La primavera emerge después de un corto invierno pero que se hace largo. Es la estación del amor y la esperanza, en que se renuevan los ánimos, y se piensa que los sueños serán realizados.

El clima es muy bueno, ni demasiado frio ni demasiado calor, es agradable pasear y estar en contacto con la Naturaleza, charlar con los amigos en animadas terrazas, y empezar a tomar el sol otra vez. De nuevo el ciclo que se perpetúa, pero cada año, cada primavera somos distintos.

A veces hemos avanzado en unas áreas y retrasado en otras. Es un buen momento para considerar nuestra situación, como en fin de año o al final del verano, de esa manera nos haremos más conscientes de donde están nuestras debilidades y fortalezas, y cuáles son las oportunidades y las amenazas en nuestro desarrollo a todos los niveles. Lo mejor sería ser conscientes constantemente, pero tal vez con el ajetreo de la vida y las múltiples ocupaciones, resulta difícil bucear en nuestra propia existencia y sus circunstancias con profundidad de manera asidua.

La acción tiene que estar basada en la reflexión cuando se trata de cosas importantes, escuchando lo que nos dice la almohada y la intuición, fundada en un análisis pormenorizado de las consecuencias de nuestros actos hasta donde podamos ver, siempre que tengamos la posibilidad de hacerlo. A veces actuaremos por impulso, o sentimiento, por lo que nos dé el pálpito, y es posible que acertemos o que no, pero esto debemos dejarlo para cosas como que ropa comprar, que película ver, o si ir a éste o a otro hotel un fin de semana, para lo trascendente hace falta una toma de consciencia plena, y darnos cuenta de los puntos negros que tendrá cualquier camino que vayamos a tomar, porque todo tiene su cara y su cruz, y si estamos dispuestos a soportar lo negativo que haya en esa experiencia.

Últimamente pasa mucho en las relaciones, que las personas quieren lo bueno que el otro ser tiene, pero no están dispuestos a aceptar lo negativo, se unen por las virtudes y cualidades positivas y se separan por los defectos y aspectos negativos, pero si alguien espera que algo sea perfecto en este mundo tendrá que entrar en los sueños. Además, querer a alguien significa aceptar lo menos bueno (siempre dentro de lo tolerable y lo justificable).

En la psicología de Carl G. Jung se llama a eso trabajar con la sombra, que es el oscuro, y a veces poco reconocido y reconocible lado de la naturaleza de una persona, con frecuencia son las cualidades opuestas a las que exhibe, que en muchos casos, cuando son inadvertidas y son inconscientes, bloquean y neutralizan aspiraciones del Yo, y con frecuencia boicotean la pareja. A veces es la soberbia, otras la pereza, o incluso reactividades ante el otro o el mismo sexo motivadas por experiencias pasadas.

Es muy importante sacar a la luz estos aspectos emocionales disfuncionales de la personalidad, porque pueden dedicarse a frustrar una y otra vez nuestras expectativas, de manera que llegue un momento que uno ya no se imagine como puede ser vivir bien, o pierda la receptividad para estarlo, quedándose bloqueado en su zona de comodidad carente.

La primavera puede ser un buen momento para dejar entrar el aire a nuestras habitaciones interiores, y que la luz alumbre todos aquellos aspectos que necesitan evolucionar. En las películas y en el teatro han sido representados como seres deformes o torturados por obsesiones, pero que tenían un mensaje importante que comunicarnos. Escuchar esas voces, que frecuentemente aparecen en los sueños, aunque en ocasiones sean desagradables, es un primer paso para abrazarnos a nosotros mismos, si lo hacemos también podremos abrazar la oscuridad en los demás, y a ellos les resultará más fácil querernos.

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Presidente de la ONG Paz en Acción, director de Radionuevaera.es, Coproductor del programa Tiempo de Cambio, colaborador de la revista Ser Consciente, coach, empresario, escritor y conferenciante. Tiene un profundo interés por todos los conocimientos humanísticos, dedicándose al estudio de la Psicología, especialmente el análisis de C.G.Jung, mediante una introspección de más de dos años. Su interés por comprender al ser humano y su destino le lleva a estudiar también Filosofía durante ocho años. Se forma en técnicas bioenergéticas durante un año y medio, y meditación, tres años. Es colaborador en periódicos, televisiones y especialmente en numerosas radios. Desarrolla varios productos que comercializa a nivel nacional como: -CURSOS DE AUTOAYUDA (12 TÍTULOS) -REVISTA: EL MUNDO DE LO INCREIBLE –PROGRAMAS: ELIMINE SU ESTRÉS Y VALORES PARA UNA CULTURA DE PAZ -LIBROS: RELACIONES HUMANAS, TECNICAS ÉTICAS DE VENTA y ESTRELLAS DE ESPERANZA. Imparte el taller: SER CONSCIENTE EN EL AHORA.

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