Antes de ponernos a buscar empleo, tenemos que solucionar una duda muy importante que va a influir en cómo vamos a actuar y cómo vamos a afrontar un hecho que va a afectarnos a todos a lo largo de nuestra vida. Antes de buscar empleo, tenemos que saber qué significa y qué implica eso de “buscar empleo”.

Erróneamente, cuando nos quedamos en paro, lo primero que hacemos es actualizar nuestro curriculum (o hacerlo desde cero), empezar a buscar y contactar con empresas que se encuentren dentro del sector en el que nos movemos. O, directamente, imprimimos unos 100 curriculums iguales que siempre llevamos con nosotros – por si acaso – y los vamos entregando en todas los negocios en los que podríamos tener alguna oportunidad. Y a esto lo llamamos “buscar empleo”.

Siento deciros que, eso que he descrito, no es buscar empleo. Eso que describo se llama “autocandidatura”, ya que lo que hacemos es proponernos a nosotros mismos a las empresas como posibles trabajadores, en el caso de que tuvieran alguna vacante.

La búsqueda de empleo es un proceso más complejo – dentro del cual, la autocandidatura es una técnica o estrategia a usar -, que implica un alto conocimiento de uno mismo y del mercado laboral, así como el conocimiento de técnicas y el desarrollo de habilidades personales y de comunicación, para hacer frente a las adversidades y las pruebas que se nos pudieran plantear.

Debemos iniciar la búsqueda de empleo a través del conocimiento del mercado laboral en el que nos queremos mover. Cada sector es diferente, por lo que las exigencias van a ser distintas. También hay que tener en cuenta que el mercado laboral es cambiante y se ve influido por los cambios sociales, políticos y económicos, por lo que no vamos a poder buscar empleo ahora de la misma forma que lo hacíamos hace 10 años, cuando nos encontrábamos en pleno crecimiento económico.

Conocer el mercado laboral supone indagar en cómo han evolucionado las empresas, qué le piden a sus trabajadores, qué habilidades y conocimientos se les exige para el desempeño de su trabajo, etc… Así, por ejemplo, una persona que se dedicara a diseñar cocinas, en la actualidad debería conocer los programas de diseño por ordenador y las nuevas tendencias (o modas) en creación de cocinas, así como los materiales existentes o los mecanismos que se instalan.

Así sería como iniciamos el proceso de búsqueda de empleo. Para llegar a conseguir toda esta información podemos usar las páginas web de las empresas que nos interesan o conocemos, así como nuestra red de contactos o red de profesionales que nos puedan facilitar información.

Una vez que tenemos este conocimiento externo, toca conocernos a nosotros mismos. Debemos saber qué características de las que nos van a pedir tenemos y cuáles nos faltan, para poder iniciar un entrenamiento o formación para adquirir las competencias que nos vayan a exigir y completar nuestro curriculum.

Muchas personas, tras un largo periodo empleados, se niegan a realizar cualquier tipo de formación o actualización, porque consideran que con el tiempo que llevan trabajado tienen suficiente y disponen de toda la información necesaria para seguir realizando su trabajo con la misma efectividad. Sin embargo, las empresas y las leyes son cada vez más exigentes, encaminándose a que los puestos de trabajo estén ocupados por personal cualificado que disponga de todos los conocimientos y habilidades para realizarlo; es por ello, que la actualización y formación se hace indispensable y nos da un “plus” con respecto a las personas que no disponen de tanta experiencia profesional. Por ejemplo, los profesionales de la construcción, en la actualidad, necesitan de un Carnet Profesional que los acredite como tal y, para su obtención, se exige la realización de un curso de formación en Prevención de Riesgos Laborales (nivel básico). Si no se dispone de este curso, no te dan el carnet profesional y, por tanto, no puedes trabajar.

Todo ello supone una adaptación al mercado laboral y va a implicar, dependiendo de las características y situación de cada persona, que se realicen procesos formativos, entrenamiento en habilidades específicas, actualización de conocimientos o un reciclaje profesional (que implica cambiar de profesión, porque no se puede o quiere seguir con la misma).

A la vez que nos estamos adaptando al mercado laboral, vamos a tener que iniciar un proceso de entrenamiento básico para poder hacer frente al contacto con la empresa. Este entrenamiento consiste en el aprendizaje de Técnicas y Herramientas de Búsqueda de Empleo, dentro de las cuales también entra el autoconocimiento al que hacíamos referencia anteriormente.

También dentro de estas técnicas podemos encontrar el entrenamiento para acudir a las entrevistas de trabajo y dar una buena impresión.

Hay que recordar que esto es una guía muy general sobre el proceso de búsqueda de empleo y que éste debe hacerse de forma más específica en referencia a la persona y el puesto de trabajo al que aspira. Lo ideal es contactar con un profesional que sirva de guía y entrenador y que nos ayude a mejorar los aspectos básicos necesarios para hacer que nuestra búsqueda de empleo sea efectiva.

A la vez que vamos aprendiendo todas estas técnicas y herramientas, lo ideal sería ir poniéndolas en práctica y aprender de ellas en función de los resultados que vayamos obteniendo.

Es muy importante, en todo el proceso, la motivación. Es normal que, cuando llevamos un tiempo en desempleo, nuestro ánimo y motivación decaigan. Es en esos días en los que tenemos que intensificar nuestras técnicas y darnos el reconocimiento que merecemos, dirigiéndonos a nosotros mismos frases positivas y que nos hagan seguir adelante. Organizar el día, también puede ayudarnos a estar más motivados, ya que vamos a ir estableciendo pequeñas metas diarias cuya consecución nos dará el empujón para seguir adelante. Algunos ejemplos de metas diarias: buscar 10 empresas de mi sector (conociéndolas bien y sabiendo qué demandan a sus empleados), ponerme en contacto con 5 de ellas (lo que implica adaptar el curriculum y la carta de presentación),…

Pero el proceso de búsqueda de empleo no termina con la consecución del empleo, sino que culmina con el mantenimiento del mismo.

De esta forma, todo proceso de búsqueda de empleo lleva consigo el aprendizaje de Técnicas y Herramientas para el Mantenimiento del Puesto de Trabajo. Éstas hacen referencia a la capacidad de adaptación al nuevo entorno laboral y empresarial, a los compañeros, los jefes y las situaciones a las que tuviéramos que enfrentar. Normalmente, para mejorar estas habilidades, se realiza un entrenamiento en Habilidades Sociales y de Comunicación.

Y a todo esto es a lo que nos referimos cuando hablamos de “BUSCAR EMPLEO”. No es un proceso fácil, ni algo para lo que no necesitamos destrezas.

Buscar empleo es un trabajo en sí y, como tal, debemos dedicarle tiempo y esfuerzo si queremos conseguir resultados.

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