Foto: Nuria González.

Juana Rivas testifica esta mañana en el Juzgado de lo Penal 1 de Granada, tras un aplazamiento por la renuncia de su letrado. La madre granadina se enfrenta a una petición de la Fiscalía de cinco años de prisión y seis de inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre sus hijos, de once y tres años, que actualmente se encuentran con su padre maltratador en Italia.

Juana en declaraciones a Diario 16, afirma “encontrarse tranquila”, con la esperanza puesta en que se haga justicia y pueda recuperar a sus hijos.

En una entrevista concedida a Nuria Coronado para Diario 16, la madre coraje afirmó: “No soy una delincuente, soy una madre que quiere una vida digna para sus hijos

El abogado que Juana, José Estanislao López, que ha pedido el alta voluntaria respecto a los problemas de salud que padece para representarla. El letrado abundará en el “mal asesoramiento” del que habría sido objeto la acusada y un supuesto contexto de maltrato por parte de su expareja.

Rivas presentó un escrito al juzgado para confirmar esta designación y también la del letrado Juan Manuel Pérez para no “provocar dilaciones en el procedimiento” teniendo en cuenta la baja médica de López que le impidió acudir a la vista oral fijada el pasado 14 de junio.

El titular del Juzgado de lo Penal 1 de Granada, Manuel Piñar Díaz, encausa a Rivas por dos delitos de sustracción de menores por permanecer casi un mes en paradero desconocido con sus dos hijos incumpliendo la orden judicial que le obligaba a entregárselos al padre al que acusa de malos tratos.

Juana Rivas siempre ha defendido que se fue con sus hijos del domicilio familiar de Carloforte (Italia) para protegerlos de una situación de maltrato por parte de su expareja, Francesco Arcuri. Arcuri fue condenado en 2009 por lesiones en el ámbito familiar, en una sentencia que se dictó por conformidad de las partes; y en 2016 fue denunciado de nuevo por Juana Rivas en España.

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer 2 de Granada rechazó la apertura de las diligencias por supuestos malos tratos contra él al entender que los hechos denunciados ocurrieron en Italia y que por tanto la jurisdicción competente es la de ese país, adonde se remitió en su momento por petición de la Fiscalía la denuncia que Rivas puso en Granada.

Arcuri el padre se ha personado en la causa como acusación particular y declarará por videoconferencia en el juicio de este miércoles. Ha solicitado para ella cinco años de prisión y ocho años de inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre los niños. En concepto de responsabilidad civil, reclama que Rivas le abone por los “daños materiales y morales ocasionados” y 30.000 euros de indemnización.

Por otra parte se van a iniciar diligencias a Juan de Dios Ramírez el anterior letrado que abandono a Juana Rivas.

El Juzgado de Instrucción 5 de Granada ha incoado diligencias para investigar si la actuación de Juan de Dios Ramírez es constitutiva de delito o infracción tras la providencia emitida por el Juzgado de lo Penal 1 de esta misma localidad.

Ramírez renunció a la defensa de Rivas y abandonó la sala después de que el juez no aceptara su petición de que se suspendiera el juicio alegando que se ha había desvinculado del caso en los últimos meses y que Juana Rivas quería que la defendiera José Estanislao López.

En redes sociales se ha creado está etiqueta para apoyar a Juana Rivas, Hoy pedimos #JusticiaFeministaParaJuanaRivas.

La historia que ha vivido Juana Rivas contada por ella misma

El maltrato comenzó al poco tiempo de irme para Italia. Cada vez, más y más fuerte, hasta que llegó un momento en que empecé a temer por mi vida, pero a niveles serios de hacerme mis necesidades encima”, nos comenta Juana Rivas sobre su calvario en Carloforte en la isla italiana de Isola di San Pietro, con el maltratador y padre de sus hijos.

“Yo estaba deseando escapar y él lo se lo olía”, nos cuenta Juana. Alguien que trata maltrata a una mujer psicológica y físicamente, tiene miedo a que esta se relacione con otras personas. “Él decía que no nos merecíamos venir a España”, seis meses antes de que Juana llegase a España, le escondió los pasaportes.

La noche antes del viaje, con insultos, voces y gritos, le quita de nuevo los pasaportes. El hijo mayor de Juana, de tan solo 11 años, sigue a su padre y consigue saber dónde esconde los pasaportes, “y me dice dónde están. Yo los cojo y me voy al campo. Los escondo en una acequia”.

Juana Rivas va a seguir luchando, porque para ella, el último fallo de la Audiencia Provincial de Granada ha sido un corta y pega, se ha hecho deprisa y corriendo. “La sentencia habla de mis hijos y habla de otra hija que yo no tengo, y   que también tengo que devolver. Se hablan de situaciones y fechas que nada tienen que ver con nuestras vidas”.

En una isla, de una isla, al lado de un península

Nos cuenta Juana Rivas, “Yo vivía en un cortijo, en una isla de una isla de una península, (Carloforte en la isla italiana de Isola di San Pietro cerca de la isla de Cerdeña) donde ni tenía coche. Este hombre se movía con sus llaves colgadas en el cinturón, y tenías que pedirle permiso con antelación para cualquier cosa. Me quería tener aislada”.

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