Representantes de la asociación con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Policías retirados de todo el país se han organizado en la Asociación de Jubilados de Policía Nacional de España (AJPNE), una organización constituida para defender los derechos de cientos de exagentes que se sienten “abandonados” por el Gobierno.

AJPNE nace con varias reivindicaciones fundamentales. En primer lugar el copago farmacéutico. Con la jubilación, los trabajadores dejan de aportar gran parte de lo que pagaban en activo al régimen general de la Seguridad Social, entre el 10 y el 45 por ciento, dependiendo de sus ingresos. Pues bien, los policías jubilados y todos los funcionarios de Muface pagan cuando están en activo el 30% y cuando se jubilan siguen abonando esa misma cantidad y sin límite.

“Esto nos lleva a un agravio comparativo inaguantable, sobre todo en pensiones bajas y de viudedad. Todo esto nos lleva a casos impropios de un Estado social y democrático de Derecho. Ejemplos hay a montones. Le pongo uno que es indignante para cualquier persona en su sano juicio: jubilado con pensión de unos 1.200 euros que tiene un gasto farmacéutico medio de 450 a 500 euros al mes. Esto está documentado y además le niegan las muletas y el corsé que se lo tiene que pagar de su bolsillo. Este sistema de Muface es lo que trae. Por el contrario, un jubilado del régimen general de la Seguridad Social, en el mismo caso, pagaría unos 18 euros al mes de copago farmacéutico y le facilitarían las muletas, el corsé y cualquier otra cosa necesaria para su discapacidad. Este sistema tiene que acabar”, asegura Rafael López Heredia, presidente de la AJPNE.

La asociación cree que los expolicías están “discriminados” respecto al resto de trabajadores jubilados, ya que para otros colectivos el copago farmacéutico es del “cero por ciento”, mientras que los agentes tienen que soportar esa carga.

Los policías jubilados aseguran además que la administración, una vez que se ha retirado el agente de policía, “lo desprecia como un clínex usado”. “En cualquier país que se precie, a sus policías jubilados se les reconoce con honores (policías veteranos), se les abren las puertas de par en par por donde pasan. Se les reconoce lo que han dado, lo mejor de su vida por los demás. Aquí en España, si te he visto no me acuerdo”, se lamenta López Heredia.

AJPNE recuerda que los agentes han sufrido y padecido lo indecible a lo largo de su vida profesional: transición, reforma industrial con grandes alteraciones de orden público, terrorismo (800 muertos) grandes eventos, visita del Papa, Mundial del fútbol, Juegos Olímpicos, etc. Todo ello con “sueldos ridículos”, medios precarios y supliendo esas deficiencias con días y días, horas y horas interminables de servicio siempre lejos de su familia. “Así nos lo pagan, con el olvido. Cuando decimos olvido no nos referimos a nuestros compañeros en activo, nos referimos al Estado, al que le hemos dado tanto y que parece que ahora para él ya no existimos…”, añade la asociación.

La asociación reclama ayuda y apoyo para las viudas de los policías, ya que hay casos “sangrantes” en este colectivo “que han sufrido lo indecible”, quedándose solas la mayoría de su juventud y “criando a sus hijos solas, haciendo de padres y madres, porque sus maridos, los hoy policías jubilados, han estado siempre fuera de casa por lo explicado anteriormente”. La asociación denuncia que algunas se quedan en la “pura indigencia”, mientras a las mujeres de otros colectivos se las dota de paga, vivienda, luz, colegio, comida, medicamentos y “todo gratis incluso la documentación en caso de que tenga dos hijos”.

En la actualidad, según AJPN, la administración “impide y abusa” de ex policías jóvenes discapacitados, para que no puedan reincorporarse a la vida laboral, dejándoles unas “pensiones de miseria” que oscilan entre el 55 y el 75%, dependiendo de los años cotizados, con hipotecas, hijos, etc, y sin posibilidad de volver a trabajar.

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