La polémica está servida. El último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advierte que las pensiones que soporta el Estado en España son de las más altas y descompasadas de sus países miembros. Mientras, también anuncia que nuestro país tendrá en el 2050 el mayor porcentaje de envejecimiento del mundo tras Japón.

El paro persistente en España y la alta tasa de temporalidad reducen los derechos de pensión para una parte significativa de la población en edad de trabajar

Dos pésimas noticias. La primera, el tema de las pensiones ha tenido una visibilidad inmensa por el interés del Gobierno en dejar clara la situación del alto nivel de las jubilaciones en España. De la otra, del envejecimiento, se habla menos, pero si no hay acciones y protocolo establecido, esto puede generar serios problemas económicos, políticos y sociales en un futuro que parece demasiado inmediato.

Lo cierto es que este informe no dice que el poder adquisitivo de los pensionistas sea mejor que en el resto de estados miembros, sino que la pensión pública está más descompasada con la situación económica del país.

El sistema de pensiones español seguirá siendo, en términos relativos, uno de los más generosos de los países de la OCDE si no se modifica el actual modelo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que también alerta del desafío para su sostenibilidad financiera que supone el rápido envejecimiento de la población española. En 2050, España será el segundo país más envejecido de los 30 miembros de ese organismo, sólo por detrás de Japón.

Ésas son las conclusiones del informe sobre pensiones que la OCDE publica cada dos años, donde integra en sus proyecciones las reformas realizadas en los Estados miembros hasta septiembre de 2017. (Ver documento en pdf).

 

Pensión sobre salario

Una de los procentajes más altos de pensión sobre salario.

Con el sistema actual, la tasa de reemplazo de las pensiones en España (el porcentaje de pensión sobre el salario) será del 82% para un joven de 20 años que haya empezado su vida activa en 2016 y que cubra el período completo de cotización para jubilarse. Esa proporción está muy por encima del 63% de la media de la OCDE e, incluso, del 71% en la Unión Europea.

Según las proyecciones del organismo internacional, habrá tasas de reemplazo más altas en Turquía (102%), Holanda (ligeramente por encima del 100%), Portugal o Italia.

Sin embargo, España adelanta por mucho a Francia (74%), Alemania, EE.UU. (menos del 60% en ambos casos) y, sobre todo, México (30%) y Reino Unido (29%).

En la presentación del estudio, el especialista en pensiones de la OCDE, Hervé Boulhol ,ha explicado que esa cifra de España ya integra la reforma que se hizo en 2013 y que, desde 2019, vinculará esa tasa de reemplazo a la evolución de la esperanza de vida.

De acuerdo con los últimos datos comparables disponibles de 2014, los ingresos de los mayores de 65 años en España son de los más elevados de los países miembros, casi el 100% de los ingresos medios de la población total. Esto sólo se ve superado por lo que sucede en Israel, Luxemburgo y, sobre todo, Francia.

La OCDE no incluye en su estudio indicadores sobre la sostenibilidad económica de los sistemas de pensiones debido -argumenta- a la extrema complejidad de los cálculos y porque la financiación es muy diferente en cada país, con cotizaciones sociales, pero también con aportaciones de distintos impuestos.

El paro y la elevada temporalidad reducen las pensiones.

En cualquier caso, la organización advierte de que el paro persistente en España y la alta tasa de temporalidad reducen los derechos de pensión para una parte significativa de la población en edad de trabajar.

Otro problema para la viabilidad financiera del sistema español de pensiones es la baja tasa de empleo de las personas de más de 55 años, muy por debajo de la media, en particular el grupo de 65 a 69 años, donde es la más baja de los países de la OCDE.

De hecho, la edad media efectiva de salida del mercado laboral, que había subido antes de la crisis, se ha estancado en 62 años para hombres y mujeres, cuando la media en la OCDE es de 65 años para los primeros y 62 para las segundas.

Eso contrasta con la edad legal de jubilación, que se sitúa en la actualidad en 65,3 años, y que se incrementará progresivamente en España para llegar a 67 años.

Los autores del documento de la OCDE subrayan que España afronta un rápido envejecimiento, hasta el punto de que, según la ONU, en 2050 habrá 76 personas de más de 65 años por cada 100 entre 20 y 64. Ésa es la segunda tasa de dependencia más alta, sólo por detrás de Japón, cuando en 2015 España se colocaba, con menos del 35%, en décimo tercera posición, más cerca de la media del 27,9% en la OCDE.

Sin embargo, esa tasa es inferior a la proyectada por la Fundación Mapfre, que pronostica que ese mismo año, 2050, la proporción será de 1,3 personas mayores de 65 años por cada una entre 20 y 64 años.

También es diferente a la tasa de dependencia calculada por la agencia estadística europea Eurostat, y limita al 69% la cifra para España a mediados de siglo.

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Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible.
Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre y Directora de Comunicación de HoffmannWorld y Catalina Hoffmann.

Asesora a personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública.

Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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