Un supuesto sencillo problema de Matemáticas para niños de siete años ha provocado una situación insólita, que ha provocado incluso la intervención de la Real Academia Española de la lengua. La que fija y da esplendor a la lengua española ha tenido que intervenir para resolver las dudas y el debate creciente que han explotado en las redes sociales después de que un padre colgara en Twitter un ejercicio que el profesor tachó por completo a su hijo de siete años.

La pregunta era: “Escriba con cifra los siguientes números”. El niño escribió “los siguientes a estos”

El enunciado del problema era el siguiente: “Escribe con cifras los siguientes números: Diez, Noventa y ocho, Ochenta y uno, Sesenta y seis, Treinta”. El niño, yendo un paso más allá de lo supuestamente requerido por el profesor respondió así: 11, 99, 82, 67 y 31. El tachón con el tradicional y contundente rotulador rojo no se hizo esperar, anulando todas las respuestas del niño.

El padre, lejos de seguir a pies juntillas la interpretación del profesor, lanzó a través la red social Twitter la duda y la sospecha sobre la posibilidad de que el verdadero equivocado fuera el profesor. “Yo creo que quien no lo ha entendido bien es el profe”, apunta el padre.

Después de casi 50.000 retuits en apenas dos días, la duda parece al fin resuelta, y ha tenido que ser la Real Academia Española de la lengua la que ha debido resolver un problema supuestamente de Matemáticas que al final se convirtió en una cuestión de duda léxica.

La respuesta de la RAE quita la razón al padre dudoso y confirma la contundente interpretación del profesor, que según explica el propio padre, Ignacio Bárcena, ingeniero de Minas de profesión, es un “crack” que ha sido decisivo para que su pequeño hijo de siete años ya piense contra lo establecido de la manera que ha evidenciado con este sencillo problema hecho viral en las redes. “Para que conste, mi hijo piensa así gracias a profes como el que tiene y los que tuvo, que fomentan cada día su creatividad”, apunta el padre.

La RAE resolvió la duda después de que otro tuitero buscase su intermediación. “En caso contrario, la redacción se habría planteado en otros términos: «… los números siguientes a estos», por ej.”

El caso ya ha expandido este tipo de problemas en las redes con casos similares resueltos por los niños de forma similar al ejemplo citado. La hija de seis años de otra usuaria de la red social también tiró por el camino más arriesgado aun a costa de errar.

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3 Comentarios

  1. El cerebro de algunos niños es distinto, pero ya se encargará el mundo académico (y la RAE) de enseñarles a seguir al rebaño. Han demostrado que saben responder y que superan el nivel del estúpido ejercicio, y eso no se perdona. Y lo han hecho con una inocencia que la próxima vez será menor. País…

  2. La capacidad de analizar una misma cosa desde distintos ángulos es algo que hay que promover y trabajar, no censurar. En mi opinión el error del profesor es (frecuentemente) no preguntar al alumno acerca del significado de su respuesta. De ese modo habría obtenido más información sobre el razonamiento del alumno. Ante la duda, pregunta!

    • El error está en que es muy frecuente que las preguntas estén mal formuladas. En numerosas ocasiones me han preguntado en exámenes “¿Qué opinas de…?”. Lógicamente, ponga lo que ponga debería tener la máxima puntuación.

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