Desde hace una década en Francia y en algunos otros países europeos se ha ido generando xenofobia contra las poblaciones de origen árabe o del Magreb. Muchas de estas poblaciones son nacionales francesas, belgas etc. otros son inmigrantes pero sobre ellos ha caído la mirada sospechosa de una Republica supuestamente laica. Esto ha sucedido en Francia, como se ha dicho, pero también se ha extendido a Bélgica y se ha ido generalizando en los países católicos como Italia, España o Portugal en menor medida. Pero la verdadera batalla se ha dado en Francia. Y Todo esto es curioso ya que Francia representa el país laico por excelencia aquel que ha tenido como ideal la creación de un espacio público común para todas las creencias o los no creyentes y el que tiene como ideales los valores republicanos o laicistas que son los mismos: libertad, igualdad y fraternidad. La libertad se refiere a la libertad de conciencia, es decir, que nadie pueda ser molestado por sus creencias o convicciones. Justamente todo lo contrario de lo que está pasando. Se está utilizando a las poblaciones de origen magrebí o árabes como el chivo expiatorio de los desasosiegos de la Republica. Podemos decir que, investidos de unos supuestos valores laicos, la derecha y la extrema derecha francesa-todos de raíz católica-, a la que se ha unido un aparte de la izquierda, quieren utilizar este asunto para azuzar la xenofobia. Es un laicismo falso, identitatario, una especie de Juana de Arco disfrazada de Marianne. En la última campaña electoral, la fascista Marie Le Pen quiso justificar el racismo y la xenofobia que defiende acudiendo al laicismo: ¡menuda hipocresía!

¿Cuál es el origen de esta sin razón? El origen está en los problemas de la Republica para incluir socialmente a nacionales de tercera o cuarta generación de origen de países que habían sido colonizados por Francia como Argelia o Marruecos. Cuando muchas de las niñas francesas se visten al modo de estos países esta derecha les acusa de “comunitarismo”. El discurso de esta derecha es el siguiente: ustedes no se han integrado no por la Republica, que ya tiene el laicismo, sino por ustedes mismos que se han replegado en un comunitarismo en torno a la mezquita. En vez de reflexionar sobre los fracasos de la Republica se criminaliza a las víctimas de la exclusión o la marginación social. Uno de los asuntos que se ha utilizado es la vestimenta tradicional de los países árabes o del Magreb: se quiere identificar estas formas de vestir con la religión lo cual es más que discutible. Además se desprecia la religión musulmana o islámica como si la religión cristiana fuera más tolerante o moderna, cuando es todo lo contrario. De hecho este tipo de vestimenta no es religiosa. Igualmente se quiere imponer la idea que ir con la cabeza cubierta es un símbolo de la opresión patriarcal. Por supuesto que las maneras de vestir reflejan muchas cosas y de la misma forma que el Hijab puede tener un significado patriarcal también el blue jeans tiene un significado que esta asociado al imperialismo y a un modo de vida impuesto por la “cultura” americana.

Si vives en un país que te impone, por ley, como vestir, entonces el asunto es preocupante pero si estamos hablando de imposiciones comunitarias o sociales el asunto es muy diferente. La mayoría de las jóvenes que van con Hijab a la escuela no lo hacen obligadas a punto de pistola, ni mucho menos. Ni tampoco porque lo ordene el imán. Pueden llevar Hijab por muchas razones: culturales, reivindicativas ante la discriminación, familiares y muchas otras. Una cosa es vivir en un país que te imponga ir la escuela con Hijab y otra muy diferente es ir la escuela con Hijab porque tú libremente quieres llevar Hijab, por más que estés por tu familia o tu comunidad condicionada. Tampoco la escuela te puede imponer ir con vaqueros y zapatillas deportivas y tampoco te puede prohibir ir vestida con ciertos estereotipos sexistas. La escuela laica busca la universalidad y por tanto debe permitir todo tipo de libertades personales en cuanto a indumentaria y los hábitos ¿o acaso se pretende que regresemos al uniforme escolar? Precisamente es el uniforme el que se utiliza en las pulcras escuelas católicas –en nuestro país la mayoría subvencionadas con fondos públicos-. ¿Acaso no es ese uniforme el que busca la identidad frente a la supuesta desordenada escuela pública? ¿Acaso ese espantoso uniforme escolar no se vende como un elemento de distinción social frente al desordenado mundo de la escuela pública? El laicismo es lo común, lo universal pero no lo uniforme. El laicismo no se impone a machete. Lo uniforme es lo dogmático y lo que divide y tiene un efecto de segregación que es lo que pretenden, precisamente, las escuelas católicas en nuestro país al utilizar esos horrendos uniformes de aires anglosajones. Al imponer esos uniformes los colegios católicos buscan la segregación social de su alumnado frente al de la escuela pública. Odian la igualdad y por eso fomentan la segregación social.

La Federación de Libre pensamiento en Francia– referente de laicismo en Francia- ha alertado contra estas campañas xenófobas que se lanzan desde la derecha católica francesa por el uso del Hijab en la escuela.

En España, los caso de desasosiego por el uso del Hijab en la escuela, afortunadamente, son muy escasos, pero son siempre lo sectores católicos más ultra reaccionarios los que campan a sus anchas caricaturizando a la religión musulmana e intentando fomentar la xenofobia. ¡Ahora va a resultar que los católicos ultramontanos españoles van a liberar a las jóvenes musulmanas de la opresión patriarcal quitándolas el Hijab! Es un racismo y una xenofobia de la peor especie.

La Escuela pública y laica debe garantizar que las niñas y niños vistan de acuerdo a sus convicciones o preferencias personales y protegerlos de las campañas claramente xenófobas que en ocasiones se realizan. Nadie en la escuela laica puede ser molestado por su forma de vestir o por llevar símbolos religiosos personales.Otra cuestión es que los símbolos religiosos que se porten personalmente puedan ser proselitistas o agresivos con los demás.

El laicismo no consiste en negar y ocultar las influencias socioculturales que determinan las elecciones de los seres humanos.No consiste en organizar un espacio público como un lugar uniforme donde cada uno de despoja de su personalidad y de sus pertenencias múltiples para confundirse en una masa uniforme. Al contrario, el laicismo permite un espacio público común. La escuela laica no exige el acatamiento de un “ideario” tal y como si hace la escuela excluyente católica, donde lo que se impone es el “ideario católico”.

En Francia todo este asunto se ha intentado utilizar para justificar los fracasos de la Republica en la inclusión social de inmigrantes y jóvenes de tercera o cuarta generación y para justificar, de paso, el alineamiento de Francia con EEUU en las luchas neo imperialistas que este país lleva en Medio Oriente, en el Magreb o en África.

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