Cada año la República Dominicana pierde entre 60 y 70 millones de dólares al mes a causa de la piratería de la TV por cable, más de 6 millones de dólares en software y una incalculable cantidad de millones que pierden las empresas multinacionales que invierten grandes cantidades de recursos para crear lo que luego es copiado por un tercero y vendido a bajo costo.

La piratería de producciones cinematográficas lograron un auge que se tragaron dos sectores, el de los centros de alquileres de películas y el de las salas de cine, de hecho en este último rubro la crisis fue tal que provocó un efecto dominó tan fulminante que quienes lograron sobre vivir tuvieron que reinventarse.

Todos los países del mundo tienen legislaciones en materia penal, este país no es la excepción, la Ley 65-00 sobre derecho de autor las consecuencias incluyen prisión de hasta 3 años, multas que van desde 50 a 1,000 salarios mínimos, e indemnizar los daños y perjuicios causados.

Pero la ley no se aplica, al contrario, la piratería parece practicarse con la anuencia de las autoridades, sin que alguien le ponga algún freno jurídico o simplemente se aplique la ley actual que impone penas, multas y hasta incautación de bienes y mercancía.

En las tiendas, calles y hasta sectores completos se dedican a fabricar y mercadear estos productos como si fuera la práctica más noble, las películas y producciones musicales están a la venta a horas desde su lanzamiento, mientras que en el caso del software desde antes ya que al lanzamiento lo antecede una versión beta.

A veces realizan unos operativos en empresas para verificar el software usado y la originalidad de algunos productos, pero esto es solo un paliativo transitorio que no pasa de unas semanas, en algunas aceras de lugares comerciales, se puede apreciar cómo se exhiben las películas, cd, zapatillas, correas, tenis, herramientas de trabajo entre otras cosas todas falsas, y no pasa cosa alguna.

Las importadoras chinas

Desde hace unos años se pusieron de moda las importadoras chinas, unas tiendas que venden de todo barato, mayormente réplicas de productos de grandes marcas que se puede adquirir a bajo costo ya que cuentan con aranceles privilegiados para desarrollar su sector productivo.

Estos establecimientos dan una visión clara de que es lo que pasa en ese país, al parecer la piratería es legal, si pagas el impuesto correspondiente.

Ahora llegaron los decodificadores chinos, unos aparatos a bajo costo con el que puedes tener acceso a señales satelitales hasta de alta definición totalmente gratis, hay cientos de personas que pagan la tv por cable y no saben que es pirateada.

El año pasado La oficina de Comercio Exterior de Estados Unidos (USTR) publicó su Reporte Especial sobre violaciones de los derechos de propiedad intelectual y patentes a nivel mundial, este informe coloca a la República Dominicana en la lista negra de los países más piratas de Latinoamérica.

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