Se veía venir. Los analistas lo estaban avisando. Incluso los “dos grandes”, Ana Patricia Botín y Francisco González, lo habían advertido en la víspera. Y ocurrió lo que tenía que ocurrir. Popular amplia capital. Necesita dinero. Y no es el último.

La banca europea atraviesa por momentos difíciles y la española no es ajena a esta situación. Caixa Bank será la siguiente. Tiene que absorber el coste que va a suponer la compra del portugués BPI y la más que probable adquisición de alguna otra entidad, en España o en el exterior.

No parece probable que Sabadell, BBVA y Santander amplíen capital. Ya lo hicieron el año pasado. Una operación insuficiente, como se ha podido comprobar, para equilibrar balance. El ajuste vendrá, ahora, por la vía laboral. Santander ya ha anunciado la baja de unos 1.500 trabajadores. BBVA y Sabadell no lo anuncian. Lo hacen en silencio, sin armar mucho ruido para no generar “alarma social”.

Los dichosos beneficios son cada vez menores. Pero lo peor no es eso. Lo que preocupa, ahora, es la nueva dotación de provisiones que exige el Banco de España. Según J.P. Morgan, el déficit de provisiones en la banca española es de 14.000 millones de euros. 6.700 millones corresponderían al Banco Popular, que, de esta manera, se queda corto en sus previsiones al anunciar la ampliación de capital. Unas previsiones del orden de los 4.700 millones. Con la nueva normativa, Santander tiene un déficit de provisiones de 1.700 millones y BBVA y Bankia de 1.600 cada una de las entidades.

El Fondo Monetario Internacional recomienda nuevas fusiones para la banca española. Algunos expertos, en cambio, creen que la cosa no llegará a mayores. “La bajada en bolsa ya ha concluido y los dos grandes, Santander y BBVA, han anunciado que garantizarán la colocación de la ampliación de capital del Popular. Parece ser que ha terminado un ciclo y que ahora comienza otro”, dicen en AFI, Analistas Financieros Internacionales. Citigroup, por su parte, ha emitido un informe en el que aseguran que todos los bancos tienen un nivel suficiente de provisiones.

Pero estas manifestaciones tranquilizadoras siempre suelen llevarse a cabo en vísperas de la gran crisis. La economía no acaba de crecer como se requiere en las salidas de una crisis tan profunda como la que hemos vivido, y todavía se habla de una nueva recesión que vendría precedida, precisamente, de una fuerte crisis bancaria. Y las ampliaciones de capital no contribuyen, precisamente, a calmar los ánimos.

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1 Comentario

  1. Lo único que va a hacer el Banco Popular con la ampliación de capital es retrasar un poquito lo inevitable que es su cierre. El Banco Popular tiene siempre las oficinas vaciás en un España que no llega a fín de mes y por lo tante no puede tener dinero ahorrado en los bancos, una Espña que no puede peder creditos por que no los puede devolver.

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