La opinión de un profesor (y X)

La Enseñanza es subversión

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[INTRO: No hace mucho, un artículo mío titulado La estafa bilingüe se convirtió en viral, recorrió España, algo de América y apareció en multitud de periódicos, radios, televisiones, blogs, foros, etc., echen un ojo por ahí… Sorprendido por la repercusión, he decidido trasladar la fórmula a todos los ámbitos de la práctica educativa. O se afronta este problema: o no hay solución. Con esta finalidad constructiva nace la serie]

[SEGUE]

17. MUNDO SIN IDEAS

La Enseñanza y la Educación tienen una responsabilidad específica y propia; a veces un oficio o una empresa tienen la única finalidad de sostenernos económicamente, quien participa en la construcción de un buque de guerra no necesariamente pretende invadir Polonia, siempre existen estos niveles de responsabilidad (y por eso, a veces se cobra o se va a la cárcel)… El oficio de docente está vinculado a una finalidad superior que la mera impartición de clases, porque el conocimiento transforma la realidad social, esta responsabilidad es grandiosa y a veces hay que jugar al límite.

La Enseñanza, por definición, es subversiva, lo más subversivo.

Una parte importante de la crisis ideológica generalizada actual tiene que ver con el intento doblemente perverso de consagrar las instituciones conservadoras (familia, nación, fe, tradicionalismo…) y de pragmatizar (esa pregunta estúpida por lo útil) lo aprendido a través del Sistema Educativo. Sin embargo, los valores dentro de un colegio o un instituto (¿habrá que meter ya a la Universidad?) pueden no tener que ver con el mundo de la familia o el entorno social en el que vivimos, ésta es otra gran mentira pseudodemocratizante: los centros educativos están para poner en solfa el modelo económico, la religiosidad popular, el modelo político, el modelo familiar, sexual, artístico, es el mundo de la reflexión teórica (que no de las nubes), e intentar hacer rentable la educación no es realismo sino ideología pura y dura en favor de un modelo único, en el fondo eso sí que es antidemocrático (a no ser que identifiquemos libertad con movimientos de capital y competitividad).

Me comenta un profesional amigo que todos los problemas de cálculo de intereses de un libro de formación profesional que estuvo hojeando tienen la misma forma: inversión de una cantidad digamos suficiente (nunca un sueldo real), varias fórmulas diferentes de cálculo, pero nunca se contempla la posibilidad de valorar si el interés es adecuado o no, si existe la competitividad (oferta y demanda) real o no, si hay productos especulativos fiancieros que crean burbujas de riqueza inexistente… está muy bien, pero nuestro alumnado se sentiría motivado si pudiera explicarle a su abuela qué le ha ocurrido con las preferentes o por qué si pides un préstamo de una cantidad irrisoria al 7% y haces la cuenta de lo que pagaste al final sale una cantidad que ni de lejos se parece a la que te oferta a ti la banca si pones dinero a plazo fijo a su disposición…

Estamos fabricando un Mundo sin Preguntas. No queremos que nuestros hijos sepan porque eso incomoda, conmueve nuestras propias frustraciones; una educación sexual seria, una formación política, antropológica, histórica, científica profunda, y no digamos religiosa, colocaría los modelos familiares en tela de juicio y llevaría a la mesa del alumnado indagaciones sobre motivos que muchos progenitores jamás han afrontado: la satisfacción, el placer, la felicidad, la libertad, la libertad de conciencia, los tabúes, el propio concepto de familia, la criminal discriminación de la mujer abordada desde sus raíces patriarcales-religiosas…

Nuestro modelo educativo es profundamente conservador (y curiosamente promovido por los adalides de la novedad y el progresismo) porque ha sustituido las ideas y el saber por banderas, himnos y pancartas (plenas de corrección) que salvan el culo del puesto del cargo político pero no promueve cambio social alguno. Nos vende Tradición por Cultura.

La individualidad confundida con el egoísmo, la identificación de los Centros Educativos como instituciones de guarda legal, la disolución del profesorado culto en pos de un funcionariado cada vez más regulado por una burocracia controlable externamente, la consideración del alumnado como excusa política para justificar una enseñanza pública de subsistencia (mientras se favorecen los conciertos con instituciones privadas (casi siempre religiosas) adonde van los hijos de las familias capaces)… todo ello es una inversión a largo plazo que ya se está rentabilizando. En la más rancia tradición decimonónica, se trata de equiparar las diferencias sociales con la naturaleza eterna de lo humano, de tal manera que la pobreza tanto económica como mental no se consideren fruto de la injusticia sino el reflejo del mérito individual en la lucha por la superviviencia, o familiar (clase) si incluimos ahí los patrimonios heredables.

Darwinismo (mal entendido) social, ingeniería social ramplona… pero efectiva. La sociedad actual es neofascista, y no nos asustemos, sólo hay que mirar la situación política nacional o internacional. Cuando decía al principio sobre la finalidad “superior” de la Enseñanza Pública me refería a esto; y yo acuso: somos colaboracionistas cuando no nos revelamos contra este sistema totalitario que está destruyendo (ha destruido ya) el futuro de la juventud; veamos que está pasando con la Democracia en Occidente.

Un mundo sin ideas y sin preguntas es la antesala de la dictadura, del exterminio y la guerra total. No tengo más qué decir, ni he pretendido ser pedagogo ni agotar nada, ni he pretendido hacer propuestas concretas para imponer a nadie métodos, ni siquiera creo que esta serie de artículos sean de interés para la docencia actual, mi desesperanza es absoluta. Creo, eso sí, en el puñado de mujeres y hombres que han descubierto el valor de la crítica, del análisis, el hambre de Belleza y el drama agónico de vivir sin certezas, y que tratarán de transmitir eso con profesionalidad y compromiso con la función pública y su significado, con Autoridad y ejemplaridad, porque así aprenderemos y les deberemos algo.

[FIN]

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es

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