No les queda otra que acudir a la vía laboral. El primer paso lo darán las madres y padres del CEIP Al Andalus, en la capital andaluza, pero probablemente seguirán otros centros de enseñanza ante la inacción de la Consejería de Educación del Gobierno de Susana Díaz en el problema estructural de la falta de climatización de los colegios de la comunidad autónoma, que estos días registra temperaturas elevadas y con picos por encima de los 30 grados centígrados en el interior de las aulas. Mientras tanto, un proyecto de ley de bioclimatización aprobado por el Parlamento de Andalucía hace ocho meses está empantanado por el voto en contra del PSOE y las enmiendas de PP y Ciudadanos para incluir a la educación privada concertada en el proyecto.

Un aula de Infantil del CEIP Al Andalus de Sevilla registraba este lunes 31 grados a las 9 horas y 35 en otra clase a media mañana

La Consejería de Educación, mientras tanto, guarda absoluto mutismo ante el malestar generalizado de profesores, alumnos trabajadores y padres y lo achaca a “picos puntuales y estacionales”. La consejera Sonia Gaya dijo este lunes en una entrevista en televisión que las altas temperaturas son “excepcionales”. El departamento que dirige tampoco ha activado el protocolo de actuación por este motivo que publicó en septiembre del pasado 2917 poco después de estallar las movilizaciones de la asociación Escuelas de Calor. Este protocolo sólo estipula como nivel mínimo de situación de riesgo (nivel amarillo, el más bajo) los 38 grados en la zona del Estrecho, Valle de los Pedroches o la Campiña cordobesa. El nivel rojo lo sitúa en 44 grados. Estos días, los numerosos colegios que han tomado muestras de la temperatura en las aulas certifican el ambiente agobiante en clase, muy por encima de los 30 grados en todos los casos.

Las madres y padres del CEIP Al Andalus remitirán una denuncia por incumplimiento laboral a la Inspección de Trabajo a través del sindicato CGT. Al no existir normativa legal que proteja a los alumnos de las altas temperaturas que sufren en sus centros de trabajo, el AMPA de este colegio ha encontrado un resquicio legal en denunciar a la Administración autonómica vía trabajadores, que están en nómina de la Consejería de Educación. Pero acuden a través de este sindicato para que los empleados laborales de la Junta no se sientan señalados ante la Administración.

Termómetros de diferentes centros escolares de Sevilla y Huelva con temperaturas de hasta 35 grados en las aulas.

La normativa es clara al respecto, ya que el Real Decreto 486/1997 (publicado en el BOE del 24 de abril de 1977) establece que en los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares la temperatura permitida debe estar comprendida entre los 17 y los 27 grados centígrados.

Previamente, el AMPA remitirá un escrito de queja a la Delegación Territorial de Educación de Sevilla para que responda a sus requerimientos. “Por experiencia, no hacen nada”, explica Iván Menudo, portavoz de las madres y padres de este colegio sevillano. A continuación se interpondrá la demanda a la Inspección de Trabajo.

Otra madre de este colegio de la capital andaluza ha asegurado a Diario16 que hasta este lunes 24 de septiembre no obtuvieron permiso de la dirección del centro para medir las temperaturas de las aulas. “No salíamos de nuestro asombro cuando pudimos medir la temperatura”, explica horrorizada esta madre cuando pudo comprobar que en un aula vacía (los alumnos estaban en el recreo) el termómetro marcaba 35 grados centígrados.

En las aulas de Infantil de este mismo colegio, el termómetro marcaba 32 y 33 grados a esa misma hora. Se da la circunstancia de que en una clase de Infantil de tres años tienen un termómetro a la vista y la profesora siempre lo comprueba al entrar en clase a primera hora. A las 9 de la mañana marcaba 31 grados. Este colegio es una buena muestra de la supuesta política de climatización de la Administración andaluza: el sol aprieta por los cuatro costados del centro y, de los escasos árboles existentes, uno de ellos fue cortado por los operarios municipales después de que la lluvia lo afectara al final del curso pasado. Los trabajadores, lejos de reponerlo, lo cortaron sin más y lo taparon con un alcorque. Hasta ahí ha llegado la climatización de la Junta en este colegio concreto, uno perteneciente al 97% que aún no han podido beneficiarse del plan de choque de Educación.

Precisamente uno de los colegios agraciados con actuaciones de climatización por la Junta, el IES Pablo Neruda de Sevilla, ha cortado las clases este martes y los alumnos han protestado en la puerta del centro por las temperaturas que deben soportar en clase sin que la Junta haya solucionado los problemas de climatización.

Protesta de los alumnos del IES Pablo Neruda, uno de los pocos donde la Junta ya ha realizado obras de climatización.
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