Barak Obama, junto al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

La Malcolm Garvey University presenta este sábado en Madrid en la Asociación de empresarios UATAE la convención AfroColombia por la Paz. Más de 50 panafricanistas y líderes negros llegados de todo el mundo debatirán sobre la exclusión de las comunidades negras en el proceso de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC.

La mayoría de los asistentes –diputados, intelectuales, escritores, investigadores sociales, periodistas, políticos, académicos, ONG, artistas y diplomáticos– pertenecen al Movimiento Panafricanista Internacional. Todos coinciden en denunciar que la voz de los afrodescendientes, principales víctimas tanto de las FARC como de los para-militares, la narco-guerrilla o el gobierno, no han tenido representación real en las conversaciones de paz en La Habana.

“En esta guerra los negros como sociedad civil, somos el 80% de la población desplazada, asesinada y de eso no se habló en Cuba. Mayoritariamente los negros son los más empobrecidos, violentados y soportan los niveles más altos de racismo, violación de derechos humanos, invisibilidad, exclusión, miseria y el terror de la guerra”.

Habla para Diario16 Luis Alberto Alarcón Valencia, afrocolombiano, miembro del Movimiento Panafricanista y de la Fundación Vida Grupo Ecológico Verde. Conoce el conflicto de primera mano y por eso denuncia la exclusión de la comunidad africana de Colombia en el acuerdo de paz.

“Obama cumplió su cuota convocando a tres burgueses negros”, detalla Alarcón”

“Obama cumplió su cuota convocando a tres burgueses negros”, detalla Alarcón. “El Gobierno mandó al colombiano Pastor Elías y al senegalés Doudou Diène. El primero trabaja para la ONU en el ‎Observatorio Contra el Racismo y la Discriminación Racial (CERD). Diène perteneció al secretariado de la UNESCO para el racismo. ¿Dónde está la voz de los afrodescendientes colombianos? Son funcionarios, trabajan ambos para la ONU. Son figurantes del Gobierno para silenciar las graves violaciones de derechos humanos y el genocidio histórico con los negros”.

“Colombia es el segundo país del mundo en desplazados internos detrás de Sudán”, prosigue Alarcón. “Y los negros somos, repito, el 80% de esos desplazados”.

Para Alarcón, la marginación de la ex senadora Piedad Córdoba en las negociaciones entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC demuestra que no cuenta con las voces reales de las comunidades negras. “Pilar Córdoba fue clave en la negociación y resolución de multitud de secuestros”, recuerda. “Ella fue decisiva para la liberación de Ingrid Betancourt. Y ahí estuvo Álvaro Uribe nombrándola enemiga de la nación y colaboradora de las FARC”.

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Pilar Córdoba, exsenadora colombiana, mediadora de éxito e imagen de la afrodescendencia colombiana.

 

Atrocidades ignoradas

Es a todas luces evidente que la comunidad afrocolombiana ha sido, tal como dice Alarcón, la víctima esencial del fuego cruzado entre guerrilla, paramilitares, narcoguerrilla y ejército. Sólo hay que repasar las peores masacres ocurridas estos últimos años. Las matanzas de Bojayá en el Choco en 2002 se cobraron la vida de 120 civiles en un enfrentamiento entre guerrilla y paramilitares. “La masacre de Choco fue la culminación del plan para expulsar a los negros de sus poblaciones para construir hoteles y complejos turísticos”, cuenta Alarcón.

En la masacre de Urabá, en 2004, 30 paramilitares enmascarados ejecutaron a 20 obreros en la oscuridad de la noche. Todos los asesinados eran negros, asalariados de una bananera que dormían hacinados en campamentos de trabajadores.

“La masacre de Choco fue la culminación del plan para expulsar a los negros de sus poblaciones para construir hoteles y complejos turísticos”

Alarcón remarca además el genocidio endémico, diario, con la comunidad negra en el Pacífico colombiano. “En la frontera con Ecuador, en la zona del Cauca, se cometen asesinatos selectivos”, denuncia. La barbarie en el Valle del Cauca conoció su cara más ignominiosa con las “casas de pique” de Buenaventura. Allí, la narco-guerrilla secuestraba, torturaba, ahorcaba y luego desmembraba a sus víctimas. Todas ellas negras. “Así han amedrentado las FARC a la población para entregar nuestras tierras a los oligarcas”, explica Alarcón.

la narco-guerrilla secuestraba, torturaba, ahorcaba y luego desmembraba a sus víctimas

Reparación negra

Durante el gobierno de César Gaviria se aprobó en Colombia la Ley 70 /93 para las mancomunidades afrocolombianas. En ella se reconocía:

“Las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva. Asimismo, establece mecanismos para la protección de la identidad cultural y los derechos de las comunidades negras como grupo étnico y el fomento de su desarrollo económico y social, para garantizarles que obtengan condiciones reales de igualdad de oportunidades frente al resto de la sociedad”.

Se reconocía en esta Ley el derecho de propiedad de las tierras trabajadas por los africanos desde la esclavitud en “tiempo de España”. Alarcón: “La Cuenca del Pacífico es nuestra tierra, así lo reconocía la ley”. Una ley que 23 años después aún no ha pasado los trámites del Parlamento y el Senado de Colombia porque jamás ha estado en la orden del día acordar los mecanismos para ponerla en marcha.

Desde la independencia del país, en 1820, la élite blanca ha ignorado a la población africana en Colombia. Oficialmente, se defiende que los afrodescendientes conforman el 5% de la población. “Se mide la oscuridad de la piel, pero olvidan el mestizaje”, puntualiza Alarcón. Y concluye: “Los afrodescendientes suponen el 40% de la población colombiana”.

 

AfroColombia por la Paz

La conferencia de este sábado en Madrid se enmarca en el grupo de reflexión por la paz impulsado por la IV Internacional Panafricanista Garveyista y el Parlamento Negro de España.

La Convención AfroColombia por la Paz se adhiere al órgano consultivo de la ONU en el marco de la declaración del decenio de los pueblo africano-descendientes 2014-2024.

Los ponentes son más de 50 líderes negros de París, Londres, Caracas, Brasil, Israel, Suecia, España, Senegal, Perú, Cuba, EEUU, Colombia, Lisboa, Ghana, Sudáfrica, Guinea Ecuatorial o Suiza.

El acto en Madrid contará con la presencia del embajador de Colombia en España, Alberto Furmanski y será conducido por Luis Alarcón y el periodista Abuy Nfubea.

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Cuándo: Sábado, 17 de diciembre

Dónde: Asociación de empresarios UATAE

Dirección: General Polanca, 37 bajo Madrid

Hora: 11:15h

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