En paralelo a la Asamblea General de la ONU, los principales líderes mundiales, de empresas del sector privado, los sindicatos y la sociedad civil se comprometieron a emprender acciones concretas a fin de eliminar la brecha salarial entre hombres y mujeres de aquí a 2030. Para garantizar que las mujeres reciban la misma remuneración que los hombres cuando realicen un trabajo de igual valor, se asumió este compromiso a nivel mundial en la conferencia de donantes de la Coalición Internacional sobre la Igualdad de Remuneración (EPIC) durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

A nivel mundial, y en todos los segmentos de la población activa, las mujeres reciben un salario inferior al de los hombres por un trabajo igual. La desigualdad salarial es uno de principales obstáculos para el éxito profesional de las mujeres y para el crecimiento económico, un problema crítico al cual se le dio prioridad en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS). La igualdad de remuneración, además del empoderamiento de las mujeres, puede tener un impacto significativo en la realización de otros objetivos de gran importancia, como la promoción de sociedades inclusivas, la reducción de la pobreza y la creación de condiciones favorables para el trabajo decente y la igualdad de género.

Dirigentes de la Secretaría de EPIC, el Director General de la OIT, Guy Ryder, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka y el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría, prometieron acelerar los progresos para reducir la brecha salarial al invitar a líderes mundiales a compartir su experiencia, documentar y divulgar las buenas prácticas, y llamar la atención de los sectores políticos de todo el mundo sobre la cuestión de la desigualdad salarial entre los sexos.

«El hecho que en todo el mundo las mujeres sigan percibiendo un salario inferior al de los hombres por un trabajo de igual valor es una de las manifestaciones más visibles, tangibles y extendidas de discriminación. Es urgente lograr que este mensaje sea finalmente escuchado y que las cosas comiencen a cambiar», afirmó Guy Ryder.

Entre los líderes mundiales que asistieron al evento, se encontraban el presidente de Islandia Guoni Th. Jóhannesson y la vicepresidenta y Ministra de Asuntos Exteriores de Panamá, Isabel de Saint Malo de Alvarado. Los gobiernos de Perú, Jordania, Suiza y Canadá demostraron que comparten la idea de acelerar el progreso a fin de alcanzar la igualdad de remuneración al comprometerse a:

  • implementar una legislación que prohíba la desigualdad de la remuneración en el sector público y en el privado
  • crear comisiones nacionales que supervisen el respeto de las leyes sobre igualdad salarial
  • lanzar campañas de sensibilización nacionales sobre la importancia de la igualdad de remuneración

«Un sistema de protección social sólido es fundamental para reducir la diferencia salarial entre hombres y mujeres. Cuando las mujeres tienen acceso a la licencia de maternidad remunerada, a servicios asequibles de cuidado de los niños y de las personas mayores, y a infraestructuras sostenibles, observamos un aumento de la participación de las mujeres en el trabajo asalariado. Este será el tema de la Comisión sobre la Condición de la Mujer del año próximo, y cuento con el apoyo de la Coalición para acelerar los progresos a fin de mejorar los sistemas de protección social», dijo Phumzile Mlambo-Ngcuka.

Por su parte, Angel Gurría, declaró que las diferencias «salariales entre hombres y mujeres no sólo son injustas para quienes las padecen, además son perjudiciales para nuestras economías. Si no hay una igualdad de remuneración, la productividad sufre, así como la competitividad y la economía en general. Está en nuestras manos aportar una mejora inmediata a la calidad de vida de cientos de millones de mujeres y de sus familias, si logramos la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres».

El presidente de Islandia, Guðni Th. Jóhannesson, se comprometió a implementar la Ley de su país sobre certificación en materia de igualdad remuneración. La ley prohíbe las prácticas discriminatorias basadas en el género y exige que las mujeres y los hombres que trabajan para el mismo empleador reciban el mismo salario y disfruten de las mismas condiciones de empleo.

La Confederación Sindical Internacional se comprometió a dar a conocer las iniciativas dirigidas a alcanzar la igualdad de remuneración a través de campañas de sensibilización para la inversión en los servicios de cuidado de los niños, el establecimiento de niveles de vida mínimos y la garantía de una protección social para los trabajadores de la salud.

La Organización Internacional de Empleadores se comprometió a reforzar las acciones dirigidas a promover las buenas prácticas en materia de igualdad de género y de no-discriminación como parte de su compromiso de preservar y defender los principios y derechos fundamentales en el trabajo, prestando atención especial a la discriminación salarial basada en el género.

Las organizaciones de la sociedad civil, incluidas Save the Children y CIVICUS, se comprometieron a estimular a sus miembros a reducir la diferencia de remuneración y a realizar exámenes internos de sus políticas para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres.

En el evento participaron también empresas mundiales, como IKEA, Deloitte, Pepsi Co, Nestlé y Novartis AG, las cuales expresaron su lealtad hacia la misión de EPIC al comprometerse a, por ejemplo:

  • examinar sus prácticas de contratación y de promoción para reducir los prejuicios inconscientes y las barreras estructurales
  • identificar y promover las buenas prácticas a fin de garantizar igualdad de tratamiento para todos sus trabajadores
  • poner en práctica políticas que prohíban la discriminación basada en el género
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