Intento encontrar una frase que contenga todas las ideas, un grupo de palabras que deshaga esta lucha de géneros que alguien enhebró; que contenga la intención de aplaudir el esfuerzo y la lucha de todo ser humano, y que no exponga ninguno yugo ni atadura ni opresión, y que el grito de libertad de algunos no oprima a otros. Alguna forma de expresar que las batallas no se ganan en un día por ondear banderas y fotos en redes sociales, que cada día es otro nuevo y otra lucha y otro esfuerzo, y al final, lleguen los que han seguido intentándolo.

Intento encontrar el sonido rítmico en unas palabras que sirvan para todos, que no quede nadie afuera, que las clasificaciones entre los seres humanos no sirvan para nada, que no haya géneros, y que el desprecio y la burla hacia el otro no sea una forma de alcanzar el logro o la meta. Algo así como el estribillo de la canción de algún cantautor, una especie de melodía que acompañe en el sufrimiento y nos levante de toda caída.

Intento encontrar unas cuantas palabras que sumen como suma cualquiera operación matemática, algo que proponga un resultado efectivo y no otra intención olvidada; quizás, inventar una ecuación donde X e Y desaparezcan para siempre.

Intento encontrar las suficientes letras que no hablen de igualdad porque entonces alguien aún sigue oprimido, que nombren un lugar donde todos nos situemos como miembros de una especie, que la guerra de unos no sea las trincheras de otros; una expresión que convenza a la RAE que elimine la palabra hombre y mujer, y que, por otro lado, “Ser Humano” y “Persona”, las obligue a escribir en mayúsculas.

Intento encontrar algún verbo, algún adjetivo y algún sustantivo, y juntarlos, y con ello forjar algo con que nos identifiquemos todos. Una frase que tire todas las murallas, que destrone todos los reinados, pero que no traiga nuevos líderes ni reivindicaciones ansiosas de venganzas de épocas pasadas. Que nos proponga encuentros donde podamos estar todos, así, en manera que suceden las cosas en la naturaleza, sin formas, ni condiciones.   Que albergue los sueños y esperanzas de quien desee tenerlos y luchar por ellos; que los logros de unos no sean reproche; que con las miserias de otros no se sostenga la pluralidad ni los caminos para alcanzar los horizontes.

Intento encontrar una frase que contenga todas las ideas, y en el intento, aún sin conseguirlo, han aparecido argumentos que me acercan cada vez más mientras continúo intentándolo.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorMujeres haciendo historia, mujeres haciendo justicia
Artículo siguienteExposición del Miró más radical en el IVAM
Escritor. En el 2003 publica el entrevero literario “El dilema de la vida insinúa una alarma infinita”, donde excomulga la muerte a través de relatos cortos y poemas, todas las muertes, la muerte del instante, la del cuerpo y la de la mente. Dos años más tarde, en 2005, sale a la luz su primera novela, “El albur de los átomos”. En ella arrastra al lector a un mundo irracional de casualidades y coincidencias a través de sus personajes, donde la duda increpa y aturde sobre si en verdad somos dueños de los instantes de nuestra vida, o los acontecimientos poco a poco van mudando nuestro lugar hasta procurarnos otro. En 2011 publica su segunda novela, “Historia de una fotografía”, donde viaja al interior del ser humano, se sumerge y explora los espacios físicos y morales a lo largo de un relato dividido en tres bloques. El hombre es el enemigo del propio hombre, y la vida la única posibilidad, todo se articula en base a esta idea. A partir de estas fechas comienza a colaborar con artículos de opinión en diferentes periódicos y revistas, en algunos casos de manera esporádica y en otros de forma periódica. “Vieja melodía del mundo”, es su tercera novela, publicada en 2013, y traza a través de la hecatombe de sucesos que van originándose en los miembros de una familia a lo largo de mediados y finales del siglo XX, la ruindad del ser humano. La envidia y los celos son una discapacidad intelectual de nuestra especie, indica el autor en una entrevista concedida a Onda Radio Madrid. “La ciudad de Aletheia” es su nuevo proyecto literario, en el cual ha trabajado en los últimos cuatro años. Una novela que reflexiona sobre la actualidad social, sobre la condición humana y sobre el actual asentamiento de la especie humana: la ciudad. Todo ello narrado a través de la realidad que atropella a los personajes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

7 − seis =