El juez de La Seu d’Urgell que investiga la presunta estafa cometida en la recaudación de fondos para un inexistente tratamiento médico para su hija Nadia, menor con una enfermedad rara, ha interrogado de nuevo a sus progenitores, Fernando Blanco y Margarida Garau, en esta ocasión para aclarar los nuevos delitos que les imputa de exhibicionismo, explotación y provocación sexual, tras hallar los Mossos imágenes de carácter pornográfica en archivos informáticos hallados en el vehículo con el que el padre de Nadia intentaba huir antes de ser arrestado.

El interrogatorio del juez a la madre de la menor se ha prolongado durante aproximadamente media hora. A continuación, la declaración de Fernando Blanco, trasladado al juzgado de La Seu d’Urgell directamente de la prisión de Lleida donde se encuentra ingresado desde el pasado 7 de diciembre cuando ambos fueron detenidos, no ha tardado más de 45 minutos.

Tanto el padre como la madre están acusados de estafa por utilizar la enfermedad de su hija para recaudar más de 900.000 euros en donaciones. Ahora, el juez quiere aclarar quién y en qué circunstancias ha sido el autor de estas imágenes con indudable carácter sexual, y también si ha existido algún tipo de distribución de las mismas.

El abogado de la familia, Alberto Martín, –que desde hoy mismo pasa a representar sólo a la madre de la niña– ha asegurado que su representada desconocía antes de declarar de qué imágenes se trata ni tampoco quiere dar credibilidad alguna a estas informaciones. Margarida Garau le ha comunicado a su abogado que ni ella ni su marido “nunca han hecho nada perjudicando a la niña ni con un criterio de explotación sexual”.

En la resolución, el juez deja constancia de que en las imágenes “se puede observar como, sin lugar a dudas, una menor de edad se encuentra presenciando relaciones íntimas, de un carácter sexual explícito”. El instructor de la causa no ve “una explicación razonable de las mismas”, ni por su evidencia ni por la edad de la menor.

El juez entiende que Nadia “a pesar de la enfermedad padecida, necesariamente debería entender la significación de los actos que sus progenitores realizaban no solo en su presencia, sino en la misma cama en la que ella se hallaba”.

La policía autonómica catalana también halló entre las imágenes algunas de la propia niña con las manos en los genitales, realizando “explícitos cruces de piernas” y también una exhibición evidente de sus partes íntimas.

Fernando Blanco fue trasladado a la prisión de Lleida el pasado 7 de diciembre después de ser detenido cuando intentaba huir de un control policial en la comarca de la Cerdanya. Portaba consigo una pistola de fogueo, 1.450 euros en metálico, relojes y dispositivos electrónicos de alta gama.

La madre, por su parte, tras ser puesta en libertad con cargos, reside ahora en Palma de Mallorca, a siete kilómetros de la casa en la que vive Nadia, que ha quedado bajo la custodia de una hermana de su progenitora.

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