Como consecuencia de las estructuras jerarquizadas de los partidos políticos, los militantes honestos que los hay en todos, se sienten impotentes para combatir y erradicar conductas indeseadas y fraudulentas de muchos de sus dirigentes. El caso más significativo es el de Mariano Rajoy, que como si no hubiera cometido indecencias e incluso presuntas corrupciones, amparado por su más que corrupto Partido Popular y como si nada hubiera ocurrido, continua como presidente del gobierno.

Salvando las distancias y diferencias, el PSOE igualmente tiene sus estructuras jerarquizadas, posibilitando que determinados dirigentes en sus respectivos ámbitos, tengan en ocasiones conductas indeseadas y que las practiquen con total impunidad. Ese es el caso de Ángel Víctor Torres, exalcalde de Arucas, exdiputado, secretario general insular de Gran Canaria del Partido Socialista y vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria, que tiene aspiraciones de ampliar su “finca particular insular” y abarcar otra mayor, la secretaria general regional del Partido Socialista Canario –PSOE-

Para lograrlo se ha presentado a las jerarquizadas primarias, que debido a la obligatoriedad de los avales, le da preponderancia y muchísimas más opciones a los dirigentes orgánicos que suelen ser también institucionales. Auténticos políticos profesionales (casta denunciada por Podemos, pero que también han empezado a imitar), que es la peor de las lacras y que lo condiciona y en gran medida pervierte todo. Igual que Ángel Villar en la Federación de Futbol que se ha venido apoyando en los dirigentes territoriales, Ángel Víctor salvo muy pocas y honrosas excepciones, lo hace con los cargos orgánicos y públicos locales, siendo el caso más evidente y significativo el del indecente Chano Franquis, que no tuvo reparo alguno y después de que perdimos las elecciones municipales en 2011 en el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria donde gobernábamos, faltándole el respetó a nuestros votantes y al electorado en general, no se mantuvo en la oposición y sobre la marcha se buscó otro cargo el de diputado, con mayor rango, prebendas y remuneración y ahora Pedro Sánchez lo promocionó como miembro del Comité Federal.

El martes de la semana pasada Ángel Víctor Torres en su precampaña a las primarias, en la Agrupación Local de Las Palmas de Gran Canaria, con mucha parafernalia presentó un proyecto de formación de los militantes y cargos públicos. Todo muy bien aunque era un proyecto, o sea, “que está en el aire” y si se tiene en consideración que lleva de secretario general insular más de ocho años, lo que debía hacer era presentar la gestión hasta ahora realizada (ninguna) en esa importante materia. No me contestó cuando le dije que pasa con los militantes que ya tenemos formación y queremos altruistamente y sin ningún compromiso colaborar con nuestros cargos institucionales, que para hacerlo realidad deben constituir como mandata nuestro Partido los grupos sectoriales y en Gran Canaria no se han constituido.

Si me contestó a mi preocupación del daño que le puede causar al Partido haber “enchufado” a un compañero pendiente por presunta corrupción de juicio oral, y taxativamente dijo que era todo un lujo tenerlo en el Cabildo, ya que había ganado varias veces las elecciones en su municipio. Totalmente cierto, lo mismo ha venido ocurriendo con muchos alcaldes, bastantes de ellos auténticos indeseables, como fue entre otros el caso de Jesús Gil en Marbella.

Estimo que aún siendo importante lo expuesto, pero dejé para el final el apartado que para mi lo era todavía más, concretamente le interpelé acerca de que había pasado con todas las enmiendas que habiendo sido asumidas por unanimidad en mi agrupación local de Las Palmas de Gran Canaria e igualmente en el Congreso Insular, contemplando mis principios y convicciones presenté para el 39 Congreso Federal y que no fueron consignadas para tenerlas en cuenta en los debates y si procedían a su aprobación. En sus respuestas a mis planteamientos e interpelaciones, se limitó a contestarme a lo expuesto sobre el referido caso indeseado de enchufismo. No expuso nada acerca de la no existencia de los grupos sectoriales insulares y municipales, para encauzar la colaboración y aportaciones de las afiliadas y afiliados.

Tampoco iba a contestar sobre lo que había pasado con mis enmiendas, pero se lo recordé y muy escuetamente se limitó a decir que se habían tramitado. ¿A quien o quienes?. ¿Cómo?. ¿Cuándo?…., a nada de esto respondió y tuve que decirle que desde el pasado 17 de junio había remitido escrito a todos los órganos pertinentes y ejecutivas: local, insular (él como secretario general es el máximo responsable), regional y federal, sin todavía tener ninguna contestación y menos oficial.

No sería de extrañar que éste “señor”, se haga con las riendas del PSOE canario. En caso de ocurrir el Partido y peor aún Canarias se resentirán y es que individuos como éstos nos han venido haciendo (y si no se pone remedio continuaran) mucho daño, como últimamente imponer para beneficiar a una “compañera” mujer de un dirigente local, que el PSOE en el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, esté al mismo tiempo en el gobierno y en la oposición, algo inédito y moralmente fraudulento y reprobable, sobre todo porque el grupo de gobierno contaba con una amplia mayoría absoluta y no le era necesaria esa incorporación. Salvo que para ellos prima por encima de todo sus intereses personales y aunque es un mal menor, incumpliendo lo que hipócritamente pregonan para de “cara a la galería” quedar bien: “hay que estar cerca de la militancia y la ciudadanía”, Ángel Víctor Torres cuando era diputado sin reparos, al viajar prefería hacerlo en primera clase.

Al ser el secretario general insular pretende dar clase de PSOE. Ocurrió con un homologo y paisano suyo, Luís Hipólito Hernández, que también fue alcalde de Arucas, vicepresidente del Cabildo y vicesecretario general y “era la esencia pura” del Partido Socialista, pero cuando dejó de “estar a las maduras”, indignamente abandono el Partido y se fue al Partido Popular.

En el acto de ese martes, la audiencia estaba compuesta mayoritariamente por personas de “su cuerda” , que como era de esperar y en su momento igualmente hacían con el referido e impresentable Luis Hipólito, le rindieron a Ángel Víctor Torres subordinación y pleitesía.

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

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