Isabel Mastrodomenico, está al frente de Comunicación y Género @AgenciaCyGenero, la agencia de comunicación que desde hace casi dos años lleva a cabo en nuestro país una labor tan titánica como necesaria: enseñar a los medios de comunicación y a las ong´s a usar el lenguaje con perspectiva de género.

Esta colombiana, afincada en Madrid –pero que pasa gran parte de su tiempo viajando entre Londres y Latinoamérica- puede hablar con fundamento de la globalización del machismo y de como este se sigue perpetuando sin importar las fronteras. “El lenguaje construye el pensamiento y este es el elemento primario de comunicación. Si hay algo que es global es el machismo. Si cambiamos el lenguaje cambiaremos lo que estamos haciendo mal. El problema con el lenguaje es cultural independiente de la sociedad”, explica.

Y es que esta reconocida feminista destaca que esa educación patriarcal perpetuada en el tiempo subsiste porque se nos ha obligado a eternizar “una serie de diferenciaciones o estereotipos que en realidad no existen. Dentro de nuestro imaginario la imagen de las mujeres se ha construido desde unos paradigmas que nos llevan a creernos que tenemos que interactuar de una manera determinada”, apostilla.

 

La desigualdad también se derriba con palabras

Para destruir esa construcción perversa del lenguaje hacía la sumisión de la mujer, Isabel, como agente social, insiste en la necesidad de una educación holística en la que se engloben todos los sectores. “El cambio o viene de una educación con perspectiva de género y que mire a los medios de comunicación, al cine, al teatro, al arte, a internet en su conjunto o no se dará…Si no entramos en esos espacios seguiremos manteniendo y cayendo en un hoyo negro. Cuando hablamos de formación con perspectiva de género hay que hablar de todos los ámbitos de la sociedad”, añade.

Por otro lado esta licenciada en Ciencias Sociales subraya las consecuencias que ha tenido, tiene y tendrá esta realidad discriminatoria. “Se nos ha hablado desde siempre en masculino. Eso ha supuesto que el espacio de las mujeres se haya visto reducido al ámbito privado. Nuestra sociedad se ha construido para hablar en masculino, porque el hombre era y es el que dirige el entorno público. Ahora que la mujer está en ese ámbito por derecho, se hace urgente que cambiemos ese lenguaje hacia la igualdad”, dice.

En cuanto al síndrome de la impostura Isabel habla de la necesidad de llamar a las cosas por su nombre para salir de la invisibilidad en la que se nos ha obligado a vivir a las mujeres. “Hay que reencontrar la fuerza en la palabra. Las mujeres tenemos que ponernos nombre, tenemos que ponernos adjetivos. Si somos referentes y somos buenas en algo tenemos que decirlo y reconocerlo. Ya está bien de tener que pedir perdón por ser exitosas. Reconocer que tenemos capacidades es empoderarnos. Cuando decimos en alto o un tercero nos reconoce esas cualidades somos conscientes de la fuerza vital que tenemos”, comenta.

Por último la directora de Comunicación y Género recalca que el hecho de ser mujer no es sinónimo de feminista. “El sistema patriarcal nos ha dado un marco. Las mujeres somos machistas por la educación recibida. Ser mujer no significa tener conciencia de género. Cuando la mujer empieza a quererse en primera persona, a pensar en ella y a quererse es cuando da el primer paso hacia el feminismo. Y ese paso es algo maravilloso”, finaliza.

 

Las verdades de Isabel Mastrodomenico: 

  • No entiendo un feminismo sin sororidad. Todas luchamos por lo mismo y construirnos redes de apoyo que han ayudado y ayuda a quien tenía miedo a decir que era a feminista.
  • Es necesario la unión. La revolución será feminista o no será. Esta lucha es dura porque hay que luchar contra muchas cosas. Por eso me gusta sentirme unida y empujando junto a otras compañeras. Tenemos que hacer el cambio juntas.
  • Hay que inculcar el respeto, a las mujeres nos asesinan por ser mujeres porque no se respeta nuestra vida y esto es un delito.
  • Lo que tendría que ser raro es que la sociedad no se declare feminista, que no sea consciente de la desigualdad y quiera frenarla, porque es o es lo que asesina a las mujeres.
  • Hay que trabajar de forma responsable sobre la violencia de género en los medios. No podemos seguir encontrándonos con titulares que parecen una locura y donde la culpable es ella.
  • Es inconcebible que sigamos encontrándonos en una televisión pública contenidos que perpetúan estereotipos o donde se dan noticias de forma irresponsable y machista. Ni siquiera la propia institución cumple con un plan elaborado en 2012 en este sentido.
  • empezamos a funcionar de manera igualitaria o va a ser difícil que cambie el pensamiento patriarcal.
  • Tenemos que aprovechar la coyuntura y la fuerza que ahora tiene el feminismo porque hasta ahora damos tres pasos hacia adelante y quieren empujarnos de nuevo hacia atrás. Somos muchas y cada vez seremos más.
  • Por simple lógica todos tendríamos que ser feministas porque queremos vivir en igualdad.

Fotos de Agustín Millán.

 

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Es periodista, editora en @lideditorial y responsable de Comunicación y RR.PP de @juanmerodio. Además es Máster en Producción Radiofónica (RNE), Biblioteconomía y Documentación (Universidad Complutense) así como Mujer y Liderazgo (Aliter). Fue becaria Erasmus y Leonardo en Roma. Ha desarrollado su carrera durante 25 años a caballo entre el periodismo, la comunicación, la organización y presentación de eventos. Colabora con El Español, 20 minutos y Diario 16. Es madre de dos hijos y cree que el liderazgo y la defensa de los derechos y los valores sociales, en especial los de las mujeres, han de partir de uno mismo.

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