Memorias desvergonzadas (Almuzara Libros) se adscribe a ese género tan poco cultivado en nuestro país, denominado «memorias intelectuales». En sus páginas encontramos el itinerario vital y profesional de uno de nuestros mayores intelectuales vivos, incardinado en el progreso de unos años clave como la Transición, así como las lecturas y personalidades que moldearon la forma de ver el mundo de este filósofo «que podría haber sido obispo, pero su agnosticismo truncó vestirse de sotana». Por sus páginas desfilan políticos, intelectuales, periodistas, religiosos… Desde Chomsky a Gabilondo pasando por Javier Solana, el Padre Llanos, Umbral, Savater o Carmen Díez de Rivera… El libro imprescindible de un escritor y un lector inteligente, reflexivo, irreverente, con sentido del humor machadiano y, por encima de todo, las memorias de un hombre enamorado que revisa su vida y sus vivencias con el recuerdo de Elena, su compañera fallecida, atravesando todo el texto.

 

Su libro, Memorias desvergonzadas, ¿es un verdadero ejemplo de falta de desmemoria… o de memoria selectiva?  

Es memoria selectiva y, por lo tanto, mucho ha quedado borrado. Pero lo que escribo permanece porque ha sido importante en mi vida.

 

-Tiene para “todos ” y por su “orden”: filósofos, políticos, periodistas…. ¿Quién cree que sale peor parado? -aunque  lo haya escrito con el mayor de los respetos-: Solana, Savater, los hermanos Gabilondo, Julia Otero….

Cierto que no he querido faltar a nadie. Y de todos digo, junto a lo que critico, algo positivo. Si alguien se sintiera ofendido que me diga por qué y si tiene razón se la daré

 

-¿Se ofenderán los que no están, o se lo agradecerían? -lo digo por aquello del “que hablen de mí aunque sea para bien…”-

No tienen por que agradecerme aquellos de los que hablo bien. Digo lo que creo que se merecen y ahí se acaba la cuestión. Y respecto a los que no están que no lo tomen como indiferencia. Simplemente que en un libro tan breve  o se le escapan a uno muchos nombres o me era suficiente con lo que he publicado.

«Lo que entendemos por España carece de una sociedad civil fuerte, sobra incultura y los que se dedican a la política son de una mediocridad lamentable»

 

-Conoció al Papa emérito Ratzinger, en la universidad de Ttubinga. ¿Qué opinión le mereció y le merece?

Cuando le vi yo era muy joven y mi alemán era muy rudimentario. Mi impresión era que se trataba de una persona tímida, introvertida y con una voz tan débil que daba un poco de pena. Actualmente, aparte de interesarme muy poco, me parece el típico teólogo alemán salido de la rancia burguesía europea.

 

¿Este libro es más “irreverente” y “desvergonzado, porque ya no está Elena (su mujer)? (que, por cierto, atraviesa toda la obra)

Mi mujer atraviesa todo el libro. En buena parte es un canto de amor a ella. Y creo que su recuerdo me ha dado alas para volar y decir en voz más alta de lo habitual, lo que pienso.

 

-Sr. Sádaba: ¿Qué es el matrimonio, ahora que parece estar en demodé?

Siempre me  ha parecido un ataque a la naturaleza y servidumbre a una sociedad que nos encorseta para que produzcamos más. Bien distinto es cuando tienes la suerte de conocer a alguien sin quien no podrías vivir. La otra “media naranja” ha de ser un lujo, no una necesidad.

 

-Además de trazar un itinerario intelectual, también refleja qué pasaba sociopolíticamente a su alrededor…. ¿Miedo a las críticas? Lo digo porque no es muy optimista con la Transición.

«Del enemigo, el consejo. O para decirlo como Schopenhauer: “los amigos se dicen sinceros, los enemigos, sí que lo son”»

Del enemigo, el consejo. O para decirlo como Schopenhauer : «los amigos se dicen sinceros, los enemigos, sí que lo son». Las críticas, del tipo que sean no me asustan. Dicho castizamente, «me ponen».

 

-¿Debíamos haber sido más «resistentes»?… Era «o ruptura o reforma», pero, ¿no había otras opciones?

Debíamos de haber tenido más paciencia y resistir sin abandonar nuestros ideales. Claro que había otras opciones, solo que te tapaban la boca en cuanto las exponías. Además, si no había otra alternativa, no había libertad sino coacción. Algunos piensan así ahora. Lo tenían que haber pensado antes.

 

-Habla de Carmen Díaz de Rivera, a quien tuvo mucho cariño… ¿Cómo podía llevarse tan bien con la «Musa de UCD», siendo tan de izquierdas?

Carmen era socialista. Discutimos mucho siempre con cariño. Y era muy inteligente. Siempre me ayudó en los momentos difíciles y estuvo de mi parte. Además yo sigo a Aristóteles en su idea de amistad. Yo la coloco por encima de todo.

 

-Sé de comidas con Umbral, el padre Llanos… ¿Cómo eran? (alguien de mi generación no puede ni imaginar la dicha de compartir mesa, mantel y tertulia con ellos)

Es cierto que era otra época. A veces tengo la sensación de que han pasado siglos. Llanos era un buenazo. Umbral una persona complicada pero muy agudo y mucho más cariñoso de lo que la gente pueda imaginar.

«Sobre la eutanasia: «Sencillamente diré que soy el titular de mi cuerpo, que de la misma manera que nadie me ha pedido permiso para venir a este mundo, a nadie se la tengo pedir para marcharme»

 

-Aparte de su adorado Wittgenstein, háblenos de Noah Chomsky… ¿Cómo es? ¿Realmente es el último gran intelectual que nos queda?

Cuando le conocí personalmente me produjo una sensación extraordinaria. Por su talento y por su sencillez. Para mí es un modelo político. Su actitud libertaria, que nosotros podríamos traducir por anarquista, la considero el ideal político más decente de nuestros días. Días de seudoprogres, seudosocialistas y todo dentro de una hegemonía capitalista absorbente.

 

-¿Cómo está España?: Moción de censura, el chalé de Pablo Iglesias, Ciudadanos subiendo como la espuma, la Gürtel atravesando el PP, la herida de Cataluña, división en el PP…

Lo que entendemos por España carece de una sociedad civil fuerte, sobra incultura y los que se dedican a la política son de una mediocridad lamentable. La moción de censura se podía haber hecho contra Rajoy y contra algunos de los partidos que la apoyaron. El chalet de Iglesias un error y una horterada. La Gürtel es un robo desvergonzado. Y Cataluña no es una herida, es un problema. Lo del PP pienso que será una enfermedad pasajera. Los muy conservadores pronto encuentran un punto de llegada.

 

-Tema migrantes: ¿No es vergonzosa la negación de auxilio de media Europa a los dos últimos barcos que han llegado a nuestros puertos?

Por supuesto. Va contra los derechos más fundamentales. Pero todos miramos para otro sitio. Si las instituciones no responden será porque les votan. En los ciudadanos y su dejadez donde reside el mal.

 

-Y el final de ETA… ¿Cómo lo ha vivido? -lo digo porque se le relacionó con la izquierda abertzale durante un tiempo-

Me alegró, obviamente, el final de Eta. Siempre he estado contra la violencia salvo casos extremos de legítima defensa. Por lo demás he defendido y defiendo el derecho de autodeterminación de Euskadi. Como de cualquier otro pueblo que democráticamente la reclame.

 

-¿Por qué está tan interesado por la bioética?

Porque creo que, aparte de los problemas de siempre y que nacen de la injusticia y de nuestra condescendencia con el sufrimiento, vendrán del uso que hagamos a los avances genéticos, neurológicos y de Inteligencia Artificial. Se abre un mundo que puede tanto curar como esclavizar más.

 

-Estamos a un paso de aprobar la eutanasia en el Congreso… ¿Podría argumentarme los motivos por los que está a favor? (Suena a debate de BUP de cuando era joven)

La he defendido tantas veces que me da pereza volver sobre algo tan obvio. Sencillamente diré que soy el titular de mi cuerpo, que de la misma manera que nadie me ha pedido permiso para venir a este mundo, a nadie se la tengo pedir para marcharme, que si me puedo suicidar no entiendo porqué no puedo pedir ayuda para lograrlo y, sobre, todo porqué hay que eliminar, con todas nuestras fuerzas, el sufrimiento inútil. Lo demás es obcecación, imposición y falta de sensibilidad.

 

-Al final, ¿de qué se siente más orgulloso de toda su trayectoria vital e intelectual?

Del amor que he dado y del que he recibido. Y de haber dicho y hecho lo que me ha parecido correcto.

 

-¿Qué es la Buena vida, por la que tanto ha apostado?

La conjunción de los goces que nos da la naturaleza y la sociedad, por un lado, y, por otro, la satisfacción de una conciencia tranquilla si se hace lo que uno cree que debe hacerse.

 

-Es licenciado en Teología… ¿Por qué, si se ha declarado agnóstico tantas veces?

Porque no es lo mismo que ser ateo. El ateo dice que no hay nada. El  agnóstico que no sabe nada que vaya más allá del espacio y del tiempo. El ateo sabe demasiado. El agnóstico no dice nada de lo que desconoce.

 

-¿Hacia dónde vamos como civilización?… ¿Occidente se ha agotado?

Sinceramente pienso que lo que llamamos Occidente esta declinando a pasos forzados. No se si puede mejorar , de lo que sí estoy convencido es que si dejamos todo en manos del dinero, en vez de con un buen futuro nos encontraremos con un abismo.

 

-Dígame algo bueno del gobierno de Pedro Sánchez, aunque no haya cumplido ni los 100 días de gobierno

Tengo poco bueno que decir. Si me exige decir algo, y con todos los peros a una excesiva publicidad, el rescate del Aquarius.

 

-Como filósofo, pensador, mente brillante de nuestro tiempo… ¿Hacia dónde crees que va el ser humano? -Vemos series distópicas, películas apolalípticas…. todo presume el final de una era-

Lo de brillante me da un poco de vergüenza. Pero si hay que apostar y con todas las dudas del mundo, yo entreveo la utopía de una sociedad libre y solidaria.

 

-Por último: Me han dicho que te gusta el fútbol, cantar y comer, como buen vasco… ¿Cuál es el sumun de su felicidad en estos momentos?

Cierto que me gusta cantar y el fútbol como juego, que no como negocio. Una moderada felicidad me la dan los libros, los amigos, saber que existe buena gente que sabe dejar de lado el egoísmo, y, por encima de todo, mi hijo y mi nieto.

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