Ramón Ramón es consultor en políticas tecnológicas y comunicación desde hace más de 20 años, especializado en nuevas estrategias de comunicación y tecnopolítica.

En el ámbito de la comunicación institucional:

Experto y/o consultor internacional para diferentes organismos como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de Naciones Unidas, el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), Organización de los Estados Americanos (OEA) o el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), asesor de diferentes proyectos nacionales e internacionales en países como Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, España, México,  Paraguay, República Dominicana o Venezuela.

En el ámbito electoral:

Estratega familiarizado con todo el ciclo de una campaña electoral, destacando su capacidad analítica y experiencia en cuartos de crisis. Ha trabajado en numerosas campañas políticas en Iberoamérica en las últimas 2 décadas; más concretamente y durante los últimos 12 meses lo ha hecho principalmente en Costa Rica y México. Además, durante los últimos 4 años residió en México,  donde asesoraba al presidente nacional de uno de los partidos políticos ante las pasadas elecciones presidenciales de 2018.  Lo que no le impide trabajar con otras entidades políticas o instituciones en países como Costa Rica, Colombia o Ecuador.

Actualmente colabora en la conformación de nuevas propuestas políticas más orientadas al empoderamiento ciudadano, fuera del eje izquierda-derecha, trasladando el foco de la acción electoral a los activistas y a la movilización de la ciudadanía.

Por su trabajo en diferentes campañas ha recibido diversas nominaciones y reconocimientos como: Victory Awards 2015, Reed Latino 2016, Napolitan Awards 2017; considerado por el Consejo Editorial de la revista Washington COMPOL uno de los 100 Profesionales Políticos más importantes del año 2017.  Nominado en los Napolitan Victory Awards 2018 con cuatro nominaciones, entre ellas la de Consultor Político del Año y ganador del Mejor Blog Político del Año.

 

Desde tu trayectoria como consultor de referencia en América Latina cual es la visión desde fuera de la actual política española

Primeramente habría que comenzar diciendo que aunque en ocasiones no somos conscientes, siempre estamos de forma directa o indirecta en la agenda informativa latinoamericana y por lo tanto, a grandes rasgos lo que ocurre en España genera interés informativo allá.  Así, las preguntas van variando según el momento político o electoral.  Desde hace 2 años la pregunta era por Cataluña y qué es lo que ocurre allá, en el 2011 la principal duda era sobre los “indignados” o el “m15” (ya que allá no se decía 15m, sino m15).  Y si nos remontamos a mis primeros años las preguntas versaban en torno a si realmente era tan desesperada la situación que se vivía en España con la crisis global.

Hoy, o mejor dicho desde junio, la visión que existe es que España dio un giro a su rumbo político tras la inesperada moción de censura, mucha expectación tras el anuncio del gabinete y la inclusión de figuras relevantes de la sociedad y la ciencia, la mayoría de mujeres en el gabinete.  Creo que lo que diferencia a España en estos últimos 20 o 30 años fue su apuesta por las garantías sociales y el bienestar social, con una sanidad y educación pública, universal y de calidad (que en los últimos años pareciera se quería destruir) algo que cualquier gobierno debe defender, pero con otros privilegios que nos convertían en referente mundial, como la ley de dependencia, un Ministerio de Igualdad, etc.

España es y ha sido un ejemplo a seguir en América Latina, que en ocasiones pierde el rumbo e incluso su obligación con respecto a países hermanos de ser referente, tanto por la historia que nos une como por una lengua y cultura común. Cuando ocurren cosas como el nuevo gobierno y recibes mensajes de numerosos colegas del sector, te sientes orgulloso de tu país. Y comienzas a explicar que es eso de la España del bienestar.

De cualquier manera, vivimos momentos pre-electorales, las elecciones europeras y locales de mayo, el más que probable adelanto electoral en Andalucía y las apuestas sobre si este gobierno durará dos años o convocará anticipadas también.

De igual manera, impresiona ver como en esta nueva realidad social y política, ya abiertamente gaseosa y no líquida como decía Bauman, se constata a golpe de encuestas, como quien ayer lideraba la intención de voto hoy se convierte en 3 o 4ª fuerza y viceversa.  El 15m nos hizo recuperar el interés por la política, y a aclarar que partidocracia y política no es lo mismo, forzó a la renovación de los partidos políticos -al menos de sus principales caras-, y, como no, que cada día más la Sociedad de la hiperconexión, de los fake news, y de la inmediatez, los partidos políticos perdieron gran parte de su poder de intermediación, como así también lo hicieron los sindicatos.

Hace casi dos años que escribía: Debacle de la política tradicional europea, la nueva política del siglo XXI y la ciudadanía digital refiriéndome al fin del bipartidismo, fruto de una sacudida global de las estructuras políticas y sociales tradicionales. Vivimos en una nueva Sociedad, regida por nuevos valores y nuevas maneras de comunicar que los partidos políticos tradicionales no han sabido entender, y que ahora, completamente desfasados y siendo buen reflejo de la ley de la fractura tecnológica intentan enmendar. Vivimos en una nueva Sociedad, en la que el thick data desplaza al bigdata, o lo que es lo mismo, las emociones frente a los números.

Cuáles son las claves del éxito a su juicio en la estrategia política de un partido o candidato para lograr conectar sociedad

Vivimos una nueva realidad política impulsada por un cambio tecnológico que afecta la Sociedad en su conjunto. Desaparecen los roles de intermediación de partidos políticos y sindicatos, existen nuevos modelos de articulación y movilización ciudadana, y son aquellos candidatos que logran entender este cambio y dominar estas nuevas maneras de conectar, las que logran los mejores resultados.

Mediante el empleo de plataformas digitales logramos que otras personas se impliquen en nuestras causas, problemas que antes no lograban llamar la atención de los medios, ahora alcanzan cientos de miles de firmas y reconocimiento social. Surgen propuestas ciudadanas de control y fiscalización de las acciones de nuestros gobernantes, y en algunos casos, incluso son líderes políticos los que logran conectar con la ciudadanía y movilizarla. La Tecnopolítica será cada vez más presente en cualquier campaña o acción de comunicación institucional y mediante la escucha digital ser capaces de adelantarnos a los problemas de nuestros conciudadanos o darles respuestas.

Es decir, necesitamos cambiar el enfoque de cualquier campaña, pasando de ser emisores a principalmente receptores, de proponer soluciones a ejecutarlas, y facilitar espacios de intermediación y búsqueda de soluciones colectivas.

Pero tras más de 20 años trabajando en comunicación política, las claves del éxito son, sin lugar a dudas, pasar de la improvisación y la inmediatez, a la investigación y la estrategia.  Si hay algo que se nos reconoce en las primeras reuniones con nuestros clientes es nuestra metodología -alejada de “genialidades” u ocurrencias-  soportada en una sólida experiencia y el empleo de diferentes herramientas.  Y como decía hace unos días en mi blog, en el artículo 10 claves para ganar una campaña electoral, es necesario mantenerse en constante investigación y trabajo de campo para poder actualizar los métodos ante las nuevas necesidades de la gente, ante las nuevas tecnologías y frente a las nuevas amenazas.  Y de forma sintética, podríamos concluir que las 7 claves son:

  1. Conviértete en la representación de tus electores
  2. Incluye la emotividad en tu discurso
  3. Sintetiza tu programa político
  4. Apégate a la estrategia (como si tu vida dependiera de ello)
  5. Rodéate de especialistas
  6. Humaniza tu candidat@
  7. Aprovecha los tiempos y ventajas

El ascenso de la ultraderecha parece una constante en Europa como consecuencia de la irrupción de los nuevos populismos. ¿ Cuál es la causa ? ¿ existe algún antídoto ante este fenómeno?

Todo parte de unas premisas básicas que estamos viendo en infinidad de procesos electorales, el hartazgo de la ciudadanía por los partidos políticos, la irrupción del “anti-político”, partidos vs personas y el agotamiento de los modelos tradicionales de intermediación.  Hace año y medio escribía La zozobra de la socialdemocracia europea y el auge del populismo  y como la polarización izquierda/derecha acaba beneficiando a la derecha.  Y aún peor, no es la izquierda la que frena el ascenso de la ultraderecha como hemos podido observar en pasados procesos electorales europeos.

El principal antídoto es abandonar la idea de que seguimos viviendo en la época de las figuras de intermediación social, por falta de otros modelos que nos permitan interactuar y organizarnos, dominar la nueva manera de conectar con la ciudadanía y reconocer ciertos patrones que se siguen repitiendo en las últimas elecciones:

1.- Se vota a la persona y no al partido, y aún más, ésta normalmente se representa como el “antipartido” o “antiestablishment”

2.- El agotamiento de los partidos políticos tradicionales y, sobre todo los malos gobiernos, opacan a sus figuras -por más carismáticas que éstas sean-.

3.- El voto no es “a favor de” sino “en contra de”, con lo que nos encontramos a la ciudadanía votando como forma de venganza o en busca del menos malo, pero nunca en favor de un proyecto colectivo que movilice y sume.

La solución o el antídoto es claro, proyectos que sean inclusivos, en torno a nuevas figuras, que sean apropiables por la ciudadanía, que generen esperanza y que den respuesta a la desesperanza, usando para ello nuevas plataformas de conexión e interacción.  No usar todas las herramientas que existen en torno a la movilización electoral y la escucha (social listening – thick data), no apoyarse en una bien definida estrategia, es comienzo de un fracaso anunciado.

Su experiencia en América Latina ha sido ardua en los últimos años.  Cuál ha sido su experiencia más gratificante en la gestión y asesoramiento a gobiernos en Latam

Desde el 2010 que di el salto al continente americano he tenido el privilegio de trabajar en casi todos los países que lo conforman, desde Argentina, Bolivia o Paraguay a Costa Rica, República Dominicana o México, en todos he podido disfrutar asesorando o desarrollando estrategias y políticas tecnológicas.  De igual manera y como experto para organismos como PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe de Naciones Unidas), OEA (Organización de los Estados Americanos) y/o CLAD (Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo) he podido apoyar y capacitar a funcionarios de casi todos los países o generar nuevas estrategias de comunicación.  Es decir, gran parte del trabajo de estos 8 años ha estado orientado a comunicación institucional, el asesoramiento para implantar mejores procesos comunicativos y que conecten con la ciudadanía y solo una pequeña parte del mismo a lo electoral (osea a las campañas políticas) aunque sea por lo que más se me reconoce ahora (creo que principalmente por los premios y nominaciones cosechadas en estos últimos 4 años).

Desde 2015 resido en México, donde tengo mi empresa y la mayor parte del equipo que me acompaña en las diversas campañas.  Muchos colegas del sector nos llaman la ONU de la Consultoría, ya que somos de las pocas empresas de comunicación política que tiene entre sus filas profesionales de 9 países distintos.  Ésto, además de aportarnos una riqueza cultural y profesional nos genera alguna que otra anécdota 🙂

Aunque tengo muchas ganas de volver a trabajar en España, es cierto que el nivel de las campañas en otros países, principalmente México, está a años luz de lo que se hace aquí (existen muchos recursos, mucha apuesta de los políticos por la asesoría profesional y una clara influencia del vecino país del norte).  De ahí que muchos consultores españoles emigren como es mi caso y puedan realizar gran parte de su carrera profesional allá.

Disculpa que me extienda en la respuesta, pero tras todo esto, decir una sola experiencia gratificante se me complica, son muchos años, muchos proyectos y clientes, muchas campañas, muchas asesorías, pues como explicaba al principio gran parte de nuestro trabajo también se desarrolla en materia de comunicación institucional (mejorando la misma o generando nuevas maneras de conectar con la ciudadanía) y tal vez una de las labores más intensas, la gestión de crisis (que aunque es la más estresante, es tal vez la más gratificante, pues es cuando los políticos más disciplinados y receptivos son).

Si me preguntas por este año y en materia electoral, aunque hemos trabajado en 4 países y con candidatos y candidatas que nos motivaban, tal vez la elección presidencial en Costa Rica es de las que más nos ha aportado humanamente (tanto el equipo de trabajo como el candidato rebosaban corazón, humanidad, cercanía, pasión,…) , pudimos hacer cosas realmente disruptivas, con una importante repercusión en medios nacionales e internacionales, pero sobre todo, pudimos disfrutar mucho e intensamente.

 

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