Sólo él sabe lo que se está pasando dentro de su cabeza en estos momentos, inevitablemente dramáticos a pesar de que los intente subrayar con una sonrisa y buenos recuerdos. Sólo él conoce como son los ríos y los volcanes y las lluvias y el viento que sacuden su corazón. Sólo Fernando Alonso sabe lo que está pasando por dentro de Fernando Alonso, tras anunciar que se retira de la Fórmula1, lo más grande que le ha pasado y probablemente pasará en su vida, que el año que viene ya no formará parte del gran circo tras diecisiete años siendo uno de los reyes, de los amos, de los más grandes, de los pocos cuyos nombres quedarán grabados en la historia.

Sólo él sabe, pero yo soy un escritor, o más exactamente el personaje que creó un escritor y al que se ha dejado mezclarse, de algún modo, con los humanos, y en particular y en los últimos tiempos, con las almas que alientan las fantásticas máquinas con ruedas, robots, del gran circo de la F1. Y como escritor, y tambien como personaje que trasciende los límites para los que fue creado, también creo saber -parcial y sesgadamente- lo que sucede dentro de la cabeza y del corazón de Fernando Alonso en estos momentos: por empatía e imaginación.

Pero no voy a contar lo que yo siento si me pongo en la piel de Alonso, sólo quería escribir el título de este artículo que en sí mismo ya lo cuenta todo:

“Cuando el adiós sueña ser hasta luego”.

No hay nada más que decir, es evidente, hasta para él, que Fernando Alonso sueña con el milagro, sueña con volver y ganar su tercer campeonato mundial. Tan evidente como que no se hubiera ido, no habría anunciado su retirada, si le hubiesen ofrecido un asiento en Mercedes o Ferrari.

Los sueños, todos los animales en peligro de extinción lo sabemos mejor que nadie, sueños son. Pero no nos pueden impedir soñar. Aún más grande y difícil era que se hiciese realidad la posibilidad de correr en F1 cuando era un niño subido a un kart, y no había, por aquel entonces, sueño más imposible que llegar a convertirse -de verdad y no sólo en la imaginación y el deseo- en campeón del mundo, en el mejor de los pilotos del planeta tierra.

Así que yo voy a querer creer que sí, que el adiós de Fernando Alonso es un hasta luego, y volverá. Volverá y tendrá, cruzo los dedos, una nueva y merecida oportunidad para brillar como el sol, volver a ser el campeón, y ganar ganar ganar.

Tigre tigre.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × 1 =