El miedo de Emilio Lozoya lo puso en el ojo del huracán, las declaraciones del fiscal Santiago Nieto lo hicieron sobrereaccionar, hoy la opinión pública conoce más acerca de la constructora brasileña gracias a la destitución del fiscal. ¿Por qué hay especial temor al caso Odebrecht? seguramente porque saben que escapa a la justicia local, es de dimensión internacional, se ha puesto en evidencia a los países que abrieron las puertas a la empresa más corrupta de la historia reciente.

Esto significa que la empresa más corrupta al llegar a México se encontró con el partido más corrupto, el PRI que en sentido amplio abarca al PAN, para mayor precisión el PRI gobierno, es de advertirse que el presidente Enrique Peña estaba prevenido, tenía conocimiento que se revelaría que Odebrecht tuvo contratos millonarios en México.

El control de daños es evidente las fiscalías acéfalas y Emilio Lozoya separado del cargo como director de PEMEX, era inminente que la corrupción saldría a la luz pública, así lo constantan, el escándalo hubiese sido aún mayor si el director en funciones era identificado como el operador financiero de los 10 millones de dólares aportados por Odebrecht a la campaña de Enrique Peña.

Odebrecht fue un plus para el PRI, propinas que más que irse a la campaña terminaron por incrementar el patrimonio de Peña Nieto y de su recaudador estrella, Emilio Lozoya. Ese dinero según los directivos de la empresa brasileña nunca lo entregaron formalmente al PRI sino a cuentas de empresas abiertas en paraísos fiscales, como las Islas Caimán, Suiza y Nueva Zelanda.

Sus métodos evidencian su ascendencia salinista, al margen de su reconocida vena corrupta, la discusión más que centrarse en la culpabilidad o inocencia de Peña y los expresidentes albiazules debe ser en ¿quién los condena?, sería sorprendente ver a un fiscal intentar ejercer sus funciones después del escarmiento que dieron al fiscal electoral, lo peor el senado no sólo no lo restituyó, tampoco ha anunciado la creación de la comisión investigadora acerca de Odebrecht.

Es evidente que no existe la instancia capaz investigar semejante trama de corrupción, se necesita de una instancia de alto nivel, de hecho se debiera integrar una comisión bicameral, tanto diputados como senadores, para que a sabiendas de la presión y la amenaza haya voluntad de reunir las evidencias, mismas que obran en el expediente de la investigación lava jato por la que Marcelo Odebrecht el director de la empresa y sus operadores confesaron sus sobornos y delataron a los presidentes latinoamericanos que le entraron a los obscuros negocios.

El Congreso es el Tribunal para este tipo de delincuentes políticos, la Cámara realiza la integración de la acusación y el Senado se erige en jurado de sentencia, es impensable, en México, el presidente de República es supremo, no hay ley que lo someta, es el presidencialismo mexicano que impone la tradición de inmunidad al presidente, por eso en la historia los culpables no son sometidos a juicio sino condenados al exilio, esto una vez que dejaban el cargo, así pasó con Salinas de Gortari.

Pensar que el Congreso podría enjuiciar a Peña y sus operadores financieros es irreal, el caso del fiscal nos hace reflexionar que su desistimiento fue en gran medida por la certeza de que los números no darían pese a que el número de senadores de la oposición si daban para su restitución, el caso no sólo es que no fue restituido sino es la hora que ni siquiera se han pronunciado para dictar medidas cautelares para salvaguardar la vida del fiscal que está en riesgo de ser suicidado.

La única fuerza capaza de sostener su postura en el Congreso es Morena, los partidos del Frente Ciudadano son afectos a pactar con el poder, son régimen, dejaron al Fiscal sólo y efectivamente le dio miedo como a cualquiera que está en riesgo de perder la vida, miedo alimentado por los números reales del poder en el Senado, son excepcionales los legisladores dignos del PAN o el PRD, cómo imaginar a los Senadores de Calderón reivindicando una investigación en la que su jefe político está implicado.

Si hubiese voluntad de la oposición hubiesen además de restituido al fiscal, decretado la autonomía de la Fiscalía General y ordenado la integración de la Comisión especial Odebrecht, Emilio Lozoya es tan sólo la punta del Iceberg, el PRI gobierno está implicado hasta las manitas, el PRI albiazul de los Fox y los Calderón bebieron de la misma mano, sólo apuestan a que las revelaciones de la carpeta Odebrecht México se conozcan pasando la elección del 2018.

La condena es irremediable es cuestión de tiempo seguramente tendrá que integrarse una comisión supranacional para que el pueblo mexicano acceda a la justicia y los delincuentes que lo desfalcaron entreguen cuentas, por lo pronto debemos divulgar esta vergonzosa historia de corrupción en la que México es el único país que no ha movido un solo dedo y tener presente cuando estemos en las urnas como se las gastan estos hijos del fraude.

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Académico; maestro en derecho por la UNAM; defensor de derechos humanos. Actualmente, activista del Movimiento de Regeneración Nacional. Hombre de izquierda con una militancia en el PRD, por el que fue diputado a la VI legislatura, electo por el distrito XXX de Coyoacán. Padre de dos hijos: Sahara de 6 años y Fidel de 2 años, casado con Sara Zuñiga.

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