El Ministerio de Asuntos Exteriores español acaba de hacer público un comunicado en el que condena expresamente la construcción de colonias por parte del Estado de Israel en Cisjordania.

Aún siguen calientes los rescoldos de la violencia indiscriminada del Ejército israelí contra el pueblo palestino en las manifestaciones de Gaza, en las que se utilizó fuego real, francotiradores y drones. La reacción internacional fue contundente con denuncias ante la Corte Internacional Penal en La Haya por crímenes de guerra, reacción que no pudo llevarse a efecto porque Estados Unidos vetó todas las proposiciones de resolución contra Israel en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Sin embargo, las provocaciones israelíes y los ataques no paran. Una de ellas es la construcción de colonias en territorio palestino donde, normalmente, habitan ciudadanos de las ramas más radicales del sionismo y que conforman la estrategia de ocupación de los territorios que están bajo la soberanía palestina. La construcción de estas colonias es un atentado contra el derecho internacional y son ya muchos los gobiernos los que no dudan en condenar tales hechos.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha condenado, en un comunicado emitido por el Ministerio de Exteriores, «la decisión israelí de construir cerca de 2.000 nuevas viviendas para colonos en 30 asentamientos de Cisjordania. España considera que los asentamientos en territorios ocupados son ilegales según el Derecho Internacional, como señaló la resolución 2.334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y que constituyen un obstáculo para la paz. Asimismo, lamenta la inminente demolición de la comunidad de beduinos en Khan Al Ahmar tras haberse agotado todos los recursos en la vía judicial. Se trata de una acción que tendrá un duro impacto social en las comunidades afectadas y que afecta a una zona sensible en la perspectiva de una paz futura. El gobierno reitera su posición a favor de una solución de dos Estados y llama a las partes a reanudar las negociaciones de paz».

El ministerio de Josep Borrell continúa con la línea marcada por su antecesor, Alfonso Dastis, a la hora de condenar las violaciones del derecho internacional por parte de Israel en Palestina. España ya se negó a participar en la apertura de la Embajada de los Estados Unidos en Jerusalén.

Estos gestos de condena son muy importantes porque el conflicto en Palestina sólo se podrá resolver si la comunidad internacional se une y presiona tanto a Israel como a Estados Unidos.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

diecisiete − 5 =