta información, nuestro cerebro es capaz de recordar mucha más (y ya lo hace). El problema es que no está incentivado para memorizar el temario de la oposición porque no nos resulta interesante ni necesario. El mérito del opositar está en vencer esa falta de incentivos a base de fuerza de voluntad.

 

-¿Qué papel juegan los apuntes?

Los apuntes son un pilar básico, son nuestra herramienta de trabajo. En mi opinión, vale la pena invertir tiempo en elaborar unos buenos apuntes con los que, al menos, nos sintamos cómodos estudiando.

Reconozco que yo tengo una pequeña obsesión con el orden y la organización de los apuntes que me ha obligado a dedicar mucho trabajo solo en hacer mis apuntes, pero creo que gracias a eso hoy puedo estudiar mejor.

 

-Los opositores parecéis de otro planeta. ¿Cómo compaginar vida opositora con vida personal? ¿O no se tiene ocio?

Creo que el ocio es indispensable porque necesitamos tener cosas que nos hagan feliz. Sin embargo, el tiempo libre se reduce considerablemente y nos obliga a decidir cuáles son los aspectos de nuestra vida que queremos conservar. No hay que renunciar a las amistades, a la pareja, a la familia, al deporte o a las aficiones, pero tenemos que minimizar el lugar que ocupan en nuestra vida y, a veces, ordenar nuestras prioridades.

“Para sobrevivir a la oposición uno tiene que desarrollar una serie de habilidades de las que es muy probable que careciese con anterioridad: paciencia, sacrificio, madurez, constancia y resignación, por mencionar algunas”

Yo tengo mis ratitos cada día cuando acabo de estudiar y los dedico a hacer las cosas que me gustan como leer, escribir, dibujar o no hacer nada de nada. El domingo es mi día libre y lo utilizo para descansar y pasar tiempo con las personas a las que quiero.

 

-Una de las partes más interesantes del libro es la que hablas de las múltiples emociones por las que pasa un opositor. Cuéntanos, ¿os sentís muy solos?

Opositar es una montaña rusa de emociones cada día. Mi primer año de oposición me sentía sola porque no tenía a nadie que me entendiese en mi entorno. Soy muy afortunada porque las personas que me importan siempre me han apoyado incondicionalmente, pero ellos no me comprendían del todo. Encontrar opositores en Instagram ha sido una gran suerte porque gracias a ellos este camino se me hace un poquito menos duro.

A pesar de lo anterior, la oposición siempre irá de la mano de la soledad porque son muchas las horas que tenemos que dedicar cada día a estudiar a solas con nuestros apuntes. A veces los sacrificios pesan mucho, pero tengo la esperanza de que no durarán para siempre.

 

-“Me han dicho que opositas” Uno de las muchas frases hechas con las que os tenéis que enfrentar. ¿Qué es lo que más odia un opositor?

Lo que más odio como opositora es que me digan cómo tengo que hacer las cosas o que fiscalicen mis decisiones cuando, en ninguno de los dos casos, he pedido una opinión.

También odio cuando alguien trata de quitar todo el mérito a lo que hacemos. Yo no quiero compararme con nadie y no me atrevería a decir que lo mío es más duro que lo de cualquier otra persona, pero parece que no todo el mundo piensa igual.

En cualquier caso, una va aprendiendo a descifrar la intención con la que se hacen estos comentarios y cuando subyace una mala fe, es mejor tomártelos con humor.

 

-Solo un 20 por ciento de los opositores logran aprobar su oposición. Es decir, de cada 5 cuatro acaban dejándolo. ¿Qué tiene ese número 5 que no tenga los anteriores?

No lo sé. Ojalá pueda ser en el futuro parte de esa minoría y pueda decir cuál ha sido mi secreto.

“La oposición siempre irá de la mano de la soledad porque son muchas las horas que tenemos que dedicar cada día a estudiar a solas con nuestros apuntes. A veces los sacrificios pesan mucho, pero tengo la esperanza de que no durarán para siempre”

Puedo intuir que la clave será la perseverancia, pero tengo que reconocer que las oposiciones no siempre son justas y mucha gente trabajadora y con talento se queda por el camino. Por lo tanto, no debemos ver el abandono como un fracaso, sino como una decisión muy dura y valiente.

 

-Y por último, ¿vale realmente la pena tanto sacrificio?

Si se aprueba la oposición, vale la pena sin duda. Pero si al final no lo conseguimos, no nos iremos con las manos vacías. No solo se aprende mucho sobre el temario, sino que también crecemos como personas y maduramos durante este tiempo.

 

Tus 10 consejos para seguir en una oposición  y no morir en el intento… 

  1. Ten paciencia. Los resultados tardan en llegar.
  2. No te compares y ríndete cuentas solo a ti mismo.
  3. Ponte un horario y cúmplelo.
  4. Sé humilde.
  5. No te creas todo lo que te dicen.
  6. Busca tu propia técnica de estudio.
  7. La vocación es la mejor motivación.
  8. Intenta mantener una actitud positiva y valora todo lo bueno que la oposición te aporta.
  9. Las malas rachas son normales, resiste y saldrás muy reforzado.
  10. Deja ratitos para las cosas que te hagan feliz.

 

¡Muchísimas gracias por vuestra atención y darnos voz a los opositores!

 

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Periodista y editora con más de 15 años dedicada al sector editorial. Experta en comunicación cultural. Directora de www.arcopress.com, editorial dedicada a la publicación de libros relacionados con la salud, bienestar, deporte, nutrición, sexualidad y redes sociales.

1 Comentario

  1. Y por si todo ese esfuerzo no fuese suficiente, después de haber aprobado la oposición, el tener que soportar el resto de tu vida las eternas e injustas críticas a los funcionarios por parte de los ignorantes y envidiosos de siempre. En fin… País !!!!!

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