Al grito de proclamas como “A la Consejera le gusta la tijera”, “¿Dónde están las vacantes?” o portando pancartas con lemas donde se leía “Se vende educación pública” y “Con la educación no se juega, ese es nuestro futuro “, más de dos mil docentes de toda Andalucía nos hemos concentrado frente a la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía en Sevilla para protestar por los recortes en educación llevados a cabo por el PSOE andaluz, capitaneado por Susana Díaz, y contra la LOMCE, esa ley impuesta sin consenso por el Partido Popular y que nos retrotrae a los años más oscuros del franquismo.

Los docentes andaluces, convocados por CGT y apoyados por la Plataforma Andaluza para la Educación Pública (PAEP) y otros colectivos como Marea Verde, PAIDEI, CCOO, etc… alzaban la voz para que, al implantar el francés como segundo idioma en los colegios (algo que viene marcado por la LOMCE), no se despidiesen docentes y que se establezcan horas de preparación para este profesorado. También se demandaba la cobertura inmediata de vacantes y sustituciones en Infantil, Primaria y Secundaria en todas las especialidades, así como no reducir las unidades en la escuela pública.

Porque una cosa está clara: están jugando con la educación pública. Primero, un partido como el PSOE, que presume ser de izquierdas y que se vanagloria de no meter la tijera ni en educación ni sanidad y que la realidad lo delata flagrantemente, tras comprobar cómo en nuestra comunidad más de 1000 plazas se perdieron por la nefasta gestión de la implantación del francés como segundo idioma por parte de la Consejería de Educación. Desgraciadamente hace ya mucho tiempo que la política del ejecutivo andaluz en cuanto a educación consiste en lanzar titulares de periódicos que nada tienen que ver con la realidad de la enseñanza pública en Andalucía. Parece como si la Consejería viviera en un mundo paralelo negando la realidad que día tras día le trasladamos los docentes.

Sólo es necesario pasar por cualquier centro educativo y comprobarlo. Bajas que no se cubren en el tiempo que estipula la ley, pérdida de módulos horarios de distintas especialidades como Música o Educación Física, subida de la ratio, que es Andalucía la que cuenta con las cotas más altas, etc… No podemos vender en la presa la defensa de una educación de calidad cuando al mismo tiempo se está recortando constantemente en materia educativa.

Pero no olvidamos que todas las políticas de recortes, también vienen llegando por las políticas del PP y por la puesta en marcha de la LOMCE. En concreto, esta implantación del Francés está dictaminada en la LOMCE, que fue rechazada en el Congreso de los Diputados esta pasada primavera. ¿Se respetarán estos acuerdos democráticos? Pues parece que no, ya que un gobierno en funciones y otro subalterno en Andalucía, siguen aplicando leyes que ha rechazado el congreso y los recortes que sigue exigiendo la Troika siguen afectando al servicio público de la educación. Por eso, estamos en una situación de “recortes sobre recortes” y nosotros estamos en contra de los recortes vengan de donde vengan.

Resulta del todo hipócrita comprobar cómo el PP andaluz arremete contra el gobierno de la Junta sabiendo perfectamente que en comunidades que ellos gobiernan y desde el gobierno central son también enemigos de la enseñanza pública en este país. Así que señores del PP no enarboléis banderas ni apoyéis causas en Andalucía que no apoyáis en otras comunidades del estado. Eso se llama hipocresía política, a la que, por otro lado, ya nos tenéis muy acostumbrados .

Pero desgraciadamente los que pierden con esta situación siempre son los mismos: los docentes que se quedarán en paro, el alumnado y sus familias. Mientras, los mandatarios desde sus poltronas, desde sus sueldos astronómicos, desde sus gastos inútiles en personal de confianza, tomarán decisiones en una materia en la que no tienen ni pajolera idea, ya que no han pisado un aula en su vida ni saben las necesidades reales de la escuela pública, que sobrevive gracias a la labor, a veces frustrante, de los docentes, de los que están a pie de tajo solucionando problemas que a menudo debería solucionar la administración.

Por este motivo la lucha debe continuar. Debemos seguir en septiembre con las movilizaciones contra estos recortes. Debemos seguir alzando la voz porque esta lucha es de todos y hemos de unir nuestras fuerzas en este objetivo común que es el empleo y la calidad de la educación pública andaluza. La educación no se recorta. La educación nos importa.

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