“y tres razas nos fundimos/ para ser expresión de la provincia,/
y anduve a lomo de burro/recorriendo pueblos, llevando noticias./
Yo soy el acordeón/ que me hice trovador/
narrando en un paseo los aconteceres de la región,/
cantando en un merengue cualquier anécdota que allí ocurría,/
 y expresando en una puya una picardía/
o diciendo en un son/una nostalgia o algún sentir del corazón”.  Legendario Taguancha

 

Si los vallenatos dicen que la adhesión a la causa de todos es fuente de prestigio, de amigos y de felicidad, pues entonces la ausencia de este valor sólo puede significar lo contrario: soledad y frustración.

“El individuo racional de la edad moderna es el centro del mundo, el origen de la ciencia, la moral, la nueva historia y el progreso, pero es un ser que erróneamente piensa que sólo depende de sí mismo, por eso su individualismo y su soledad”, recalca Orlando Araújo Fontalvo, Magíster en Literatura Hispanoamericana Instituto Caro y Cuervo.

Refuerza este concepto con las investigaciones de Bourdieu, quien ha demostrado que “en todos los campos hay competencia y lucha por acumular capital. Resulta difícil concebir un campo en ese estado de equilibrio. Sólo en el Macondo primitivo ninguna casa recibía “más sol que otras a la hora del calor” .

Sin embargo, esto supone también un severo cuestionamiento a uno de los pilares sobre los que se levanta la modernidad: la supuesta democratización de la riqueza social.  Es bien sabido que cuando sobrevino su triunfo, la burguesía perdió el componente de crítica y se volvió afirmativa de sus intereses. De hecho, hoy en día ni la felicidad ni la libertad (mucho menos la solidaridad) son compatibles con la idea de progreso que caracteriza a la modernidad.

Luego, la esencia de Cien años de soledad es, precisamente, la contradicción entre progreso moderno y solidaridad premoderna.

En cambio, el dogma del liberalismo económico, justifica  la muralla de siete mil kilómetros en la frontera de los Estados de México  y Estados Unidos de Norte América, que sin duda multiplicará los negocios más inhumanos  e ilícitos que se hayan gestado hasta ahora, como revela el Nobel Mario Vargas Llosa en el diario El Pais.

Estados Unidos es el receptor de casi el 20% del total del flujo migratorio global en los últimos 25 años. La migración es un proceso  que no solo se percibe desde la tragedia, desde la ilegalidad, sino que induce a conocer  y cambiar las causas, entre  acumulación sin límites del norte con respecto al deterioro de las economías del sur.

Alumnos de lejanas tierras en Frederick, con Melissa Galleguer, Profesora del CC.

American Communiy Survey (ACS), indica que la migración de America Latina  a EEUU en el 2014 llegó  a 3,385 millones repartidos entre El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Belice y otros de esta región. De  Sud América, llega 2,856 millones: Colombia, en el primer lugar con 25%, Perú con 16%, Ecuador 15%, Brasil 12%, Guyana 10%, Venezuela 7.6%, y Uruguay en el grupo de menos migrantes con 1.4%.

Respecto a Colombia, su  embajador en Washington, Juan Carlos Pinzón, quien pasó su infancia en muchas casas fiscales del ejército en  su país, fue viceministro de defensa cuando el mandatario actual, Juan Manuel Santos lideraba ese portafolio.

Pinzón y Santos, lejos de la vieja amistad.

Ahora  Pinzón presenta renuncia “irrevocable” a su cargo,   buscando competir con  su viejo compañero. Pinzón le informa al presidente  Manuel Santos que le ha llegado el momento de “tomar nuevos caminos y asumir nuevos retos”. Santos le contesta: ““No quiero entrar en controversias con ningún precandidato presidencial […] Lo único que digo es que los clásicos tenían razón cuando decían que la lucha por el poder, que es la política, infortunadamente saca a relucir lo peor de la condición humana”, declaró Santos, a la Agencia France Prese y a Diario 16.

Pues migrantes  como   Ana Maria Pinzon, ciertamente están felices. Ella, con la vanidad a flor de piel,  trata de ocultar ese individualismo mezquino, del que habla García Márquez, de su Macondo eterno.  Ella  pinta su profunda soledad  como  Associate Professor, Program Manager  World Languages del Frederick Community College, una de las instituciones educativas con mayor población migrante.

Arboles genealógicos de Genoom indican: 574 Pinzón nacidos Colombia, 495 viviendo en Colombia. Suele ella cuidar  su labor, como muchos hispanoamericanos de clases medias, evadiendo toda posibilidad de que su “agradable” individualismo le permita ostentar una relación de  poder con el cuerpo directivo o su entorno del país donde  nació.

El párrafo siguiente, es parte de una carta de una detacada profesora a un alumno peruano, en la cual  muestra el oceáno entre  soledad y  solidaridad, que diferencia la personalidad de  dos damas de una misma institución de educación de los EU, en el estado como Maryland que junto con Pensilvania, residen la mayor parte de la población hispanoamericana:

“Is strongly recommend Jorge Zavaleta for a position as a journalist, particularly in a Spanish-English publication.  He is well versed in literature, music and the arts.  He worked as a journalist for many years in his native country of Peru and is awaiting an English publication of a book he wrote about immigrants.   He has recently come to the United States and has impressed me with his perseverance, determination, intellectual curiosity and eagerness to learn… If you need any further information please contact me at ESL@Frederick.edu, Sincerely, Melissa Gallagher Adjunct Professor of ESL”.

El periodista agradece el apoyo de  David E. Howard y Christopher Doherty, directivos del FFC,  por haber antendido el interés de ser un voluntario en esa institución académica, porque considera que  la integración a través de la educación y en especial en la enseñanza de idiomas es una propuesta válida, cuyo  camino no es fácil imaginar para la America Unida que soño Bolívar,  que GGM escribe  en el  General y su Laberinto.

Los cristianos que pueden viajar al Vaticano y abordan un confesionario,  no recuerdan tampoco el bíblico Génesis con La torre de Babel, que Dios le ordenó a la humanidad, “Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra”.  Pero la humanidad decidió hacer exactamente lo contrario:

La humanidad decidió construir una gran ciudad y congregarse todos allí. Ellos decidieron construir una gigantesca torre como símbolo de su poder, para hacerse un nombre. La América Latina es un mapa separado por los  andes y  mares de violencia y odio secular, que la revolución tecnológica afina sus hilos para evitar el tráfico con el dinero sucio, la informalidad y el derrumbe de la solidaridad.

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