Las más antiguas culturas a lo largo del tiempo han determinado el cambio de actitudes y visiones para conservar la vida o mantener su eterna vigencia mediante la criogenia. En China, Jinan, hay una lista de 150 mil células madres criogenadas, nos explica el médico peruano José Kanshepolsky.

La conservación de la vida, en la historia de la humanidad se ha pasado de la incineración, al entierro y ahora a la criogenia como alternativa de que algún día se descubra la medicina o curación de la enfermedad que causó la muerte, y recurriendo al descongelamiento volver a vivir.

El médico José Kanshepolsky, en el crepúsculo de la vida, ha acumulado muchas vivencias y viajado por todos los Continentes, destacando también como apasionado humanista en el cuidado ambiental con campañas y publicaciones periódicas. Nació en Centro Histórico de Lima, un 1º de Mayo de 1938, en casa, con partera.

“Ingresé a la Universidad de San Marcos (la primera que se creó en América, para estudiar pre-Médicas, pero después de huelgas y paros continúe mi carrera en Medicina en la Universidad de Ginebra, Suiza, terminando en 1966 con una tesis original que me dio un Máster en Medicina”.

Pasó internados en Suecia, Alemania y España. Renovó su título en el Perú, pero nunca practicó en Lima. Pasó un año en Montreal, Canadá, y dos años y medio en Nueva York. Terminó su entrenamiento de Neurocirugía en Phoenix, Arizona y practicó en el Estado de Wisconsin.

–¿Por qué escogió la cirugía?

–Estuve en Buenos Aires en los años cincuenta y adquirí numerosos libros, entre los cuales “Viaje al torno de mi cráneo”, de Frigyes Karinthy, me llamó especial atención:

Frigyes Karinthy, periodista del Imperio Austro Húngaro, en género novelístico cuenta que su esposa, fue quien le encontró un tumor cerebral y lo llevó al cirujano Olivecrona, quien lo operó en el Hospital de Estocolmo.

Después cultivó vínculos con el doctor Olivecrona en los sesentas y asistí a dos operaciones con él, internado en Karolinska Sjukhuffet o casa de enfermos en idioma sueco.

Obtuve el grado de doctor, con la tesis sobe “Esplenectomía”, una cirugía que se usa en casos de leucemia. Seguí estudios en Montreal asistiendo en neurocirugía. Pasé al Varrow´s Neourological Institute, en Arizona, donde hubo casos de Parkinson, como el de Mohamed Alí y de reyes árabes, experiencias que me permitieron producir varias publicaciones.

WALT DISNEY

El famoso creador y fundador de los estudios de su mismo nombre, Walt Disney, murió el 15 de diciembre de 1966 de un carcinoma pulmonar. Alcor, institución especializada en cirugías para criopreservación humana, dio a conocer que Walt Disney no era uno de su paciente

Apoyándose en su persona, tan querida por la población, ésta fundación lograba, así, mayor confianza de parte de los seguidores a la práctica de la crio preservación, adquiriendo mayor popularidad y adhesión a la fundación.

Hoy en día, luego de conocer el correspondiente certificado de defunción, sabemos que los restos de Walt Disney fueron cremados.

José Kanshepolsky explica que   ya es consultante por 20 años en ALCOR, haciendo cirugías para Criopreservación Humana. Este año, comenta que ya realizó las primeras criogenizaciones de personas en Bangkok, Tailandia y en Beijing, China, labor que ha llamado la atención de diversos medios de comunicación del mundo.

DEJAME RECORRER MI CEREBRO

Unas líneas sobre Frigyes Karinthy (1887-1938), quien fue poeta, periodista, novelista y traductor, un firme defensor del esperanto (aunque nunca llegó a hablarlo) y el primero que propuso la teoría de los seis grados de separación.

Además, fue el padre de Gábor (que llegaría a ser un conocido poeta) y Ferenc Karinthy.

Entre las obras que escribió destaca ésta, que describe de forma novelada lo que vivió desde que descubrió que tenía un tumor cerebral hasta que fue operado en Estocolmo.

En 1936, la vida de Frigyes Karinthy, emblemático escritor húngaro de su generación, sufrió un vuelco de consecuencias imprevisibles: Su esposa le había diagnosticado un tumor cerebral. Con delicioso sentido del humor, ironía y elevadas dosis de cinismo convierte al lector en testigo de lo que sintió, oyó y reflexionó entre el antes y el después de una enfermedad que lindaba con la muerte.

Lo curioso de este libro del “Viaje en torno de mi cerebro”, es que en ningún momento el autor teme por su muerte ni se encuentra preocupado por el tumor que amenaza su existencia (lo que, obviamente, sería lo normal). Más bien, al contrario, Karinthy describe todo lo que le ocurre con una increíble serenidad, como si la persona que tuviera el tumor fuera otra.

Viaje en torno de mi cráneo es un libro desolador, sin dejar de ser optimista. Vamos, una especie de Samuel Beckett para todos los públicos. El autor no quiere nada de nadie, no busca comprensión, no está dando un grito pidiendo ayuda. Tan solo le invaden la extrañeza y la curiosidad. Las cosas son así. Poco puede sorprendernos esto en Karinthy, un hombre capaz de observarse a sí mismo desapasionadamente mientras le trepanan el cráneo.Queda el humor. Karinthy murió dos años después de la operación.

EL CASO NAOVARATPONG, LA PACIENTE MAS JOVEN

Matheryn Naovaratpong, miembro de Alcor A-2789, fue declarado legalmente muerta el 8 de enero de 2015 (la misma fecha, tanto en Tailandia y la zona horaria de Arizona) en Bangkok. El mismo día Matheryn, miembro neurocryo preservation, se convirtió en paciente 134a del Alcor.

Ella también es la paciente más joven del Alcor, siendo menos de tres años de edad en el momento de su criopreservación. Matheryn fue diagnosticada con una rara forma de cáncer cerebral pediátrico (ependimoblastoma). Sus padres, ambos con doctorados en ingeniería, se esforzaron mucho para encontrar un tratamiento efectivo, y trataron con quimioterapia agresiva, radioterapia de dosis alta, y numerosos neurocirugías, pero la salud de Matheryn fallaba.

Los padres completaron arreglos criónicos para ella y trabajado con Alcor (principalmente con el Director de Respuesta Médica, Aaron Drake) para superar las barreras de la distancia a que le facilite con una crio preservación de alta calidad – que incluye crio protección de su cerebro.

La familia había planeado originalmente trasladar a su hija a los EEUU como su proceso de la enfermedad y se hizo más avanzada y la planificación significativa con ese fin en un hospital de especialidad en California.

Esto incluyó la búsqueda de hospitales adecuados que aceptan casos pediátricos o centros de cuidados paliativos que están certificados para los casos pediátricos. Sin embargo, con sólo unos pocos días que quedan antes de que la niña fuera trasladada en avión a los EEUU, su función respiratoria disminuyó significativamente y ella se colocó en un ventilador, que eliminó cualquier posibilidad de viajar en líneas aéreas comerciales.

Desde la planificación, antes se habían hecho los contactos, se había establecido para un cliente diferente. Alcor (ayudó con generosidad y eficacia en este caso) y su familia mantenía un alto nivel de confianza que el procedimiento aún se pudo realizar con éxito en Tailandia.

Después de discutir sobre las personas que deben estar en el equipo de respuesta para un niño que tuvo 12 cirugías neuro anteriores y potencialmente vasculatura muy desafiante, se decidió que el Dr. Kanshepolsky, médico neurocirujano, sería el excelente candidato.

Luego se hizo una petición, y el Dr. Kanshepolsky acordó viajar con Aaron para realizar la reserva y un campo de la neuro-crioprotección, tras el pronunciamiento de la joven. Su experiencia resultó muy valiosa.

Después de examinar a la niña en el hospital, él hizo varias observaciones y recomendaciones a la familia que informó a la decisión de realizar la perfusión crioprotector del cerebro de Matheryn en Tailandia, mientras que no se separa de su cerebro (que debía ser preservada) del resto de su cuerpo.

Esto resultó ser una manera eficaz de realizar el proceso de repatriación y de vuelta a los EE.UU.

El doctor Kanshepolsky recuerda que se necesitan dos días para viajar a Tailandia y dos días los pasamos en espera. En el segundo día, Matheryn fue reconocida por un médico que estuvo presente en la cama cuando se produjo la muerte clínica.

Una sala de cirugía había sido preparada en una habitación contigua y acceso a la paciente para la estabilización y la perfusión fue inmediata. El Sistema de campo crio protección de Alcor se puso a prueba en el campo muy remoto y resultó eficaz.

Por puntos de referencia existentes, el procedimiento fue muy bien realizado y sin incidentes. Todo el paciente fue colocado en un recipiente seco preparado especialmente con el envío de hielo y enfriar a la temperatura del hielo seco (-79 grados C / -109 grados F) comenzaron en el lugar.

Después que la Embajada de EEUU en Tailandia aprobó el envío, el contenedor fue reforzado con hielo seco y enviado por avión a LAX para su aprobación.

Era más fácil y más rápido para Alcor trabajar directamente con nuestro agente funerario en Buena Park, California. Steve Graber y Aaron Drake llevaron a California, encabezó el recipiente con hielo seco, obtuvieron un permiso de tránsito con la asistencia de la funeraria y se dirigieron de nuevo a Arizona.

La separación se realizó en neuro Alcor después de su llegada y Matheryn se convirtió en el paciente 134a del Alcor.

Este ingenio de los padres de Matheryn de trabajar con Alcor hizo de este caso de tan larga distancia en posible y exitoso. Era la primera vez que la crioprotección en el campo neurología se hacía en Asia, y Matheryn es nuestro paciente más joven.

La familia de Matheryn, que se extiende mucho más allá de su madre y su padre, eran de apoyo y han dicho que planean también emprender tareas de crio preservación con Alcor.

No hay duda que el caso de Matheryn, de estar rodeado de caras conocidas, del amor de familiares hará que la reanudación de su vida – como esperamos y esperamos estar suceda – más fácil y más alegre.

EL PRIMER CASO EN CHINA

El famoso médico neurólogo José Kanshepolsky, también nos cuenta que en mayo del 2015 viajó a Beijin-China, junto con un asistente, llevaron el mismo equipaje que tuvo oportunidad de llevarlo a Tailandia.

En la aduana del aeropuerto chino tuvieron dificultades para ingresar el equipo quirúrgico. El caso se trataba de una famosa escritora de libros de niños, falleciendo de cáncer del páncreas.

Inmediatamente producido su fallecimiento, “tuve oportunidad única de hacer el procedimiento en una morgue local.

Después de la criogenización fue trasladada a los EEUU, acontecimiento médico que causó el interés de los principales medios de comunicación de China.

Portrait Magazine, en su artículo Global 300, anuncia publicar este mes de diciembre una entrevista al médico peruano-norteamericano José Kanshepolsky, considerado como uno de las treinta personas que más han influido en China y en el mundo, en el presente año 2015.

Termina el diálogo con una elocuente frase:“Quien busque el infinito que cierre los ojos”, dicha por Milán Kundera, (n. Brno, 1° de abril de 1929), hijo del musicólogo y pianista Ludvík Kundera.

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