El actual sistema dominante o establishment estadounidense utilizaría la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas, teniendo como pilar de su sistema político la sucesiva alternancia en el Poder del Partido Demócrata y del Republicano, ambos fagocitados por el lobby judío. Para intentar explicar la sorpresiva victoria de Trump, inevitablemente recurrimos al término “efecto mariposa” como “una vertiginosa conjunción de fuerzas centrípetas y centrífugas que terminarán por configurar el puzzle inconexo del caos ordenado que se estaría gestando en EEUU y que terminará por provocar un cambio cualitativo en el status quo actualmente imperante“. El concepto de cambio cualitativo o discontinuidad se produce cuando simples cambios cuantitativos pasan a ser otra cosa diferente y el sistema se transforma internamente de modo radical en una nueva realidad que modifica su situación de equilibro interno y se crea una situación nueva. Así, con el inesperado triunfo de Donald Trump en las Presidenciales de EE.UU, asistimos a la irrupción del llamado “escenario teleonómico” en contraposición al ”escenario teleológico” actualmente vigente y que vendrá marcado por dosis extremas de volatilidad.

Clases medias y Teoría del Centésimo Mono

Según el Pew Research Center, la clase media (con unos ingresos anuales de 73.400 $) ya no sería el segmento poblacional dominante en la sociedad estadounidense actual al sufrir una lenta pero progresiva caída en las últimas 4 décadas. Así, según el Pew, en 1971, la clase media representaba el 61% de la población (unos 80 millones de habitantes) mientras que en la actualidad no alcanzaría el listón del 50% (49,9%) debido a la crisis de las subprime, estallido de la burbuja inmobiliaria y posterior crash bursátil del 2008. Conviene resaltar que entre los “perdedores de la crisis” además de afroamericanos y latinos aparecen por primera vez jóvenes universitarios endeudados y adultos blancos de más de 45 años sin estudios universitarios y con empleos de bajo valor añadido que tras quedar enrolados en las filas del paro, habrían terminado sumido en un círculo explosivo de depresión, alcoholismo, drogadición y suicidio tras ver esfumarse el mirlo del “sueño americano”, lo que habría tenido como efecto colateral la desafección de dichos segmentos de población blanca respecto del establishment tradicional demócrata y republicano. Así, según una reciente encuesta de la NBC, el 54% de la población blanca estaría “enfadada con el sistema”, frente al 43 % de los latinos y el 33% de los afroamericanos que siguen confiando en el sueño americano, lo que habría llevado a los votantes blancos a apoyar posiciones políticamente incorrectas y refractarias a los dictados del estabishment tradicional.

Sin embargo, según la tesis de Lyan Watson en su obra “Lifetide” publicada en 1.979, “si un número suficientemente grande de personas (Masa Crítica) adquieren un nuevo conocimiento o forma de ver las cosas, esto se propagará por toda la humanidad”. Para ello es necesario que un determinado número de personas (Masa Crítica), alcance una conciencia más elevada, momento en que el individuo es capaz ya de realizar un salto evolutivo y lograr un cambio de mentalidad, tesis conocida como “Teoría del Centésimo Mono” y que tendría su plasmación en la sorpresiva victoria electoral de Donald Trump en las Presidenciales de EEUU que tendrá como efecto colateral el retorno del “White Power” en una sociedad en la que la evolución demográfica provocará que la población blanca será minoritaria en el escenario del 2.043. Así, según la Oficina del Censo de EEUU, hacia el 2043 los blancos dejarán de ser la mayoría de la población estadounidense y serán desplazados por la suma de la población hispana que aumentaría de 53,3 millones en la actualidad a 128,8 millones en 2060 y la afroamericana, que pasaría los 41,2 millones actuales a los 61,8 millones previstos por las proyecciones.

¿Se está gestando el Magnicidio de Trump?

En una entrevista a la cadena estadounidense ABC, el futurible candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump expresó sin ambages la idea de que la “OTAN está obsoleta, no sirve para combatir el terrorismo y cuesta demasiado a EEUU”, por lo que exigió a los países europeos integrantes de la OTAN “pasar por caja”, pues la aportación económica de dichos países europeos sería de un exiguo 2% del PIB nacional, quedando el grueso de la financiación en manos de EEUU (el 70% de cerca del Billón $ del total del presupuesto). Asimismo, en una conferencia pronunciada por Trump en la sede de la influyente revista política “The National Interest”, Donald Trump expuso las líneas maestras de su política exterior que podrían sintetizarse en su lema “Estados Unidos lo primero”, lo que de facto supondría suponer un retorno a la Doctrina Monroe (América para los americanos) el retorno al proteccionismo económico tras cancelar el Tratado de Libre Comercio con Canadá y México (TLCAN) y la intervención de EEUU en el llamado “patio trasero” (América Latina). Ello supondría la asunción de la Doctrina del Aislacionismo de EEUU en el plano militar y la entronización del G2 (EEUU y Rusia) como “primus inter pares” en la gobernanza mundial lo que sería un misil en la línea de flotación del complejo militar-industrial que tiene perfilado para la etapa post-Obama la recuperación del papel de EEUU como gendarme mundial mediante un incremento extraordinario de las intervenciones militares estadounidenses en el exterior (léase Nueva Guerra en Oriente Medio), por lo que no sería descartable la gestación de una trama endógena para mediante métodos expeditivos lograr el Magnicidio de Trump, tras lo que el VicePresidente Mike Pence asumiría la Presidencia para hacer que EEUU vuelva a la senda de las seudodemocracias tuteladas por el verdadero Poder en la sombra de EEUU (Cuarta Rama del Gobierno).

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1 Comentario

  1. Veo que en cierto modo coincidimos. Hace más de un mes escribí lo siguiente:

    “Si mis premisas son ciertas, Trump cancelará los tratados de libre comercio en Asia (donde las empresas americanas no son ya competitivas), pero no con Europa (donde sí pueden competir habida cuenta de los menores costes sociales y ecológicos de los que se hacen cargo las empresas norteamericanas). Acabará con ese supuesto antibelicismo de Obama, y lo hará para conquistar los mercados y las materias primas que hasta ahora le otorgaban los tratados de libre comercio, fundamentalmente en Iberoamérica.

    Vigilará muy de cerca la inmigración porque realmente ya no necesita que vengan muertos de hambre mejicanos a trabajar por cuatro duros, cuando se puede poner a los muertes de hambre estadounidenses a trabajar por lo mismo y, de paso, tenerlos tan contentos porque trabajando duro contribuyen a levantar su país y a forjarse un carácter.

    Si mis premisas no son ciertas, y realmente Trump es un furibundo antisistema que se ha colado a hachazos en la Casa Blanca, como Jack Nicolson en El Resplandor, debería evitar los teatros, los paseos en coche descubierto por Dallas y las grasas saturadas. Porque al sistema coronario no le van bien el sobrepeso, el carácter iracundo y una mujer 25 años más joven…Y al otro sistema no le van los presidentes inoportunos.”

    https://unalatadegalletas.blogspot.com.es/2016/11/un-antisistema-en-la-casa-blanca.html

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