Lo siento frágil, quizá cansado… a través de las noticias, las fotos, los breves videos, a Fernando Alonso. Aunque podría ser el jetlag, y no tengo ninguna duda que durante la carrera volverá a ser el de siempre.

Se lo merece, se lo merecería, ganar en Le Mans. Porque ha tomado decisiones que no han salido bien, pero fue capaz de tomarlas, y es un piloto con un talento excepcional y una persona con una voluntad y capacidad de trabajo insólitas. Pero es algo más, es mi piloto, mi apuesta. La mía y la de muchos más, la de la mayoría de los españoles, incluso de aquellos que le atacan y tratan de ningunear.

La carrera nada tiene que ver con un gran premio de Fórmula1, pero es la más maravillosa de las carreras, la más mítica, la que se mereció una película inolvidable protagonizada por Steve McQueen.

Fernando Alonso no necesita nada más para entrar en la leyenda, porque ya es leyenda, pero sería bonito y justo y poético y una alegría -tigre tigre- para él y para sus muchísimos seguidores que su nombre quedase grabado en el palmarés de la más grande competición del automovilismo, el más difícil todavía, la incomparable carrera -¡pasen y vean, compren palomitas y perritos calientes, duerman y griten, sientan miedo y asómbrense! de las 24 horas de Le Mans.

Otro burbon por favor.

Y si alguien tiene curiosidad sobre la historia de las 24 h de Le Mans que se siente y disfrute con el documental que hemos encontrado en Youtube, capaz de a cualquiera fascinar.

 

Tigre tigre.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × 3 =