El Juzgado n°2 de Granada acusa a Juana Rivas de sustracción de menores y dice que fue ayudada por otras personas pero no las identifica.

El auto afirma de forma literal, “hechos investigados a Juana Rivas fueren constitutivos de un presunto delito de desobediencia a la autoridad y dos delitos de sustraccion de menores de siete años, a cuyo efecto dese traslado al ministerio fiscal”… “a fin de que en el plazo de diez días , formulen escrito de acusación, solicitando la apertura de juicio oral en la forma prescrita por la Ley o bien el sobreseimiento de la causa.

Juana: “Tengo un pellizco en el alma. Un pellizco de tristeza en el alma. Es muy fuerte lo que estoy viviendo”

El auto, plagado de faltas de ortografía, fundamenta la acusación de la siguiente manera, “Juana abandonó el domicilio familiar sito en Carloforte (Italia) con la excusa de pasar unos días en España para visitar a sus familiares, siendo dado el consentimiento por parte del Sr Arcuri, padre de los menores, para que abandoran Italia.

No obstante, el 2 de Agosto de 2016, la Sra Rivas le informó al Sr Arcuri que no tenía intención de regresar de nuevo a Italia y que los menores se quedaban con ella en territorio español”.

Juana ante los malos tratos denunciados en su segunda querella contra el padre por maltrato decide no volver a Carloforte.

El auto también afirma que “la Sra Rivas no se presentó a tal citación judicial, procediéndose en fecha de 8 de agosto, al dictado de resolución donde se acordaba, no solo la detención de la Sra Rivas, sino también que, ” ..en el caso de que los menores fueran hallados bajo su guarda o de cualquier tercero, el cumplimiento de lo acordado civilmente obliga a que los menores sean inmediatamente y sin excusa entregados al padre”

El escrito del juzgado continua hablando de la declaración prestada en sede judicial a consecuencia de su detención, “en ningún momento, la Sra Rivas expuso donde tenía escondidos a los menores, con la finalidad de dar el debido y completo cumplimiento a las distintas resoluciones civiles que así lo acuerdan”.

Por ello el El Juzgado n°2 de Granada da un plazo de diez días, al padre italiano para que “formule escrito de acusación, solicitando la apertura de juicio oral en la forma prescrita por la Ley o bien el sobreseimiento de la causa”.

Las partes podrán interponer, ante este juzgado, recurso de reforma en el plazo de tres días y subsidiariamente con el anterior o por separado recurso de apelación en el plazo de cinco días.

Hace unos días se anunció un permiso por parte de la justicia italiana para que Juana Rivas pudiera disfrutar de sus hijos una semana entera en reyes pero en Cerdeña.

Juna tiene cinco días para solicitar la visita, según le concede el juez de la Primera Sección de lo Civil del Tribunal de Cagliari, por lo que según ella misma ha dicho a nuestra colaboradora Nuria Coronado, no será ya para navidad y se teme que se le conceda la visita en Reyes.

La historia que ha vivido Juana Rivas contada por ella misma

El maltrato comenzó al poco tiempo de irme para Italia. Cada vez, más y más fuerte, hasta que llegó un momento en que empecé a temer por mi vida, pero a niveles serios de hacerme mis necesidades encima”, nos comenta Juana Rivas sobre su calvario en Carloforte en la isla italiana de Isola di San Pietro, con el maltratador y padre de sus hijos.

“Yo estaba deseando de escapar y él lo se lo olía”, nos cuenta Juana. Alguien que trata maltrata a una mujer psicológica y físicamente, tiene miedo a que está se relacione con otras personas. “Él decía que no nos merecíamos venir a España”, seis meses antes de que Juana llegase a España, le escondió los pasaportes.

La noche antes del viaje, con insultos, voces y gritos, le quita de nuevo los pasaportes. El hijo mayor de Juana de tan solo 11 años, sigue a su padre y consigue saber dónde esconde los pasaportes, “y me dice dónde están. Yo los cojo y me voy al campo. Los escondo en una acequia.

El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Granada ha acordado, en sentencia del 14 de diciembre, la restitución de los dos menores a Italia con su padre. Juana ya ha presentado un recurso y está esperando la resolución judicial, que se verá a finales del mes de Mayo.

Juana Rivas va a seguir luchando, porque para ella, el último fallo de la Audiencia Provincial de Granada ha sido un corta y pega, se ha hecho deprisa y corriendo. “La sentencia habla de mis hijos y habla de otra hija que yo no tengo, y   que también tengo que devolver. Se hablan de situaciones y fechas que nada tienen que ver con nuestras vidas”.

La ley española se acoge a que Juana no he pedido el consentimiento del padre para traerlos a vivir a España. El hijo pequeño de tan solo tres años, “nunca había dicho nada y ahora lleva cuatro días que dice: [Mami, mami, te quiero mucho. No quiero separarme nunca más. No quiero que nos separemos, no quiero que tú te vayas. Mami yo no me quiero ir.] Nos cuenta su madre.

En una isla, de una isla, al lado de un península

Nos cuenta Juana Rivas, “Yo vivía en un cortijo, en una isla de una isla de una península, (Carloforte en la isla italiana de Isola di San Pietro cerca de la isla de Cerdeña) donde ni tenía coche. Este hombre se movía con sus llaves colgadas en el cinturón, y tenías que pedirle permiso con antelación para cualquier cosa. Me quería tener aislada”.

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1 Comentario

  1. Loa autos “con faltas de ortografía” no pueden ser legales por lo que Juana Superestar estará muy tranquila ya que el gobierno espagnol le condonará la posible pena y le dará un puesto vitalicio en Granata. Oltra cosa será lo que pueda suceder en Italia

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