Las constructoras españolas han perdido una gran oportunidad al no lograr ni una sola concesión para las obras de la segunda línea de tren de alta velocidad del Reino Unido.

La noticia sale a la luz, a través de La Celosía y el experto en Periodismo Económico, Gonzalo Garteiz, después de la visita de los Reyes a Gran Bretaña –donde se esperaba dar un impulso a la apuesta británica por las empresas de nuestro país.

“Desastre sin paliativos de las constructoras españolas en una de las áreas de negocio en las que se supone que son plenamente competitivas”, escribe Garteiz. Según explica, la construcción de líneas ferroviarias para trenes de alta velocidad. Ninguna de las empresas españolas, ACS, Ferrovial, Acciona y FCC, que pujaban por las obras de la segunda línea de tren de alta velocidad (HS2) de Reino Unido, que unirá Londres con Birmingham, fue elegida ayer para acometer las obras, que están presupuestadas en más de 7.500 millones de euros (6.600 millones de libras esterlinas), ya que constan de obras intensas en ingeniería, puentes, viaductos, terraplenes y túneles.

En marzo del año pasado, el gobierno británico eligió a un grupo de nueve consorcios para que presentasen ofertas por las diferentes obras, explica La Celosía. Acciona hizo equipo en el grupo ASL con dos británicas, John Sisk y Lagan; Ferrovial participaba en el consorcio Fusion con Morgan Sindall y Bam Nutall; en el consorcio LFM estaba la española FCC, ahora controlada por Slim, acompañada de Laing y J. Murphy. Por último, el grupo que preside Florentino Pérez, había unido sus dos marcas estrella, Dragados y Hochtief, junto a la británica Galliford.

Parece que la visita de los Reyes de España no llegó a tiempo de impulsar las empresas españolas para la alta velocidad

Acciona sólo había ofertado por uno de los bloques que se licitaban, mientras que el resto de las españolas iban a por el máximo autorizado en el concurso, que eran cuatro bloques. El hundimiento de la Armada española, que , si no invencible, sí al menos impone por su experiencia en obras para trenes de alta velocidad, es especialmente doloroso si se tiene en cuenta que han sido las constructoras francesas las grandes ganadoras del concurso.

De los siete lotes que se licitaban, la sueca Skanska junto a la austriaca Strabag y la ingeniería británica Costain, ganan los túneles del área sur, en donde  competían con Ferrovial y ACS, por obras que superan los 2.000 millones de libras. Los lotes del área central, compuesto por tres tramos, también con viaductos y túneles, los han ganado constructoras francesas. Bouygues, que iba en consorcio con Sir Robert McAlpine y Volckerfitzpatrick, se ha llevado el primero que puede llegar a 1.300 millones de libras , por el que competía FCC.

El segundo tramo del área central, que también puede alcanzar cerca de 1.500 millones de euros ha sido concedido a la francesa Eiffage (en su tiempo la intentó comprar Sacyr), en consorcio con Carillion y Kier, con derrota del grupo que preside Florentino Pérez. En el tercer tramo, de menor cuantía, entre 600 y 900 millones de libras, el grupo ganador ha sido también el de Eiffage, Carillion y Kier. Aquí competía también la española ACS con sus marcas Dragados y Hochtief, además del que encabezaba Acciona.

En cuanto a los dos tramos del área norte, cuya obra puede ascender a 3.000 millones de euros,  se los ha llevado el consorcio Balmour Vincy BeMo, en el que figura también otra constructora francesa, Vincy.

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Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre y Directora de Comunicación de HoffmannWorld y Catalina Hoffmann. Asesora a personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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