Que el Banco de España ha mantenido durante los años de la crisis una actitud de relajación, y hasta de cierta permisividad, con los bancos españoles es algo que vienen repitiendo economistas y expertos. Los nuevos dirigentes que se han hecho cargo de la entidad, tras la llegada del Gobierno socialista, están haciendo propósito de enmienda para tratar de endurecer los sistemas de supervisión y control con el fin de que el desastre no se vuelva a repetir. Así se desprende al menos de un reciente intervención de la nueva subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, quien en una reunión con sus inspectores para explicarles las directrices de la política que el Ejecutivo de Pedro Sánchez pretende emprender respecto a los bancos españoles llega a decir que se “acabó defender a la banca”, como si hasta ahora el Banco de España no hubiese sido más que la tapadera para que las entidades financieras pudieran tomar todo tipo de decisiones sin ningún tipo de control del Estado. En esa reunión, que ha quedado grabada en un audio al que ha tenido acceso la Cadena Ser, Delgado pide a sus inspectores que sean “justos” y no defiendan a las entidades financieras que se saltan las normas bancarias en nuestro país.

En un momento de su intervención, Delgado reprocha que algunas actitudes y formas de trabajar del Banco de España de los últimos años puedan ser interpretadas “como defensa de las entidades españolas” y añade con efusión: “Señores, se acabó defender a la banca española. Ese espíritu tiene que desaparecer, tenemos que ser justos”, insiste la subgobernadora, que se refiere a los informes que los inspectores españoles envían periódicamente al Banco Central Europeo, encargado del control del sistema bancario en los países de la zona euro, para informarles del estado de salud de la banca en nuestro país.

En un momento de la reunión, uno de los supervisores pregunta a la subgobernadora sobre los errores del pasado que llevaron desde la burbuja inmobiliaria a la gigantesca crisis financiera de 2008 y Delgado responde: “Esto no es una cuestión de lo que se ha hecho en el pasado sino de analizar lo que se ha hecho y mejorar para el futuro”. Cabe recordar que la actuación del Banco de España en aquellos años de crack financiero ha sido muy cuestionada por economistas y expertos, que denuncian que la entidad cometió graves errores y negligencias en su tarea de supervisión, hasta tal punto que no corrigió los desmanes que se estaban cometiendo en los bancos y cajas de ahorro, con las consecuencias nefastas para la economía que se desencadenaron después.

Tras las palabras de Delgado, sorprendentes cuanto menos, cabe preguntarse dónde estaban los inspectores del Banco de España cuando el sistema bancario daba apariencia de solidez mientras hacía aguas por todas partes, mientras el binomio ladrillo-banco trabajaba sin ningún tipo de control, sobre todo vendiendo hipotecas basura, y mientras el grifo de las cajas de ahorro siempre estaba abierto para las grandes constructoras, en complicidad con los gobiernos regionales ‒algunos corruptos como el madrileño y el valenciano‒, que impulsaban proyectos faraónicos casi siempre innecesarios (complejos turísticos, urbanizaciones, aeropuertos, infraestructuras) con un objetivo: inflar el precio de la obra y sacar la correspondiente comisión.

Margarita Delgado, que tomó posesión de su cargo el pasado mes de septiembre, fue coordinadora ejecutiva en entidades importantes, entre ellas el Banco Popular, que realizó una ampliación de capital en 2012 en plena crisis de la entidad y que terminó siendo adquirido por el Banco de Santander por el precio simbólico de un euro, liquidando los ahorros de miles de accionistas y ahorradores que se sintieron estafados y que denunciaron el caso en la Audiencia Nacional.

La elección de Margarita Delgado, la primera mujer que ocupa un cargo de este rango en España, se produjo después de que el entonces subgobernador, Javier Alonso, presentara su renuncia. De ese modo, el máximo responsable de la institución, Pablo Hernández de Cos, procedió a proponerla para el puesto, que antes de llegar al Mecanismo Único de Supervisión fue nombrada directora de Inspección I del Banco de España, responsable de la supervisión de las antiguas cajas de ahorros, en abril de 2013. ¿Dónde estaba entonces toda esa plantilla de inspectores y burócratas encargados de velar por la seguridad del sistema financiero español? ¿A qué se dedicaban? Todos los controles fallaron, o no fallaron pero se miró para otro lado, como en el sangrante expolio del Banco Popular. Y ahora se trata de pasar página, como sugiere Delgado, sin que nadie asuma responsabilidades por una infame gestión que llevó a todo un país a la ruina.

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